El 50% de los pampeanos adultos tiene sobrepeso

ALARMANTE ESTADISTICA SOBRE OBESIDAD

Hace diez días, LA ARENA publicó un estudio según el cual cuatro de cada diez niños de 13 años de La Pampa tienen exceso de peso, lo cual está por encima de los registros de otras regiones del país. El dato fue calificado como “claramente preocupante” por uno de los autores de la investigación, el médico Marcos Mayer.
La situación no es mejor entre los mayores de 18 años, según la información que tiene a su disposición la Dirección de Epidemiología La Pampa, del Ministerio de Salud. Si cuatro de cada diez chicos y chicas de 13 años padecen la problemática, entre los más grandes, los que la sufren son cinco de cada diez, es decir, la mitad de la población pampeana de 18 años en adelante.
“En La Pampa podemos enunciar, según el análisis realizado por Epidemiología, de la ENFR, 2005-2013, que el 50% de la población mayor de 18 años tiene problemas de sobrepeso y obesidad y sus prevalencias siguen aumentando. El sobrepeso y obesidad aumentan con la edad”, explicó la directora de esa área, la médica pediatra Ana Bertone.
“La obesidad planteada como de causa multifactorial es un desafío para los equipos de salud. En el año 2004, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publica un documento que convoca, además de a la ciencia, a la industria y a los Estados a abordar esta compleja enfermedad”, añadió.

Drama mundial.
Bertone explicó que la obesidad infantil es uno de los problemas de salud pública más graves del siglo XXI. “El problema es mundial y está afectando progresivamente a muchos países de bajos y medianos ingresos, sobre todo en el medio urbano. La predominio ha aumentado a un ritmo alarmante. Se calcula que en 2010 había 42 millones de niños con sobrepeso en todo el mundo, de los que cerca de 35 millones viven en países en desarrollo”, explicó.
Los niños obesos y con sobrepeso tienden a seguir siendo obesos en la edad adulta y tienen más probabilidades de padecer a edades más tempranas enfermedades como la diabetes y las enfermedades cardiovasculares. El sobrepeso, la obesidad y las enfermedades conexas son en gran medida prevenibles.
“En nuestro país, según la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo: ENFR, seis de cada diez adultos y tres de cada diez adolescentes tienen sobrepeso u obesidad. En adultos, su predominancia se encuentra en aumento, afecta en mayor proporción a varones y se incrementa con la edad. Hay brechas en la prevalencia de obesidad, tanto en adultos como en adolescentes, según nivel educativo. El nivel de ingresos se asocia en forma independiente con una preponderancia mayor de obesidad en mujeres”, explicó.

Contexto.
La médica, miembro de la Asociación Pampeana de Pediatría, sostuvo que las epidemias nutricionales de la infancia, al inicio y al final del siglo XX, fueron opuestas. Primero la desnutrición, con el mayor riesgo de enfermar ó morir de un niño por el déficit de peso de acuerdo con su edad. Aun sin erradicarse la desnutrición en el mundo, pero habiendo disminuido su prevalencia, se comenzó a instalar la epidemia de obesidad en los países con mayor nivel socioeconómico, con creciente tendencia, pero la expansión se dio también en países cuya población tiene menores ingresos.
En estos últimos, la epidemia crece a mayor velocidad que en los otros y se desarrollan procesos similares pero no iguales, dado que esta transición epidemiológica se presenta aun en un mismo individuo, que pudo crecer con restricciones por carencias y luego el balance energético positivo pudo llevarlo la obesidad. “La alimentación excesiva del obeso frecuentemente no es armónica, sino que carece de algunos nutrientes, por lo que es una verdadera malnutrición”, explicó.

Fast food, macro-porciones y pantallas
Darío Rodríguez, es el presidente de la Sociedad Pampeana de Pediatría, la filial provincial de la SAP (Sociedad Argentina de Pediatría). Consultado para este informe, el profesional aseguró que a diario “se ven muchos casos de obesidad y sobrepeso infantil en el consultorio”. “Generalmente está generada por una mala alimentación y por una pauta socioambiental alterada, por ejemplo, cada día se come más comida chatarra, cada día se comen más macro-porciones, y sobre todo en la ciudad, por el tema de la seguridad, los chicos, en lugar de jugar en el potrero, juegan en la casa, con la PC, las tablets, las consolas de juegos o los teléfonos celulares. Esto hace que haya una sobrecarga energética a nivel de alimentación con poco gasto de calorías”, explicó.
El pediatra aseguró que cuando hay obesidad en los primeros años de vida, la posibilidad de que la problemática siga hasta la adultez es del 20%, pero cuando la enfermedad afecta en la adolescencia, existe un 80% de probabilidades de que continúe en la edad adulta.
Rodríguez consideró que una primera medida de prevención es la lactancia materna que debe ser exclusiva los primeros seis meses de vida y luego con alimentación complementaria”, dijo.
Comúnmente, en niños la enfermedad se manifiesta en tres etapas: los seis meses de vida, el preescolar y la adolescencia.
El abordaje debe ser multidisciplinario: médicos pediatras y nutricionistas, profesores de Educación Física y el propio entorno familiar debe trabajar en conjunto. “De nada sirve tener una mamá que quiera cambiar los hábitos del niño, si los tíos y los abuelos no colaboran. En esto también juegan aspectos culturales, como ese precepto de nuestros papás que creían que los chicos, cuanto más gorditos, más sanos estaban. Está demostrado que no es así”, sentenció.

Compartir