Lo echan tras 22 años y no lo indemnizan

OSCAR LUQUE TRABAJABA EN FERROBAIRES Y FUE DESPEDIDO JUNTO A OTROS DOS EMPLEADOS

La empresa Ferrobaires ya despidió a tres empleados en la provincia: uno en Santa Rosa, otro en Toay y el restante en General Pico. Seguirán hasta el 31 de agosto, y a otros ya les anticiparon que trabajarán hasta noviembre.
A medida que avanzaba el relato la historia se volvía cada vez más increíble. O no tanto. Es que Oscar Luque tiene 65 años y 34 de ellos trabajando como ferroviario. Desde hace 22 años que trabaja para la empresa Ferrobaires, pero a solo tres meses para jubilarse recibió el telegrama de despido y, seguramente, sin un peso de indemnización.
Tal como adelantó este diario en su edición de ayer, Ferrobaires comenzó a despedir empleados y además de Luque hay otros dos hombres en la provincia que ya recibieron el telegrama: uno de Toay y otro de General Pico.
“El miércoles llegó el telegrama, ya estaba preparado porque me habían dicho que iba a pasar, estaba haciendo el trámite para jubilarme porque ya cumplí 65 en abril, pero todavía me faltan tres meses. Yo dependo de Ferrobaires pero el sueldo lo paga el gobierno provincial. El telegrama no hace alusión a que me despiden por edad jubilatoria o algo así, solo me despiden y listo”, contó Luque, que por la mañana habló con Radio Noticias y a la tarde recibió a LA ARENA en la estación de trenes de la ciudad.
“No creo que me indemnicen porque nosotros tenemos contratos anuales, hace 22 años que estamos así, algo totalmente fuera de lugar e ilegal. Viajé a Buenos Aires para informarme en nuestro gremio, que es la Unión Ferroviaria, para reclamar por este tema y porque los 14 días de licencia que nos dan no es justo, siempre nos dieron eso nada más pese a que hace 22 años que trabajamos para ellos. En realidad son contratos basura que se hicieron en la época de (ex presidente Carlos) Menem y siguieron siempre así. Acá en La Pampa nunca hicieron nada por cambiar eso, yo me desanimé un poco porque la Unión Ferroviaria me dijo que es así”, lamentó Luque.

“En el alma”.
Pese a trabajar toda una vida dedicada al ferrocarril, Luque no tendrá nada fácil el trámite administrativo jubilatorio. “Me tengo que jubilar y todos los aportes los tengo con el IPS de provincia de Buenos Aires, y a nivel nacional no nos podemos jubilar, son 35 años de servicio pero me van a faltar tres meses. Averigüé y me dijeron que me van a dar una jubilación por edad avanzada, pero no sé…”, se preocupa Luque.
El trabajo de ferroviario es la gran pasión de Luque, tanto que jamás dejó de trabajar aunque el tren no llegara nunca a la ciudad. “En Santa Rosa somos tres, hacemos un horario a la mañana y a la tarde y continuamente viene gente a preguntar por el tren. Hasta que se cortó el servicio acá se reservaban los pasajes, se ofrecía agua a los pasajeros. Nosotros jamás abandonamos el servicio, estamos ahora con horario reducido pero nunca dejamos de trabajar, siempre mantenemos el lugar, con la limpieza, los arreglos. Yo hasta el 31 de agosto sigo, después ya no…”, cuenta Luque, que enseguida agrega: “Yo al tren lo llevo en el alma, si estoy a 100 kilómetros de acá y me enteró que pasó algo me vengo sin dudar, lo siento de esa manera”.

Sin tren.
Este diario había anticipado la semana anterior que Ferrobaires despediría empleados en La Pampa, por lo tanto la posibilidad de que el tren regrese a la provincia está cada vez más lejana.
En esa situación de incertidumbre quedaron 25 empleados ferroviarios que trabajan en General Pico, Santa Rosa y Toay, y que podrían perder sus puestos. En realidad tres ya los perdieron mientras que el resto seguiría el mismo camino. “A mi jefe ya lo notificaron que hasta noviembre sigue y después le enviarán el telegrama”, anticipó Luque.
Una carta documento, por cuenta y orden de Fernando Dotti, y que firma la asesora legal Raquel Pérez, fue la forma de comunicar la fría decisión.

Al Estado.
La readecuación significará que Ferrobaires deje de existir, para pasar a ser parte de Trenes Argentinos Operadora Ferroviaria (Sofse), que es propiedad del Estado nacional, ha determinado que algunos empleados puedan pasar a ser considerados prescindibles. Ferrobaires dependía hasta ahora de la gobernación de la provincia de Buenos Aires, y Dotti había señalado que los empleados pampeanos no estaban considerados para integrarse a Sofse.
Tanto el gremio ferroviario como el diputado nacional pampeano Martín Maquieyra (Cambiemos), había señalado que los despidos no iban a ocurrir y que seguramente el tren regresará.

“El único medio que es seguro”.
Cuando sale de la oficina, Luque muestra un cartel que está colgado en la pared de afuera, que da a las vías. “Eso lo escribí y pinté yo”, declara orgulloso. “El tren es el único medio de transporte de pasajeros que es seguro. En micro o en auto usted llega antes a ‘su destino’, pero su alma llega dos días después al cielo… Las rutas son un mar de estrellas amarillas, el tren un salvavidas”, dice el texto que resalta un servicio que, por nuestra provincia, dejó de pasar desde hace meses.

Gremio dice que se jubilaron.
Desde la Unión Ferroviaria, con sede en General Pico, indicaron ayer que los empleados de Ferrobaries cesanteados hasta ahora eran personas que tenían los aportes y la edad para jubilarse pero aún no lo habían hecho. Por lo tanto, el gremio aún no ha percibido una situación de cesanteo de personal que sea injusta o que se produjera por un recorte de personal.
La fuente consultada explicó que este año la empresa había advertido que todavía había trabajando muchos hombres que habían pasado la edad jubilatoria y sin embargo al no haber recibido el telegrama para pasar a retiro seguían en sus puestos trabajando. Una situación que este año Ferrobaires iba a normalizar.
En Pico hay una o dos personas con más de 65 años, que ya deberían haberse jubilado y podrían llegar a recibir la notificación de retiro. Además, hay algunos empleados que se encuentran en una situación más atípica porque quienes cumplen funciones como conductor, operador de control y operario de vías tienen su edad máxima para pasar a retiro fijada en los 55 años, teniendo en cuenta las exigencias de la labor ferroviaria que realizan.
Desde el gremio señalaron que por ahora van a esperar y verán si solo se pasa a retiro a las personas que están en condiciones de hacerlo.

Ziliotto pide que se anulen los despidos.
El diputado nacional Sergio Ziliotto (PJ) pidió que se anulen los despidos de los trabajadores de la empresa Ferrobaires y denunció la existencia de un compromiso entre la Nación y la Provincia de Buenos Aires, existente desde 2007, de mantener la estabilidad laboral de los empleados ferroviarios.
Ziliotto presentó un proyecto de resolución en la Cámara de Diputados de la Nación en que insta al Poder Ejecutivo a que cumpla “con el compromiso asumido en las cláusulas Quinta y Sexta del Convenio de Transferencia de los Servicios Ferroviarios de Transporte de Pasajeros Interurbanos entre la Provincia de Buenos Aires y el Estado nacional el 8 de febrero de 2007, que fuera ratificado por Resolución 522/2007 del Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios y por Ley provincial 13.705 del citado Estado provincial”.
En ese sentido, pide que se “revierta el proceso de despidos de los trabajadores en relación de dependencia con la Unidad Ejecutora del Programa Ferroviario Provincial, empresa dependiente de la Provincia de Buenos Aires”. Y que “se arbitre todas las acciones a fin de lograr el restablecimiento del servicio ferroviario de pasajeros en todas aquellas localidades en las que fuera suspendido”.
El legislador hizo referencia al convenio de Transferencia y en su resolución expresa: “La desesperante realidad que viven trabajadores de la empresa Ferrobaires, que tienen residencia en la provincia que represento, producto de estar recibiendo telegramas de despido choca violentamente con el compromiso, y seguramente con la buena voluntad, que tuvieron los firmante de ese convenio”.
Y añade: “En dicho Convenio ambas partes se comprometían -además de extremar esfuerzos para no abandonar ningún servicio de pasajeros- a preservar las fuentes laborales. Por ello, es necesario que se revierta la decisión de despedir trabajadores. La situación de precariedad de las fuentes de trabajo en nuestro país no resiste aportes negativos por parte de los organismos del Estado”.