La Pampa comienza a producir combustibles con su propia refinería

ESTA LISTA LA PRIMERA PLANTA QUE PROCESARA PETROLEO CRUDO DE NUESTRO SUBSUELO

En el centro de la zona petrolera se encuentra una moderna refinería que procesará el crudo de los yacimientos de la región. Cuando entre en funcionamiento, los pampeanos podremos consumir nuestros propios combustibles.
La refinería de petróleo crudo RefiPampa levantada en el oeste pampeano está terminada y lista para comenzar a producir. En unos días la planta recibirá el primer envío de crudo y los técnicos ajustarán los procesos para convertir esa materia prima del subsuelo pampeano en cuatro productos de alta demanda en el mercado: naftas, querosene, gasoil y fuel oil. Sus condiciones de eficiencia energética y seguridad son de las más avanzadas.
Ubicada en el corazón de la zona petrolera pampeana, la planta de RefiPampa está conformada por capitales nacionales, quienes se acercaron con su propuesta al gobierno pampeano. Se trata de una firma que ya maneja una destilería en el puerto de Buenos Aires.
“Ahora estamos terminando detalles y esperando que llegue el primer cargamento de crudo para ajustar los procesos”, contó el viernes el ingeniero mecánico Gabriel Faropa, uno de los responsables de la planta, a un grupo de alumnos y docentes de la cátedra Petroquímica que se dicta en la Tecnicatura en Hidrocarburos de 25 de Mayo. “Estamos ansiosos porque ya está todo listo”, confesó el joven ingeniero.
La recorrida formó parte de un interés de la firma para difundir el emprendimiento en la comunidad pampeana y socializar la importancia de su puesta en marcha. El viernes de la semana anterior hubo una recorrida similar con alumnos y estudiantes de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Pampa. De esa visita también participaron legisladores provinciales.

Moderna y eficiente.
RefiPampa es una planta pequeña y moderna que incorpora procesos y tecnologías de avanzada para la industria petroquímica argentina. Además de las técnicas de procesamiento en sí, estas innovaciones se refieren principalmente a seguridad y eficiencia energética. “En seguridad, todo está por duplicado, una estrategia que permite que que si ante un problema falla un equipo, inmediatamente entra otro en acción en lugar suyo”, explicó Nicolás Clepe, otro joven ingeniero, en este caso ingeniero químico, que acompañó la recorrida de los alumnos.
En lo energético, una de las estrategias es favorecer el intercambio calórico entre productos que están a alta temperatura -resultado del proceso químico para su obtención- con aquellos que estando a baja temperatura -crudo, fuel oil- necesitan una mayor temperatura para circular por las tuberías o para su procesamiento. Es el caso del crudo, que ingresa a la planta a una temperatura de 10 a 20 grados y debe ser elevado a 360 grados. Parte de ese incremento se logra en el “horno”, pero otra parte se obtiene quitando calor a los productos que ya están procesados.
Otra innovación que los ingenieros destacaron es la incorporación de bombas regulables, que varían su velocidad de acuerdo a la necesidad del sistema. Esto evita un consumo innecesario de energía por parte de esos equipos, que en los métodos tradicionales deben recurrir a válvulas de alivio para disipar esa energía en exceso.

Una maraña de cañerías.
Distribuida en una superficie de unas 10 hectáreas, la planta de RefiPampa comprende los tanques de acopio de crudo, el horno donde se calienta el crudo, las torres de destilación -una principal y tres secundarias-, los tanques de almacenamiento de productos y subproductos y la planta de embarque para los camiones tanque.
El “corazón” de la refinería es una torre de destilación de 27 metros de altura donde se procesa el crudo y se obtienen los productos derivados -listos para comercializar en algunos casos, y de carácter virgen en otros-. Conectando esas partes se encuentra una maraña interminable de conductos de diferente diámetro y longitud, válvulas de todo tipo y tamaño, y los necesarios equipos de apoyo, tanto para la producción en si como para la integridad del lugar.
El crudo ingresa a la torre principal a la mitad de su altura. En la parte inferior se forman los combustibles más pesados, principalmente el fuel oil; en la mitad superior el gasoil, el kerosene y en el tope de la torre, la nafta pesada -la nafta liviana, debido a su alta volatilidad, se obtiene en un proceso previo. Esos productos se recolectan en “platos” que están conectados a cañerías laterales que permiten la salida de la torre hacia los tanques de almacenamiento.
Junto a la torre principal se encuentran tres más pequeñas. Una es la de pretratamiento y las otras dos de postratamiento. El proceso que se aplica se denomina “destilación atmosférica”.
Con un aporte crediticio del gobierno pampeano, y la participación de Pampetrol en un 20 por ciento, la planta tardó 3 años en estar concluida y al día de hoy está en condiciones de comenzar su producción de combustibles para vehículos de todo porte. Cuando lo haga, será un importante paso en pos del necesario objetivo de darle valor agregado a la producción primaria de nuestra provincia, en este caso la proveniente del subsuelo. La intención es ocupar mano de obra local y que la producción abastezca al mercado interno.

Naftas y gasoil pampeano.
Cuando esté en marcha, RefiPampa podrá producir hasta 500 metros cúbicos por día de diferentes combustibles, proveniente de un volumen similar de petróleo crudo. Los combustibles serán naftas -livianas y pesadas-, querosene, gasoil -también liviano y pesado- y fuel oil, un combustible muy pesado que se utiliza para calderas y motores de barcos.
El porcentaje de cada combustible estará atado a las características del crudo que se procese. En el caso de RefiPampa y por las características del crudo pampeano- el mayor volumen será de gasoil, entre un 45 y 50 por ciento; le seguirá el fuel oil -entre 25 y 30 por ciento- y en tercer lugar, las naftas-entre un 15 y un 20 por ciento.
En gasoil, ese volumen alcanzaría para proveer a gran parte del parque automotor pampeano que funciona con ese combustible. En el caso de las naftas, es necesario agregarles otros productos químicos para dejarlas en condiciones de su comercialización. Para el fuel oil, un posible destino son las grandes calderas que operan compañías mineras de la región.
Para una etapa posterior, la empresa planea ampliar sus instalaciones para utilizar otros subproductos con destino a la industria petroquímica. “La firma ya tiene decidido ampliar la planta en una etapa cercana a fin de incrementar el abanico de productos que se pueden obtener”, anticiparon los ingenieros. En particular, están pensando en varios cortes de solventes con destino a la industria petroquímica.

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