“El vínculo sigue vigente”

SUB ZONA 14 II: BARALDINI Y LOS SERVICIOS DE INTELIGENCIA

Villagra, que representa al Movimiento por los Derechos Humanos, presentará un recurso de casación contra el beneficio de prisión domiciliaria que recibió el ex jefe de la Policía pampeana.
Miguel Villagra es oriundo de Victorica y sólo tiene 29 años. Como abogado querellante es uno de los protagonistas del histórico juicio de la Sub Zona 14 II que se desarrolla en esta ciudad.
La presencia en la segunda parte del juicio del ex jefe de la Policía pampeana Luis Enrique Baraldini, un símbolo de la represión, que había estado prófugo en Bolivia y que luego consiguió que la Cámara Federal de Casación Penal le otorgara el beneficio de la prisión domiciliaria, genera un atractivo extra.
Y en este contexto, Villagra (abogado querellante en representación del Movimiento por los Derechos Humanos) aseguró que el ex militar y jefe de la Policía pampeana “sigue teniendo contactos con agentes de inteligencia que le permitieron mantenerse ocho años prófugo”. En ese sentido ratificó que presentará “un recuso de casación por el otorgamiento de la prisión domiciliaria”.
Villagra ni siquiera había nacido cuando Baraldini encabezaba el terror en territorio pampeano. Pero su familia sí sintió el peso de la dictadura. Su abuela era docente y en aquella época fue cesanteada, por tal motivo se fueron hacia provincia de Buenos Aires. Ese es uno de los argumentos utilizados por el letrado para explicar el porqué de su interés en este juicio.
Más acá en el tiempo, en sus años de estudiante, el abogado se interesó por militar políticamente, sobre todo en las cuestiones que tocan de cerca de los derechos humanos. Y este es otro motivo para interesarse en este juicio, porque, según sostuvo “uno puede contribuir mediante la política de derechos humanos para lo que es el futuro. Es una manera de prevenir, y construir conciencia cívica”.

Análisis del fallo.
En diálogo con Radio Noticias, Villagra, que representa a la querella junto a dos colegas más, dijo que fue anoticiado hace unos días sobre la medida que benefició a Baraldini. Aún así ya se habían anticipado porque “la resolución de la Cámara fue el pasado 28 de junio, luego el expediente volvió al Tribunal Oral Federal a los fines que se expida nuevamente en virtud de esa sentencia. Finalmente, por decisión mayoritaria, le otorgaron la prisión domiciliaria a Baraldini”.
Desde su punto de vista, “hay dos cuestiones para analizar” en torno al fallo. “Una cuestión procesal y la otra es una cuestión de fondo que es el otorgamiento de la prisión domiciliaria”.
En este sentido explicó que “el fallo de la Cámara Federal de Casación va en mayoría, no es unánime, pero el voto de Pablo Díaz Lacava plantea que ‘no puede efectivizarse una prisión domiciliaria encontrándose vías reclusivas pendientes’, entendiendo que el fallo de la Cámara Federal de Casación no se encuentra firme” y esto “será uno de los principales sustentos en los cuales vamos a fundar el recurso de casación que estamos preparando”.
Según Villagra, hay una cuestión de fondo, quizá la más preocupante, y se trata de los argumentos de la Cámara de Casación al momento de otorgar la prisión domiciliaria, la cual habla de “la aplicación automática”, tomando como sustento simplemente que “Baraldini cumple la edad para recibir el beneficio”.

Contactos.
Baraldini estuvo prófugo en Bolivia por más de ocho años. “El tenía un sustento familiar en Santa Cruz de la Sierra”, dijo el abogado y agregó que “allá tenía otro apellido, algo que fue negado en su declaración indagatoria”.
Pero el ex jefe de la Policía pampeana sólo podría haber estado en estas condiciones gracias a alguien que lo asistiera y, para el querellante, teniendo en cuenta los antecedentes del caso de Baraldini, que ocupó lugares estratégicos y jerárquicos, “inevitablemente hace presumir que esos contactos de inteligencia y esas redes de vínculos aún están vigentes y fueron esos vínculos los que le permitieron estar casi una década prófugo de la Justicia argentina”.