Hoteleros advierten por la crisis y piden audiencia a Verna

LAS CAMARAS DEL SECTOR Y LA DE TURISMO BUSCAN ALTERNATIVAS PARA EVITAR DESPIDOS

Las dos cámaras empresarias quieren exponerle al gobernador la complicada situación que están atravesando. Por ahora no ha habido despidos de personal, pero el panorama es poco alentador.
Preocupadas por la difícil situación que están atravesando y las pocas perspectivas de cambio que se avizoran, la Asociación Empresaria Hotelera y Gastronómica de La Pampa y la Cámara de Turismo pidieron una audiencia al gobernador Carlos Verna a fin de exponerle la situación y plantear alternativas de trabajo en conjunto. Los tres sectores -hoteles, restaurantes y agencias de turismo- redoblan esfuerzos para mantenerse abiertos sin caer en los despidos. La rentabilidad es la principal variable de ajuste.
El martes por la tarde, las dos cámaras empresarias mantuvieron una reunión en la que repasaron la situación y analizaron posibles soluciones. La que surgió con más fuerza fue la de solicitar la audiencia a Verna a fin de intercambiar opiniones y ver qué alternativas se presentan para afrontar estos difíciles tiempos.
La idea que llevarán los empresarios es exponerle al gobernador la importancia de actividad hotelera, gastronómica y turística como generadora de empleo, las dificultades que están atravesando en todos los ámbitos y las propuestas para trabajar juntos, el sector público y privado como única alternativa ante la crisis.
La reunión fue encabezada por Hugo Fernández Zamponi, presidente de la Aeghlp, y Cristina Nemesio, de Catulpa. Participaron directivos de los hoteles La Campiña, Mercure, Calfucurá, Caldén, Lihué Calel, Ayres de la Patagonia, Cuprum, Lonquimay y Catriló.

En la lucha.
En un diagnóstico de situación que trazó hace dos semanas, la Asociación Empresaria Hotelera y Gastronómica de La Pampa advirtió por la difícil situación que atraviesa el sector por los aumentos en los insumos básicos y la caída de la demanda. Muchas pymes pampeanas “pueden quedar fuera del sistema” de un momento para otro.
“Los costos de los insumos de la gastronomía son difícil de absorber y su aumento provoca una notable reducción de la demanda, a niveles que incluso ponen en riesgo la continuidad de las empresas”, advirtió sostuvo el presidente de la Aeghlp, Hugo Fernández Zamponi. La absorción de los aumentos se hizo “sobre la base de la rentabilidad” porque es muy difícil trasladar esos incrementos al precio de los servicios.
En el escenario actual “mantener los puestos de trabajo y los negocios abiertos ha desplazado a la búsqueda de rentabilidad”, que hoy por hoy es un bien “ya inexistente”, sostuvo Fernández Zamponi con un toque de ironía.
-¿Cómo están manejando las tarifas?, ¿mantienen la competitividad regional?
-Es imposible acompañar el ritmo de aumento de costos para evitar profundizar la caída de la demanda. Por otra parte, la oferta informal como competencia desleal perjudica también a los más chicos, con tarifas difíciles de igualar por las cargas que implica la legalidad. Los hoteles de mayor categoría pueden aplicar menores tarifas a mayor cantidad de habitaciones que le permite equilibrar sus cuentas. En los últimos seis meses los establecimientos que han podido aumentar las tarifas, casos muy pocos y específicos, lo han hecho en un 50 por ciento de la inflación.

Las pymes en riesgo.
La demanda turística “ha bajado en general y está estancada”, sostuvo Fernández Zamponi. Los fines de semana largos “favorecen los destinos netamente turísticos” pero complican a los que no los son porque hacen bajar aún más la demanda y aumentan los costos laborales.
En este momento, la oferta hotelera y gastronómica local y regional “es casi nula” mientras que prevalece “la oferta ‘all inclusive’ al exterior, con la cual es difícil competir”, aseguró el empresario.
Los establecimientos que sobreviven son los que tienen “cierta espalda para prever y prevenir, y controlan de cerca y de manera eficiente sus gastos fijos”. Las pymes son las más perjudicadas por el contexto inflacionario y de enfriamiento de la actividad.
“En la situación actual imponderables como pago de indemnizaciones, juicios laborales, roturas de máquinas esenciales, etcétera, pueden dejar a un establecimiento fuera del sistema”, advirtió.

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