La barrera continuará cerrada

RICARDO NEGRI, SECRETARIO DE AGRICULTURA Y GANADERIA DE LA NACION

Si es por las autoridades de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de Nación, La Pampa no debería hacerse ilusiones de que la barrera sanitaria para pasar carne de hueso plano hacia el sur se pueda levantar próximamente.
Ricardo Negri, titular del área, fue enfático en señalar que eso no ocurrirá al menos “en el corto plazo. Pero quizás a mediano plazo podríamos ir hacia la apertura del hueso plano hacia la Patagonia, no sólo para La Pampa sino para todas las provincias productoras de carne”, afirmó.
En declaraciones al programa “Por la vuelta”, por Radio Nacional Santa Rosa, el funcionario dijo que “el gobierno de La Pampa lo tomó casi como una cruzada al tema de la barrera de hueso plano hacia la Patagonia, y aunque entendemos la situación tenemos que tener en cuenta que Argentina está en una situación de apertura de mercados internacionales, como Estados Unidos y Canadá, y otros de gran poder adquisitivo. En este momento eliminar la barrera como plantean los pampeanos pondría en riesgo esas negociaciones internacionales”.

“No es el momento”.
Agregó Negri que en Nación son “conscientes de la necesidad de regularizar la situación, que venía bastante complicada con las dos barreras sanitarias, la del río Colorado y la de Río Negro. Creemos hoy que no es tiempo de hacerlo porque no tenemos las capacidades de control en las barreras y nos complicaría las negociaciones internacionales. Sería muy difícil explicar a otro país que uno no tiene ese tipo de controles, y que se abrió ese mercado y que entonces sería para algunos sí y para otros no”.
Después que dijo que la apertura podría concretarse “a mediano plazo”, añadió que vienen “conversando desde diciembre con funcionarios pampeanos, pero tenemos una mirada más allá de La Pampa porque necesitamos recuperar los mercados internacionales para toda la cadena de la carne, y tenemos que poner en la balanza distintas cuestiones”.

Algunas medidas.
“El problema más grande de la ganadería en La Pampa fueron las políticas erradas del gobierno nacional a partir de 2006, cuando los productores de la provincia venían creciendo en vientres y producción y la combinación de esos desaciertos con la sequía en 2009 generaron que se perdieran más del 25 % de las cabezas de stock en la provincia”, señaló.
Negri admitió que la agroindustria “es el motor de desarrollo, particularmente en una provincia como La Pampa donde los recursos naturales más todos los productores hacen que el sistema productivo tenga un alto potencial de crecimiento. La transformación de esos granos y esos pastos en proteína animal, de alta calidad, puede ser leche, carne de pollo, cerdo o vaca, es lo mejor que podemos hacer y en eso trabajamos en el gobierno”.

Reactivación.
Refirió sobre algunos indicios para ser tenidos en cuenta por los frigoríficos: “lo primero que hicimos fue eliminar los derechos de exportación para todos los productos ya sea primarios o industriales, salvo para la soja, y después eliminamos las restricciones a las exportaciones. Y lo que estamos viendo es una reactivación de la ganadería en general, pero es un proceso lento porque hay ciclos biológicos en términos de producción bovina”.
En cuanto a la producción de leche “lo que hicimos fue cambiar un poco los precios relativos con las medidas que tomamos en diciembre, que obviamente tuvieron efectos negativos para los productores, pero en un contexto de crisis internacional que nos llevó a armar el esquema de compensaciones. Creemos que pasó lo peor para una actividad que tiene un gran potencial”, aseguró.

Cerdo.
Se le preguntó por la actividad porcina y consideró que “hay que tener en cuenta el contexto mundial. Significa que queremos exportar, pero también implica que algunas cosas tenemos que importar. La industria del chacinado hace que tengamos que importar carne de cerdo de Brasil desde hace mucho tiempo; pero hace 10 años era más del 25% del consumo, y hoy está en menos del 5%. Estamos tratando de lograr que lo nuestro tenga competitividad y lograr acuerdos para que las importaciones sean sólo de carne para la industria de chacinados y no de carne fresca. Diría que a principios de año la situación era peor a la actual, y lo que pasa con la industria del cerdo es que el precio del maíz bajó por la oferta interna, y las importaciones de Brasil se mantienen bajas. A principios de año eran importantes pero hoy son de bajo volumen”.

Consumo de carne.
Informó que en nuestro país se mantienen los 120 kilos de consumo por año “entre todas las carnes en conjunto, no sólo de carne de vaca cuyo consumo hoy se mantiene en cerca de los 55 kilos; la carne aviar estaría cerca del techo de lo que suponemos puede ser consumible; en tanto en carne de cerdo está creciendo mucho. Lo que hacemos es promocionar el consumo de carne de cerdo, aunque también tendríamos que consumir más pescado, porque eso nos daría una dieta más balanceada”, completó.
Sobre la situación de las economías regionales -y a la fuerte protesta de fruteros del valle de Río Negro y Neuquén en Capital Federal- reconoció que “están pasando una situación complicada, no por nuestros nueve meses de gobierno, sino por lo que arrastramos en los últimos años. Nos quedó una agenda de trabajo, para conseguir apertura de mercados y hay una reunión la semana próxima en Cipolletti”.

Un informe de Senasa
Desde el gobierno provincial ya dejaron traslucir desde hace tiempo que si la actitud de Nación se mantiene, seguramente se recurrirá a la Justicia. También cabría considerar que teniendo en cuenta los tiempos judiciales, es probable que las autoridades nacionales apuesten a eso, porque están diciendo que en el “mediano plazo” sí se podría avanzar en levantar la barrera. Es lo que sostuvo Ricardo Negri en la entrevista radial.
Técnicamente no caben dudas que a nuestra provincia le asiste la razón, porque incluso un informe de Senasa -ya en 2011- decía que permitir “el ingreso legal de la plancha de asado con hueso, representaría un riesgo insignificante que desalentaría el comercio ilegal del mismo, el cual posee un riesgo siete veces mayor ya que no puede garantizarse que haya sido inspeccionado apropiadamente”. Concretamente esa carne de contrabando no está sometida a todos los controles oficiales y medidas de mitigación estipuladas.