Los ranqueles, en una nota en el diario New York Times

"NINGUN PRESIDENTE HIZO ESFUERZOS REALES PARA REPARAR DAÑO"

“El resurgimiento de algunos pueblos indígenas en Argentina tras siglos de penurias”. Así se titula una nota publicada por el diario norteamericano The New York Times en su sección para América Latina donde muestra la realidad de la comunidad ranquel en La Pampa. La publicación del 15 de septiembre lleva la firma del periodista Jonathan Gilbert, y comienza la misma contando la celebración del Año Nuevo ranquel.
“Cada año, la noche del 23 de junio, se reúnen en un lugar sagrado en estas llanuras ocres para celebrar el Año Nuevo de un calendario precolombino. Vestidos con ponchos y un tipo de joyería llamado tupu, ofrendan comida, celebran un banquete con costillas asadas y cuentan historias. Por la mañana marchan alrededor de un poste ceremonial de madera y una fogata alimentada durante la noche en honor a la tierra”, se indica.
“Para los indios ranqueles la escena está cargada de emociones y ofrece una visión de su resurgimiento en medio de una larga lucha por el reconocimiento después de siglos de penurias y pérdidas. A lo largo de todo el continente americano, por supuesto, se han desarrollado luchas similares, pero el sentimiento de haber sido excluidos del diálogo nacional ha sido especialmente grave para los pueblos indígenas de Argentina”, agrega la nota.

Perplejos.
El periodista cuenta que a pesar de los esfuerzo de reconciliación, los líderes indígenas se quedaron perplejos cuando Mauricio Macri, después de ganar la presidencia, destacó solo los logros de los inmigrantes europeos influyentes en su discurso. En ese marco, también entrevistó a Pedro Coria, presidente del Consejo de Caciques Ranqueles en Santa Rosa, quien dijo que “ningún presidente ha hecho esfuerzos reales para reparar el daño hecho a los pueblos indígenas”.
La publicación exhibe la críticas que surgieron en el país sobre Julio Argentino Roca y explica que en otros países de la región el movimiento indígena ha logrado triunfos notables: en Bolivia, con el presidente indígena Evo Morales; en Paraguay, donde el guaraní sigue siendo tan utilizado como el español; en Ecuador, el gobierno incorporó conceptos indígenas en la Constitución pero en Argentina, la conmemoración del bicentenario de la independencia en julio resultó irritante, y pareció confirmar las sospechas de los pueblos indígenas de que estaban ignorando su cultura y su historia.

La Pampa.
Gilbert también señaló que uno de los mayores logros de los ranqueles es la devolución dos hectáreas, parte de su asentamiento más grande, Leuvucó, antes de que el general Roca incumpliera los acuerdos de paz y enviara soldados a arrasar con todo en las llanuras centrales. Ahí se celebran el Año Nuevo y donde enterraron los restos de un importante cacique del siglo XIX, Panguithruz Güor, cuyos restos habían permanecido en un museo a 804 kilómetros de allí. “El simbolismo es importante”, dijo Fernanda Alonso, ministra de Desarrollo Social.
En el año 2001 se considera en términos generales el renacimiento de los ranqueles, ya que se dio impulso a más de 20 comunidades a lo largo de La Pampa. “La restitución fue un hito”, dijo María Inés Serraino, maestra de ciencias en Victorica. “Se está preparando el terreno para el rescate de una cultura que siempre se nos negó”. En años recientes, ella y su familia conformaron una comunidad ranquel de 14 personas, reconocida por el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas y el municipio le entregaron seis hectáreas para revivir la tradición de la agricultura comunitaria y realizar eventos, se indicó en la nota que resume la realidad de la comunidad en la provincia y el país.