El Rotary Club celebró junto al Calfucurá Rugby

El festejo por el Día del Niño fue la excusa ideal para reunir en una misma jornada la solidaridad, el deporte, el resto y el compañerismo. El Rotary Club de Santa Rosa organizó un encuentro con los chicos de Calfucurá Rugby, la escuelita que funciona en terrenos cercanos al ex Molino Werner y que reúne a niños y adolescentes de distintos barrios de la ciudad.
Los rotarios compartieron la merienda y cada uno de los chicos se llevó de regalo una remera con los logos de ambas instituciones gracias al aporte de dos empresas. La jornada se hizo sobre los terrenos de las calles 1º de Mayo y Stieben, donde Calfucurá Rugby tiene la escuelita.
“Respeto, solidaridad, compañerismo, compromiso. Valores que el rugby pregona, impulsa y enseña.
Y en este afán de la enseñanza y contra todos los ‘males sociales’ de estos tiempos, están ellos. Un grupo de rugbiers que día a día juntan un grupo de chicos, de distintos barrios de la ciudad de Santa Rosa y, en un predio de un sector cercano al centro de la ciudad, los chicos aprenden el deporte, se forman en él como personas, pero también toman la merienda y cuentan con la posibilidad de tener un apoyo escolar para mejorar sus notas en la escuela y comparten todo con las familias que los acompañan. De esta manera conforman la escuelita ‘Calfucurá Rugby'”, detalló el Rotary sobre el encuentro.

Inicio.
Calfucurá se puso en marcha a inicios de 2011 gracias a una idea de un grupo de amigos que jugaban al rugby y decidieron destinar parte de su tiempo a la solidaridad. Convocaron a los chicos en distintas escuelas de la zona norte de la ciudad, en barrios carenciados o periféricos, y así armaron un club con el deporte de la pelota ovalada como referente.
La iniciativa surgió por un proyecto de las instituciones más poderosas del rugby de San Isidro, el SIC y el CASI, que en 2001 se juntaron y formaron el club Virreyes, destinado a ayudar a chicos de la villa La Cava, una de las más marginales del Gran Buenos Aires.
“La idea es crear un espacio para chicos en situación de vulnerabilidad, con la propuesta del rugby y el acceso a distintos programas educativos como herramientas de integración”, explicó Fernando “Ruso” Fernández, uno de los impulsores del proyecto.