“Fidel aconsejó la unidad contra el neoliberalismo”

UNA CHARLA DE SERGIO ORTIZ SOBRE EL LIDER CUBANO

“Mi idea es hablar sobre los aspectos positivos del pensamiento y la obra revolucionaria de Fidel Castro, enfatizando su proeza de haber hecho la revolución democrático-nacional en primer término y luego emprendido la etapa del socialismo, cambiando de raíz las condiciones de Cuba como país semicolonial y dominado por sus terratenientes e inversores norteamericanos”, explicó ayer Sergio Ortiz. El disertante es militante popular, dirigente político del Partido de la Liberación, y también es periodista. Entre otras actividades, se desempeña como columnista de LA ARENA.
“Eso en un país a 90 millas del imperio fue un logro excepcional, conseguido tras luchas durísimas de su parte y su organización, el movimiento 26 de Julio, que tomó ese nombre por la fecha del ataque guerrillero al Cuartel Moncada, en 1953”, añadió.
“Fidel Castro retomó así la lucha por la liberación nacional de Cuba, como tercera etapa, considerando la primera como la emprendida en 1868 contra el colonialismo español por Carlos M. de Céspedes e Ignacio Agramonte; y seguida entre 1895-1898 por José Martí, Máximo Gómez y Antonio Maceo. Las dos primeras fases terminaron en derrotas militares y la de Fidel también comenzó con una derrota, la del Moncada, que fue, no obstante, una victoria política al plantar el mojón para una lucha más profunda, la que fructificó en Sierra Maestra y culminó victoriosamente en 1959”, recordó Ortiz.
“La lucha ya no era contra la corona española sino contra la dictadura de Fulgencio Batista y el imperialismo yanqui, que había convertido a la isla en una semicolonia con bases propias a perpetuidad en Guantánamo, en un paraíso para sus negocios turísticos, de centrales azucareras y fincas cafeteras, y en un burdel con casinos como antro de la mafia y el juego”, explicó.
“Esa Cuba finiquitó Fidel y la revolución cubana”, destacó el disertante, para acotar que “haber resistido las invasiones, como la de Playa Girón en abril de 1961, lo graduó como comandante en jefe, junto con la resistencia al chantaje yanqui en la crisis de octubre del año siguiente, cuando Cuba podía ser borrada del mapa incluso con armas atómicas”.

Construcción.
“Después siguió conduciendo a su pueblo y aprendiendo él mismo a construir el socialismo, proclamado por él el 16 de abril de 1961, cuando comenzaba la invasión de Girón. Fue una proeza que pudiera sobrevivir Cuba a semejante mal vecino y a su impiadoso bloqueo, que según el último registro de Cuba denunciado ante la Asamblea General de la ONU el año pasado, provocó daños económicos directos por 125.873 millones de dólares, o 753.688 millones de dólares, si se incluye la depreciación del dólar frente al valor del oro en el mercado internacional”, precisó Ortiz.
“Lejos de olvidarse del resto del mundo por estar centrado en esa batalla por la sobrevivencia de Cuba, Fidel se preocupó también del resto de los países, comenzando por Africa, donde ayudó política y militarmente a terminar con el apartheid en Sudáfrica y luego por otros países, adonde llegaron médicos cubanos para ayudar. Lo del año pasado con la epidemia del Ebola en ese continente no fue sino la continuidad de esa ayuda fraterna”, agregó.

Para aprender.
“Otro tema que me interesa tocar en la charla en APE es lo que se puede aprender, lo que resulta más útil, del pensamiento de Fidel para los argentinos. Y allí, yo rescataría su antiimperialismo militante como un ideario válido en estos tiempos, donde en el país y la región latinoamericana domina en buena medida el neoliberalismo, el posibilismo, los retrocesos, etcétera”, explicó Ortiz.
“Otro tanto ocurre con la persistencia en la lucha por la liberación nacional y social pese a las derrotas (la suya en el Moncada y por ejemplo la nuestra en los años ’70). Y también su prédica de la unidad de los antiimperialistas y luchadores, su recomendación de no dar lugar al sectarismo. En esto Fidel fue un maestro de la unidad popular, aconsejando a los argentinos a unirse contra el neoliberalismo y el imperialismo, como lo hizo en su discurso en la Facultad de Derecho de la UBA el 26 de mayo de 2003, del mismo modo como años antes había aconsejado la unidad a las tres fracciones sandinistas que se unieron como FSLN para la victoria de julio de 1979, a los salvadoreños del FMLN y así de seguido”, destacó.
“Unidad antiimperialista podría ser uno de sus consejos permanentes a quienes se rebelan contra el estado de cosas en el mundo. También en esto coincidía con el Che, que en el mensaje a los argentinos del 25 de mayo de 1962 planteó que ‘si fuéramos capaces de unirnos, qué hermoso sería el futuro y qué cercano’. Para el clásico y patético sectarismo que suele caracterizar a los argentinos, todo un serio llamado de atención”, advirtió finalmente Ortiz.