La Pampa: 871 personas presas

EL 70 POR CIENTO SIN SENTENCIA FIRME

El Servicio Penitenciario Federal, con cuatro cárceles en nuestra provincia, tiene 548 personas privadas de la libertad. El resto están en alcaidías y comisarías de la Policía de La Pampa.
Preocupa que haya en el sistema judicial local 117 acusados sin sentencia firme pero con prisión preventiva y solo 89 procesados y condenados. La realidad muestra la materia pendiente de la Justicia y de quienes crean las leyes (diputados) con la sociedad doméstica. Esa inadmisible demora en la realización de la fase instructora, paso previo para llegar al juicio oral del que surgirá la primera sentencia, es polémica.
La privación preventiva de la libertad -en la Unidad Regional I de la Policía, con asiento en Santa Rosa llega al 36% de detenidos-, situación en la que se encarcela a un imputado sin sentencia firme, es un instituto que violenta principios de inocencia. La larga espera por el fallo, en apelaciones o no expedidas por la cámara asignada, es inicua. Lo es pues tal regla impide que se trate como culpable a una persona a quien se le atribuye haber cometido un delito, sin importar el grado de verosimilitud de la imputación, hasta tanto órganos judiciales se pronuncien con una sentencia firme de culpabilidad (apenas 61 en Santa Rosa y 28 en Pico).
Pero el uso de la prisión preventiva es sintomático de cómo es aplicada la coerción penal aquí, donde, de un total de 281 reclusos, 117 (70%) están sin sentencia firme. No se incluye en este informe el tema drogas y narcotráfico, trata y contrabando entre otros, pues tienen competencia federal exclusiva.

Ranking delictivo.
Los datos y estadísticas se sustentan en las planillas oficiales provistas al 1 de septiembre en Alcaidías y comisarías locales por el Ministerio Público Fiscal (MPF) y el Superior Tribunal de Justicia (STJ). En ellas consta que en la UR I de Santa Rosa hay 100 presos en la Alcaidía y 43 en comisarías. A éstos hay que sumarles los reclusos alojados en las comisarías de Toay y Winifreda (siete en cada una), Victorica y Macachín (cinco en cada una), Telén y Castex (cuatro en cada una), Catriló (tres) y Anguil (uno).
En la UR II, con cabecera en la ciudad de General Pico, 46 reclusos están en la Alcaidía y 39 en comisarías. El listado se completa con los que están tras las rejas en las comisarías de Realicó (ocho), Intendente Alvear y Quemú Quemú (cinco en cada una), Trenel (tres); Ingeniero Luiggi, Caleufú y Parera (dos en cada una) y Colonia Barón (uno).

Los delitos.
En las cárceles zonales la mayoría de los presidiarios está imputado por diversos delitos contra las personas y la propiedad. Pero llama la atención la cantidad creciente de delitos por abusos a la integridad sexual (90 de los 281 presos), es decir el 32%. Muy extraño resulta el caso de la UR II, donde de108 personas presas un 48%, es decir 52 de ellos, lo están por abusos sexuales, violaciones y estupros.
En cambio, en la primera circunscripción dicho guarismo cae al 22% (38 encarcelados) y porcentualmente crece más en los delitos contra la propiedad y las personas. Por edades de los reclusos en las dos principales regionales de la provincia el 33% viene de una franja atarea de 18 a 24 años; 35% de 25 a 34 años; 22% de 35 a 44; 7% de 45 a 54; 2% de 55 a 64 y 1% a más de 65 años. Entre los que tienen sentencia firme predomina ampliamente la condena por tres años de prisión (21 casos); 6 y 8 años (cinco cada uno); 4 años (cuatro); 11 años (tres); 14, 13, 10 y 5 años (dos cada uno) y uno con 17 y 20 años respectivamente.

Cárceles federales.
La superpoblación en las cuatro cárceles con control federal sigue en aumento, razón por la cual muchos presos, el 27% que tiene condenas firmes siguen alojados en celdas de comisarías y alcaidías. El SPF resulta chico y los cupos escasean. La totalidad de presos recluidos en colonias penales e institutos correccionales de mujeres, asciende a las 548 personas. La más importante y más antigua también ya que su fundación data de abril de 1940 es la Colonia Penal de Santa Rosa (Unidad 4) con celdas individuales distribuidas en cuatro pabellones de alojamiento con esquema en paralelo en el que hay 443 detenidos.
También en la capital pampeana está el Instituto Correccional de Mujeres “Nuestra Señora del Carmen” (Unidad 13) desde abril de 1942 con 26 internas. En marzo de 1982 se instaló el Instituto de Menores “Julio Antonio Alfonsín” (Unidad 30) destinada al tratamiento personalizado de jóvenes entre 18 y 21 años, hoy con 25 internos.
En General Pico está el Instituto Correccional Abierto (Unidad 25) con un régimen carcelario abierto con 26 internos y funciona desde 1964. La capacidad máxima de internos es de 596 y hay 548 y no en buenas condiciones sanitarias.
En conclusión, si se suman las personas privadas de la libertad alojadas en cárceles federales con las que están en alcaidías y comisarías de la provincia, la población encausada en La Pampa llega a las 871 personas, es decir 2,7 cada mil.