“Hay factores para preocuparse”

EX VICEMINISTRO DE SALUD DE LA NACION EN LA UNLPAM

Mario Rovere, médico especialista en Salud Pública y en Atención Primaria de la Salud, es considerado uno de los grandes intelectuales del sanitarismo del país, y fue de los impulsores para que se dicte la carrera de Medicina en La Matanza.
El reconocido médico sanitarista y ex viceministro de Salud de la Nación, Mario Rovere, estuvo el viernes en la capital pampeana, apoyando un curso de la Asociación de Medicina General y el equipo de Salud de La Pampa, llevado a delante por la Unlpam. Allí dialogó con LA ARENA y se refirió al exponencial crecimiento poblacional en el mundo, el cambio climático, su paso por el Ministerio de Salud y el uso de cannabis medicinal.
Rovere, actualmente es profesor de la Unlam, y retomó la dirección de la maestría de salud pública en la universidad de Rosario, es considerado uno de los grandes intelectuales del sanitarismo del país. Fue vicedecano del Departamento de Ciencias de la Salud y uno de los impulsores para que en la Universidad de La Matanza (Unlam) se dicte la carrera de Medicina.
Consultado sobre el uso de cannabis medicinal, uno de los temas más tratados en la actualidad, Rovere manifestó que “se está jugando con este tema”, debido a que “si estamos hablando de un producto que tiene un efecto medicinal específico sobre situaciones tan dramáticas, como convulsiones que son irreductibles con otras herramientas, no existe la más mínima discusión”. En tanto aseguró que “la discusión es que debe darse y organizarse para su uso medicinal, por lo tanto creo que si tiene un efecto terapéutico, no hay ni que pensarlo”.

Preocupación.
El medico aseguró que hoy “existen una serie de factores que están generando una importante preocupación: el crecimiento de la población mundial, con un gran número de personas en situación de pobreza, carencia e indigencia”. A estos problemas les sumó la existencia de fuertes impactos ocasionados por los fenómenos de cambio climáticos, y la influencia de
“el factor de la superficie cultivable, y la capacidad alimentaria de nuestras poblaciones”.
El ex viceministro de Salud de La Nación -ocupó el cargo desde mayo a diciembre del 2015-, manifestó que “además de bajar la superficie cultivable la estamos utilizando para cultivos industriales o para cultivos forrajeros y no para la producción de alimentos para la población”.
A tono con esto, aseguró que “el aumento de enfermedades vectoriales, asociados al cambio climático, extienden su influencia y permanencia, más allá de lo que antes ocurría, como el caso del Aedes Aegypti, un animal tan doméstico como el perro y el gato, que antes transmitía una enfermedad y ahora transmite siete, que incluso son más peligrosa que la primer enfermedad”.

Falta de concientización.
Rovere se refirió a que la falta de concientización en la población, con respecto a la proliferación de enfermedades, como puede ser el caso del Dengue, o Zika, se debe a que “los medios -de comunicación- no han sabido, o no han cumplido su rol de instalar el alerta en la población”, de este modo “las campañas de los ministerios de salud caen en el vacío, porque no es noticia, y la gente cree que no están ocurriendo ciertas cosas”. A su vez agregó que
“el problema es que, los medios, han perdido la noción de que agenda es opinable o no, sobre salud no se puede jugar, si vos desinformas tenes responsabilidad criminal por desinformar”.

“Como que te llamen de la Selección”.
Consultado sobre su paso por el Ministerio de Salud de la Nación, Rovere comentó que “acepté ser viceministro de Salud por el compromiso que tengo con La Matanza, la función fue de forma ad honorem y fue muy importante, porque la evaluación que tenía era ‘no podía decir que no, porque me estuve formando en salud pública por 30 años, y era como que te llamen a la Selección Nacional para que juegues los últimos cinco minutos'”.
El medico describió que trabajar para el Ministerio fue “un placer y un lujo”, sobre todo teniendo en cuenta que “en el cuadro del Ministerio había mucha gente valiosa”. Hoy, con sensaciones encontradas, estimó que “hoy siento una pérdida, porque creo que en este momento hay una gestión que no valora, ni ha valorado, el capital humano que tenía aquel ministerio”.
Rovere había manifestado hace varios años que, al crear una carrera de medicina en una universidad del conurbano “rompimos un techo de cristal”. Consultado sobre aquella frase llamativa, manifestó que “era impensado, si bien se empezó un movimiento de nuevas universidades y se multiplicaron, quedó la idea de que la carrera de Medicina era costosa y difícil. La Matanza rompió un poco ese límite con un modelo que, no es original de La Matanza, sino que fue un estudio realizado con experiencias de otras universidades”.
Finalmente manifestó que “en la zona de la Unlam, hemos tenido diez obras nuevas entre refacciones y hospitales totalmente construidos a nuevo, de tal manera que, La Matanza, si se pusiera a pleno funcionamiento la nueva infraestructura, casi no necesitaría usar servicios de la Capital Federal”.

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