“La Pampa mostró una posición monolítica”, en juicio por el Atuel

Vanini explicó qué buscó la estrategia pampeana en la audiencia conciliatoria. Las risas socarronas de la delegación mendocina que se transformaron en muecas de espanto.
“Lo que se mostró en la audiencia fue una discusión que lleva 70 años. Teníamos que bajarla en términos de que la Corte comprendiera qué discutía La Pampa y qué discutía Mendoza. ¿Qué discute La Pampa? Derechos Humanos: el derecho humano al ambiente y el derecho humano al acceso al agua. ¿Qué discute Mendoza? El agua como un bien económico. Eso es lo que teníamos que lograr bajar a la Corte”, explicó el fiscal de Estado de La Pampa, José Alejandro Vanini.
Poco afecto al contacto con el periodismo, el funcionario habló en La Parte y el Todo, que se emite los miércoles a las 22 por la CPEtv. Allí contó detalles de lo vivido el 14 de junio en la audiencia de conciliación convocada por la Corte Suprema de Justicia entre La Pampa y Mendoza, en torno a la demanda por los daños ambientales que provocó el corte del río Atuel.
“El trabajo que hicimos no fue solo mío sino que se realizó en forma conjunta con la Fundación Chadileuvú, la Asamblea de los Ríos, la Universidad, los subsecretarios de Recursos Hídricos anteriores, como (Néstor) “Chamaco” Lastiri y Juan Pablo Morisoli. Lo que se mostró y me deja contento es una posición monolítica de la provincia. Empezaron los amigos del tribunal, los mismos argumentos bajé yo en la contestación de las preguntas y el gobernador lo ratificó. En contraposición a eso, aparece una defensa cerrada de Mendoza a una sentencia que ha quedado perimida a lo largo del tiempo”, afirmó Vanini.
-E incumplida.
-Pero en el diagrama de la audiencia, si bien la demanda habla de los incumplimientos, preferimos ir por la cuestión ambiental y el derecho humano al acceso al agua, independientemente de los otros reclamos. Eso va atado a la constitución del comité de cuenca.
-Eso se vio con claridad en la atención e impacto que causó uno de los representantes del pueblo aborigen, Campú…
-Fue fundamental.
-… quien dejó el papel de lado y habló como lo hace cualquier persona que está sufriendo un proceso de desertificación.
-Una cosa es haberlo visto por TV y otra en la audiencia misma. Su exposición comenzó con una presentación que él pidió que se la escribieran porque no le quería faltar el respeto a la Corte. Era lo único que tenía escrito: tres palabras de presentación. Cuando comenzó a hablar Campú, hay que ver las sonrisas socarronas del lado mendocino. Pero cuando dejó el papel y comenzó a hablar solo esas sonrisas se convirtieron en muecas de espanto.
-Conmocionó aún a los mendocinos. En cierta forma, o tomaban nota del sufrimiento humano, o tomaban nota de la debilidad de su posición.
-Nosotros teníamos a la derecha a la delegación mendocina pero enfrente teníamos a la Corte. Eran los cinco miembros enfocados, mirándolo (a Campú). Fue una experiencia movilizadora.
-En Mendoza tomaron las preguntas de la Corte a su delegación como un reto de los magistrados. ¿Acá se vio así?
-En el proceso de preparación de la audiencia, en el que, aparte de la gente que mencioné antes, trabajó todo el grupo de Fiscalía de Estado y abogados de Buenos Aires, tomamos en cuenta dos parámetros básicos. El primero es que la Corte maneja la audiencia como quiere, tal es así que yo no pude exponer, el fiscal de Estado de Mendoza no expuso, Morisoli no expuso, cosa que lamentamos sobremanera. El segundo parámetro que tomamos es que a la Corte no se le puede faltar el respeto. Nuestras respuestas debían ser cortas y dentro de lo posible que fueran al grano. En contraposición, la delegación de Mendoza lo que hizo fue irse por las ramas, hablar demasiado. La audiencia fue muy importante, pero el juicio empieza ahora.
-¿Podrían haber novedades en el corto plazo?
-Esta Corte ha sido proactiva en cuanto a los temas ambientales. Es posible que pueda haber, pero no es seguro. El paso procesal que sigue es pedir la autoapertura a pruebas. Va a haber otra audiencia la cual supongo que no va a ser pública, donde la corte va a proveer las pruebas.
-¿El desarrollo sigue como en un juicio común, con debates y alegatos?
-No hay que perder de vista que en un tema con la trascendencia que tiene, y con la cuestión ambiental introducida en el mismo…
-Es un caso testigo.
-Hay una referencia, que es el caso del Riachuelo, donde la corte ha producido más de una audiencia pública. Entonces es probable que la Corte fije algunos criterios de cómo quiere que se desarrolle el proceso y que transcurrido cierto tiempo convoque a una audiencia de este tipo donde nos pida explicaciones respecto a cómo hemos avanzado o no.
-¿Esto llevará meses, años…?
-Es imprudente hablar de plazos porque así como es factible que la corte dicte una resolución donde fije algún criterio, también es factible que no lo haga. Mínimo nos va a llevar dos años para tramitar las pruebas. Hemos pedido una pericia integral, hemos pedido que se designen doce peritos. Ellos deben producir cada uno su dictamen y no lo producen solos. La provincia va a trabajar de manera conjunta con consultores de parte. El criterio de la Fiscalía, por decisión del gobernador, ha sido siempre trabajar con la UNLPam como la consultora de parte de la provincia, acompañada por las entidades intermedias como la Fuchad y la Asamblea de los Ríos, que tienen gente sumamente valiosa. Entonces, cada uno de los peritos que designe la Corte, lo vamos a acompañar con un consultor técnico para que, a parte de ayudarlo, controle el modo en que se produce la prueba.