El paro se sintió en forma parcial

El paro nacional organizado por los gremios del transporte, con respaldo de la CTA autónoma y la CGT de Hugo Moyano se sintió parcialmente en Santa Rosa. Los servicios afectados fueron los que dependen de la actividad de los camioneros, cuyo sindicato bloqueó la ruta nacional 35 para impedir la circulación de camiones. A su vez, la Unión Tranviaria Automotor (UTA), una de las convocantes, obstaculizó la salida de los micros urbanos de Autobuses Santa Fe y logró paralizar a los micros de media y larga distancia.
Por la activa participación del Sindicato de Camioneros en la medida de fuerza, tampoco funcionó el servicio de recolección de residuos del Emhsu, ni la reposición de los cajeros automáticos (caudales). Además, los sindicalistas del gremio que lidera Pablo Moyano realizaron cortes parciales en la ruta 35, a la altura de Canal 3, y en la ruta 5. Todos los camiones que circulaban quedaron varados a la vera del camino hasta la tarde, mientras que los automóviles y camionetas circularon con normalidad.

Volanteada.
En el ámbito estatal, los gremios que adhirieron al paro fueron ATE, Judiciales y Luz y Fuerza La Pampa, pero el acatamiento fue bajo, pues la mayoría del personal no está alcanzada por el Impuesto a las Ganancias, el argumento con el cual los trabajadores transportistas llamaron al paro. Un centenar de personas pertenecientes a esos tres gremios, junto a agrupaciones de izquierda y de docentes disidentes a la conducción de la Utelpa, se concentraron en la esquina de las avenidas Perón y Uruguay donde realizaron una volanteada, difundiendo los reclamos que los llevaron a adherir al paro como parte de la CTA Autónoma.
"No queremos afectar a nadie, simplemente dejar en claro que los temas que venimos planteando hace rato no han tenido solución. El paro no tuvo características contundentes como en otros lados, pero es cierto que hay un sector de los trabajadores del Estado y de la clase obrera que tienen necesidad de expresar sus reclamos, lo cual es un llamado de atención a las autoridades de la provincia", dijo Julio Acosta, secretario general de Luz y Fuerza La Pampa.

Dispar.
La actividad fue normal en las escuelas y colegios, donde los docentes provinciales, en su mayoría no adhirieron a la medida de fuerza. Las combis del servicio de transporte escolar circularon como todos los días. Tampoco se sumaron al reclamo los municipales, nucleados en el SOEM. Los taxis y remises trabajaron con normalidad, aunque sobrecargados por el parate de los micros urbanos. La actividad comercial tampoco se vio afectada.
En cuanto a los servicios en la ciudad, como era sabido, ni los colectivos de Autobuses Santa Fe, ni los camiones del servicio de recolección de residuos (volvió a prestarse anoche, desde las 21) que presta el Ente Municipal de Higiene y Salubridad Urbana (Emhsu) estuvieron en las calles. Las estaciones de servicio permanecieron cerradas durante toda la mañana por la adhesión del Soessgype, el gremio que nuclea a los playeros. La única que se mantuvo abierta fue la YPF de San Martín y Coronel Gil, donde se vieron colas de automovilistas que en algunos momentos obstruyeron el tránsito sobre la calle Gil.

"Hubo una adhesión importante”
El paro convocado por gremios opositores al gobierno nacional se sintió en todo el país, tras la imposibilidad de los trabajadores de acceder a sus puestos de trabajo, tanto por el acatamiento de los gremios de transporte que paralizaron el servicio como por los cortes de ruta en los principales accesos a la Capital Federal.
Desde temprano, manifestantes de agrupaciones de izquierda protagonizaron los cortes a los accesos a la Ciudad de Buenos Aires, y buena parte de los servicios públicos de transporte terrestre, aéreo y también marítimo se vieron afectados por la adhesión de los gremios a la medida de fuerza.
La huelga lanzada por la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), a la que se sumaron las centrales sindicales opositoras, impulsaba una serie de reivindicaciones entre las que se destaca la modificación del esquema del impuesto a las Ganancias y el aumento de los salarios, ya que según dijo en conferencia de prensa el titular de la CGT
Azopardo, Hugo Moyano, "con $17 mil pesos no alcanza para vivir con dignidad".
Además, reclamaron por "paritarias libres, una suba de emergencia a los jubilados y medidas contra la inflación y la inseguridad".

Críticas.
El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, sostuvo que el paro es "político" y "con objetivos claros para generar confusión en un momento determinado y no aporta absolutamente nada e impide a la mayoría ir a trabajar".
El secretario de Seguridad, Sergio Berni, criticó los piquetes que realizaron los activistas de izquierda porque "defender las ideas cortando la circulación es violento", y afirmó que "hay gente que quiere ir a trabajar y otra que necesita hacerlo porque cobra por día".
En su cuenta de Twitter, Randazzo planteó que "la Argentina del futuro no se construye con este tipo de actitudes ni con estos dirigentes", al considerar que "este gobierno es el que más hizo por los trabajadores".
Por su parte, Tomada sostuvo que "mientras algunos pocos dirigentes paran", el gobierno nacional sigue "sumando derechos junto a los trabajadores".

Barrionuevo.
Por su parte, el dirigente del sindicato de gastronómicos y titular de la CGT Azul y Blanca, Luis Barrionuevo, afirmó que "hace tres años no hay ningún tipo de respuesta" por parte del gobierno nacional a sus reclamos, algo que no sucedió "ni en la época de los militares", con quienes, según el sindicalista, "había diálogo y se podía negociar".
En declaraciones al canal América, Barrionuevo criticó a Cristina Fernández de Kirchner por lo que definió como "falta de diálogo" con el sector del sindicalismo que él encabeza, que según él, no sucedía "ni en la época de los militares".

CGT.
En horas de la tarde, Hugo Moyano, Luis Barrionuevo y Pablo Micheli encabezaron una conferencia de prensa en la que celebraron una "adhesión muy importante de los trabajadores" al paro, tal como sostuvo el líder camionero, al tiempo que afirmaron que muchos de ellos "utilizaron el paro de transporte para justificar su inasistencia" a sus puestos de trabajo, tal como afirmó el gremialista Julio Piumato.
En su discurso, Moyano calificó a esta jornada como "histórica" y que "quedará en la historia de las luchas", y agregó: "fue una adhesión muy importante y eso muestra la disconformidad con las políticas”. (Télam)

Hubo cortes en varias provincias del país
La ausencia de transporte de pasajeros y los cortes de calles organizados por la CTA opositora, el Sindicato de Camioneros y partidos de izquierda fueron los factores claves en esta jornada de paro en las principales ciudades del interior del país, donde no se registraron mayores incidentes.
La interrupción total de la circulación de trenes, colectivos y subtes y el paro de algunas líneas aéreas fueron los reflejos más fuertes de la medida de fuerza.
La inactividad del transporte de pasajeros afectó el funcionamiento de otras actividades como la del sistema educativo y la del sistema judicial en todo el país, según se pudo constatar en cada uno de los 24 distritos del país.
Por fuera de esos rubros, el paro tuvo un nivel de adhesión dispar en las distintas partes del país, incluso dentro de gremios relacionados con el transporte de pasajeros como los taxis, que implicaron una solución para muchos trabajadores de la Ciudad de Buenos Aires, Rosario y de
La Plata, pero no funcionaron, por ejemplo, en la capital de Córdoba.
Uno de los casos en los que el paro de transportes afectó notoriamente a otras actividades fue en La Plata en donde, por ejemplo, varios organismos del Estado comenzaron a funcionar más tarde que lo habitual.
La medida de fuerza generó que al mediodía el gobernador bonaerense y precandidato a presidente, Daniel Scioli, reclamara "responsabilidad" a los gremios y definiera la jornada como "un día triste, amargo".
"Argentina ha hecho un gran esfuerzo para ponerse en marcha, recuperar Aerolíneas Argentinas para que hoy no puedan volar, los Ferrocarriles para que hoy no puedan funcionar, duplicar la capacidad de los Puertos que hoy no pueden trabajar, se han levantado las persianas de las fábricas y por un piquete irresponsable se impide ingresar", expresó.

Interior.
La capital santafecina fue una de las ciudades en las que la medida de fuerza realizada por los sindicatos opositores al gobierno nacional tuvo menor impacto.
La actividad en la ciudad de Santa Fe fue prácticamente normal, con el funcionamiento de
comercios, bancos, dependencias estatales, industrias y escuelas, aunque con mermas puntuales en el caso de los trabajadores que no encontraron alternativas al uso de los colectivos.
En Chaco, Tierra del Fuego, Chubut y Rio Negro, la dinámica laboral cotidiana se vio afectada por el alto acatamiento del paro en los gremios de transporte. (Télam)