Habla uno de los que comulgó con bigote nazi

El representante del foro por el aborto, que tomó parte del “escrache” que realizaron ciudadanos en respuesta a la salutación del cura Jorge Luis Hidalgo a Videla, indicó que “la idea era hacer algo simbólico y representativo”. Aseguró que en lo personal “fue horroroso”, pero que en ningún momento se quiso faltar el respecto a la gente que participó del oficio de la misa.
Giayetto es médico y forma parte del foro que promueve el derecho al aborto legal, seguro y gratuito. Ayer dialogó con Radio Noticias y explicó quiénes forman parte de la convocatoria del “escrache” al cura del Butaló, que saludó al ex dictador genocida Jorge Rafael Videla en su cumpleaños y las sensaciones que vivieron, junto a los fieles que asistieron a misa en la parroquia del Barrio Butaló, el pasado domingo.
El profesional manifestó que “fue por el grupo de tamboras, un grupo de mujeres que militan por los derechos humanos y tienen un grupo de murga, que invitaron a otros ciudadanos, convocados junto a Mujeres por la Solidaridad y demás sectores que fueron convocados a responder a este sacerdote”. Indicó que “repudiamos el hecho desde que se hizo noticia, no sólo por incitación a la pro dictadura, sino por lo que significa para los pampeanos, no importa el número sino las personas reales que desaparecieron”.
En cuanto al relato del momento en que se produce el escrache, Giayettó puntualizó que “la misa ya había comenzado, había pocas personas (unas 10 ó 12), entramos callados y respetando el lugar. No queríamos realizar ninguna acción que ofendiera a otras personas; la idea era hacer algo simbólico y representativo que tuviera la contundencia del silencio”.
Agregó que “fue como la contracara, como mostrar un espejo: este sería tu reflejo si tuviéramos que verlo desde el punto de vista psicológico. Todos los presentes vivieron la situación con una imagen nefasta de un aniquilador como fue (Adolf) Hitler o (Jorge Rafael) Videla en nuestro caso y representaba de alguna manera que esto es lo que se ve del otro lado”.
Aclaró que “en lo personal fue horroroso, desde nuestra parte cristiana y como bautizado vivir en ese contexto una situación así y todo lo que es el valor simbólico. Sentimos mucha vergüenza ajena”, manifestó.
Consultado respecto a la reacción del resto de feligreses que tomaba parte de la celebración de la misa, Giayetto expresó que “para ser honestos, el cura celebró la misa con total normalidad y sin interrupción. No hubo ningún elemento más allá de la presencia, todo el ritual que es la misa no se vio alterado y nadie interfirió”.
El médico volvió a repudiar la acción del sacerdote, recordando que su acción “es representativa de la iglesia como institución y no deberían existir este tipo de situaciones”.