La importación de cerdo afecta a 600 productores

PREOCUPACION EN LA PAMPA

Al cierre del primer trimestre de este año, en La Pampa se contabilizaban casi 168 mil cabezas de ganado porcino, de las cuales alrededor de 95 mil se distribuyen en rodeos comandados por casi 600 productores, titulares de más de diez cerdas.
JUAN PABLO VIETA
Luego de la visita del vicepresidente de los Estados Unidos, Mike Pence, oportunidad que la misión norteamericana aprovechó para sellar un acuerdo comercial que posibilite el ingreso de carne de cerdo a la Argentina proveniente del gran país del norte, otorgando como prenda de cambio el acceso de los limones tucumanos al mercado americano, frenado por “problemas fitosanitarios”, la polémica suscitada por tal decisión no parece cesar.
Es que el ingreso de carne porcina importada va en contra de las enseñanzas que dejó la teoría de las ventajas comparativas creada en el siglo XVIII por Adam Smith, uno de los padres del liberalismo económico, una corriente de pensamiento representativa de la idiosincrasia de varios de los integrantes de la cartera económica.
Las ventajas comparativas no son ni más ni menos que el potencial que tiene una Nación para producir de manera eficiente una determinada mercadería, optimizando así su dotación de recursos al no distraerlos en la elaboración de productos para los cuales no se tiene perfil definido.
Sin embargo, el caso de las importaciones de cerdo rompe todos los esquemas al afectar directamente una producción desarrollada a lo largo y a lo ancho del país, que ha involucrado importantes inversiones y que genera empleo de calidad.
Según datos del Senasa, en la provincia de La Pampa, al cierre del primer trimestre de este año, se contabilizaban 167.680 cabezas de ganado porcino, un 3.27% del stock nacional total, de las cuales alrededor de 95.000 cabezas se distribuyen en rodeos comandados por casi 600 productores, titulares de más de diez cerdas, que desarrollan esta actividad con una finalidad económica.
Al mes de junio del presente año, el Senasa ya contabilizaba el ingreso de 5.894 toneladas de cerdo congelado provenientes del Brasil, que se pudieron encontrar por caso en las góndolas de supermercados pampeanos.

Problema sanitario.
Una de las principales objeciones que se hacen desde la Asociación Argentina de Productores Porcinos tiene que ver con la amenaza que a nivel sanitario constituye el ingreso de carne de cerdo proveniente de los Estados Unidos.
La carne de cerdo norteamericana es transmisora de la enfermedad PRRS, cuya traducción corresponde al término Síndrome Respiratorio Reproductivo Porcino, usualmente conocida como enfermedad del pie azul, algo que no afecta al consumidor pero que perjudicará a los rodeos argentinos a través del incremento de la mortandad por causas respiratorias. El PRRS es una enfermedad presente en toda Latinoamérica a excepción de Argentina y la República Federativa de Brasil.

Barrera sanitaria.
Frente a ello, las jurisdicciones de Córdoba, Santa Fe, y Entre Ríos analizan implementar de manera conjunta una barrera sanitaria a la carne de cerdo proveniente de los Estados Unidos, según lo que trascendió de la reunión que el pasado jueves 31 de agosto tuvo lugar en la sede Rosario de la Federación Agraria Argentina.
En dicha reunión, convocada por el presidente de la FAA, Omar Príncipe, a los efectos de analizar las implicancias negativas de tal decisión, los titulares de las carteras de producción de la región centro confirmaron la novedad.
Puntualmente, fue el ministro de la Producción de Santa Fe, Luis Contigiani, el que manifestó públicamente que se encuentra trabajando con su pares de Córdoba y Entre Ríos en la instalación de una barrera sanitaria para prohibir el acceso del cerdo americano dada la enfermedad PRRS.