La candidatura de Espartaco Marín en el sube y baja

En el peronismo provincial esperan lo que viene con tensa expectativa. Nadie está seguro de tener la fuerza suficiente para decidir candidaturas a la diputación nacional sin un mínimo apoyo del resto.
En los que son los prolegómenos de la definición que se viene en el peronismo lugareño, las más distintas versiones se escuchan en los corrillos relacionadas con posibles candidaturas. Se conoce que Compromiso Peronista ha puesto en danza por lo menos dos nombres, que no son otros que los del ministro de Bienestar Social, Gustavo Fernández Mendía, y el del intendente de Realicó Facundo Sola.
De concretarse la situación en favor de cualquiera de los dos, un posible acuerdo con Convergencia Peronista -en el marinismo están expectantes con las definiciones- entraría en zona de riesgo. Esto es así porque de alguna manera dejaría fuera de carrera las aspiraciones de Espartaco Marín de ser el postulante del peronismo.
Si Fernández Mendía o Sola fueran finalmente los aspirantes a la diputación nacional no quedaría espacio para el hijo del ex gobernador Rubén Marín. El segundo puesto tendría que ser ocupado por una mujer, y allí se complicarían las cosas para el marinismo.
Salvo Varinia Marín no circulan otros nombres expectables entre las damas de Convergencia. Pero es sabido que “Lichi” está afrontando una situación difícil y dolorosa ante el reciente fallecimiento de su esposo y se duda acerca de que finalmente pueda ir en una lista acompañando a algún candidato.
¿Se diluirían así las condiciones de un eventual arreglo? La reunión entre el gobernador Oscar Jorge y Rubén Marín se viene postergando, y los interesados esperan que el encuentro se produzca antes de la fecha prevista para el congreso peronista dispuesto para mayo en Costa Brava de General Pico.

¿Habrá cumbre Marín-Verna?
¿Qué pasaría si como sucedió en la oportunidad anterior el jorgismo no concurre? Podría deducirse que no hubo acuerdo con las otras líneas, que quizás el Frente para la Victoria podría albergar al sector del gobernador y sus candidatos; y que a la vez esa situación incentivaría la interna porque el marinismo pensaría en un eventual acuerdo con el vernismo. A propósito, en estas últimas horas se habla de la posibilidad de un encuentro entre el propio Marín y Carlos Verna que, dicen, tendría como gestor al diputado de Convergencia, César Ballari. Allí sí podría reflotarse una eventual candidatura de Espartaco. En ese caso hay quienes ya están pensando en una mujer para integrar una fórmula y se habla de Alicia Mayoral, la ex subsecretaria de Carlos Verna entre otras mujeres.
También se menciona en el ambiente de la interna peronista cierta incomodidad de algunos sectores para apoyar una eventual candidatura de Fernández Mendía. El ministro dijo días atrás que no hacía declaraciones y deslizó una frase que no gustó para nada: “cualquier cosa que diga puede ser utilizado en mi contra”, reflexionó.

¿Premio excesivo?
Lo que algunos peronistas dicen no entender es cómo se puede premiar a un funcionario que, sostienen, “desde hace rato viene haciendo la plancha”, y que con aquellas palabras no hace más que reconocer que la inacción puede ser un buen recurso proselitista. De hecho el jorgismo ha dejado de implementar -a través del ministro- planes de contención que se vienen pidiendo en los sectores más humildes, solicitud que se hizo muy expresa en las últimas semanas. “Es increíble que se vote con papelitos en una reunión del jorgismo y se revele tan abiertamente que no importa que alguien trabaje o no”, disparan contra el titular de Bienestar Social. Además se arguye que es senador suplente de Carlos Verna, y eso podría no caer bien en el kirchnerismo puro, analizan.
Lo cierto es que se avecinan tiempos de arduas negociaciones y definiciones que dirán cuántos se alinearán en la línea de largada cuando se ponga en marcha la interna del justicialismo provincial.

Mac Allister: “no me bajo”.
En lo que va de la semana hubo versiones -parecían globos de ensayo- que señalaban que Carlos Javier Mac Allister se iba a bajar de su candidatura a la diputación nacional, sin especificar cuáles serían las razones que lo llevarían a desistir.
“No me bajo, que se queden tranquilos. Es una versión antojadiza de alguno al que le debe molestar que yo esté tan bien posicionado. Algún callo debo estar pisando… por favor dejen en claro que no me bajo ni me baja nadie”, ratificó “Colores” en diálogo con LA ARENA.
“Vas a ver que me meto como una cuña”, pronosticó el ex jugador de Boca Juniors. ¿Qué quiso decir? Lo que muchos piensan que puede pasar con los guarismos y se formulan una pregunta: ¿Podrá reunir la cantidad suficiente de votos para quedarse con una banca y dejar afuera a un peronista, o a algún otro que eventualmente esté pensando en sí mismo para ser esa cuña entre el PJ y la segunda fuerza que podría ser el Frepam.
En todo ese “armado” se mira con expectativa los movimientos del vernismo. Por un lado están los que aseguran que no jugará pero podría llegar a una arreglo con Convergencia; pero también están los que andan diciendo que ya hay una suerte de acuerdo no escrito de que el sector apoyaría “soto voce” la candidatura de Darío Hernández. Pero hay más versiones que dicen que no verían con malos ojos que los militantes de la plural pudieran ver con simpatía la candidatura del mismísimo “Colores”.
No obstante todo dependería de cuál es el armado nacional, y finalmente se cree que es importante saber con quien puede llegar a alinearse el macrismo.