Levantaron el “escrache” de Facebook

La acusación falsa de abuso sexual contra un empleado público desapareció ayer de la página de Facebook en la que había sido publicada, luego que el caso trascendiera a través de LA ARENA y que la Jefatura de Policía realizara una denuncia penal por la utilización de su logo en ese sitio.
El involucrado en el anuncio falso es Héctor Jacobi, un empleado estatal que trabaja en el Parque Luro. En la página de Facebook “Grupo anti delitos sexuales” aparecía su fotografía, lo calificaban de “peligroso pederasta” y hasta aparecía una presunta resolución del Ministerio de Justicia ofreciendo una recompensa de 100.000 pesos para quien diera datos sobre su persona.
Miguel Jacobi, su hijo, negó todo. Remarcó el daño que la falsedad le causó a su padre y a la familia y, hasta irónicamente, comentó que “si quieren encontrarlo vayan al Parque Luro, que debe estar durmiendo la siesta. Búsquenlo y cobren la recompensa…” Además especuló con que algún cazador furtivo o un ex empleado del parque pueden estar detrás de la publicación.
Ayer a primera hora, luego que el caso se conociera públicamente, la foto de Jacobi y los datos anexos habían desaparecidos de la página. A cambio publicaron un par de noticias sobre pedofilia: una entrevista de la televisión nacional chilena y la detención de un profesor de patín, que había salido tres días antes en Clarín.
El sitio se autodenomina “grupo especializado en le prevención de delitos contra menores (abuso de la niñez, pederasta, pedofilia, mastrato (sic), etc.) y como lo publicado tuvo más de 3.400 “compartidos”, la falsedad de la acusación -un dato confirmado por la propia policía- se amplificó en muchas direcciones.
La familia fue a la Justicia y la Jefatura también. Ayer, en la Ciudad Judicial, informaron que tenían conocimiento de esa novedad, pero agregaron que materialmente el sumario no había sido enviado a la Unidad de Atención Primaria y, por lo tanto, la investigación todavía ni tiene un fiscal designado. A su vez una fuente policial calificada dijo que esperarán órdenes de algún fiscal para “hacer un trabajo de investigación” y confió en que la justicia se moverá rápidamente.
Frente a estos hechos, se dice que desde lo legal existe un espacio vacío. Sin embargo, casualmente, en estos días se debatió un caso en la Corte Suprema que puede marcar un antecedente de hacia dónde irá la legislación argentina. Se trata de la causa iniciada por una modelo contra los motores de búsqueda de internet, como Google y Yahoo, por su responsabilidad de que su nombre apareciera en páginas web de contenido erótico y ofertas de servicios sexuales.