“Estábamos marcados de antemano”

FRANCISCO TINEO ACUSÓ A CARLOS ARAGONÉS

Tineo contó que vio en la comisaría de General Pico cómo Aragonés entregó armas y documentación con “denuncias” a la policía local, precisamente al capitán Oscar Cobuta, que estaba a cargo de los secuestros.
Francisco José Tineo, quien fue detenido ilegalmente en dos oportunidades cuando era estudiante de la Universidad Tecnológica Nacional de General Pico, declaró también ayer en una nueva audiencia por el juicio de la Subzona 14. Contó que su primera detención fue el 21 de enero de 1975 durante cinco días, al ser desalojado de la UTN que había tomado junto a otros alumnos.
Dijo que los estudiantes de la UTN hacían trabajos de campo y de ayuda a la sociedad. “Las actividades generaban cierto recelo en la sociedad, se hicieron tareas importantes como el primer relevamiento hidrológico de la ciudad de General Pico”, añadió.
Recordó que tras la muerte de Perón en el gobierno nacional “entró gente de otro pensamiento y comenzaron los cambios” y destacó que la toma de la UTN fue en apoyo a las autoridades. Después, “la casa de estudios quedó a cargo de Eddie Yánez, que había sido traído por el diputado Carlos Aragonés”.
La segunda detención con interrogatorios se originó el 25 de marzo de 1976, un día después del golpe militar. “Estábamos marcados de antemano porque eran selectivos en las detenciones”, dijo Tineo, agregando que eran trasladados de noche a la planta alta de la Primera donde eran interrogados.
“Estaban mal informados, preguntaban cosas que desconocíamos, todo era bajo presión física y psíquica. Nos preguntaban por armas, que nunca habíamos tenido, tenían una obsesión por las armas, por libros de literatura marxista”, indicó. También les preguntaban sobre las actividades vinculadas a la toma de la UTN.

Citado por Cobuta.

Dijo que el día anterior a ser detenido por segunda vez, fue citado por el policía Cobuta a la Primera de Pico. “Nos dejó ir y después nos mandó a detener”, contó Tineo, quien fue interrogado en tres oportunidades en total, en diversos momentos. En una de ellas, contó, “se sentía hablar a cuatro o cinco personas” y “solamente tuve el registro de voz del ingeniero Castiñeira que había sido colocado en la UTN por la Marina para hacer espionaje”. Fue golpeado brutalmente con la mano abierta en el oído, con golpes de puño y con una toalla.
Consultado por la querella, Tineo contó que vio en la comisaría de Pico cómo Aragonés entregó armas y documentación con “denuncias” a la policía local, precisamente al capitán Oscar Cobuta, que estaba a cargo de los secuestros. Eso ocurrió el 25 de marzo del 76.
Afirmó que el entonces legislador gremialista “no denunciaba a gente de su propia ideología, sino de la contraria” y agregó que “eso pinta la colaboración que existió por parte de muchos dirigentes políticos y de la sociedad que empujó al golpe de Estado”.