La Municipalidad reclama a morosos casa por casa

Las autoridades comunales tratan de ingeniárselas para superar el ahogo financiero de la comuna y una de las maneras que encontraron para cobrarles a los morosos es visitarlos en sus domicilios y entregarles el resumen de la deuda. Después, vendrá la etapa judicial.
Plata, plata y más plata. Las arcas municipales están vacías, o cargadas de deudas, y la necesidad de recaudar ha llevado a que el intendente Francisco Torroba y el secretario de Hacienda, Luis Evangelista, dispusieran un método similar al de los cobradores de morosos que se anuncian con vestimenta oscura y galera.
Desde hace un mes, empleados municipales y de Rentas comenzaron a recorrer las zonas O, P y Q de la ciudad (Centro y Villa Elvina) con los resúmenes de deudas de quienes moran allí y tienen cuantiosas deudas en concepto de tasas.
El trabajo es en horario vespertino, para lo cual se pagan horas extras, y ante la carencia de vehículos propios, el parque automotor municipal no existe, los propios trabajadores ponen sus vehículos, a cambio de un vale de combustible.
Cuatro o cinco detienen el vehículo en un punto de esos barrios y se reparten las calles por recorrer. Así llegan a los domicilios de los morosos y de muy buena manera se entrevistan con el vecino a quien le dejan la constancia de la acreencia reclamada.
“Podemos decir que esta experiencia piloto ha dado muy buenos resultados y al poco tiempo de ser visitados los contribuyentes vienen a saldar sus deudas, que en muchos casos responde a simple dejadez en el cumplimiento de las obligaciones”, le dijo a LA ARENA el secretario Evangelista.
El funcionario explicó que en los próximos días esta metodología se implementará en Villa Martita y Villa Navarro Sarmiento-Villa Amalia.
El jefe comunal destacó la semana pasada en una nota publicada por LA ARENA, que “el pago de tasas vino aumentando y hemos llegado a un récord histórico del mejor contribuyente, con una regularización muy importante de los planes que puso en marcha la Municipalidad”.
Remarcó que por primera vez el municipio salió a los barrios residenciales de mayor poder adquisitivo para persuadir a los morosos de que les conviene regularizar las deudas y evitar el siguiente paso: la denuncia judicial.