Los “inundados” de Santa Rosa

SIGUEN LAS QUEJAS POR LOS PROBLEMAS EN LA RED CLOACAL DE LA CIUDAD

Los problemas en el sistema cloacal de la capital provincial no dan tregua a los vecinos. Ayer, este diario atendió a los llamados de dos personas cuyas viviendas están muy lejos entre sí pero sufren problemáticas parecidas, generadas por obstrucciones o pérdidas en la red de desagües cloacales.
El primer caso fue el de Juan Carlos, un viajante que vive en la calle Raúl B. Díaz, casi Misiones. Su problema es más grave dado que el agua cloacal brota en el interior de su casa, concretamente en la rejilla del baño. “Llevo diez días en que todas las tardecitas comienza a brotar el agua y tengo que empezar a sacar para que no llegue a todas las habitaciones”, relató.

Reclamo en persona.
En la Dirección de Agua y Saneamiento le decían que el problema era una obstrucción del ducto principal sobre la calle Raúl B. Díaz y que no podían ir porque el camión desobstructor estaba roto. Ayer a las 7.45, el vecino fue a la repartición con oficinas en la calle Lagos para reclamar una solución.
De allí se fue al municipio y golpeó la puerta del despacho del intendente Luis Larrañaga, donde lo atendió una secretaria. Le dijeron que el camión estaba yendo al lugar. Ya era casi el mediodía, los operarios vieron que no había agua en la calle y decidieron irse. Juan Carlos volvió a llamar y pidió que volvieran.
Finalmente, la cuadrilla volvió al lugar y realizó el trabajo. Al vecino le informaron que lo que obstruía la cañería eran trozos de pavimento que, seguramente, habían caído por alguna boca de registro cuando realizaron la obra de repavimientación de la Raúl B. Díaz. Cuando le explicaron eso, el frentista recordó que durante la obra de asfaltado los operarios habían tapado la boca de registro con pavimento que luego tuvieron que retirar utilizando picos.

Agua estancada.
Casi en la otra punta de la ciudad, en la calle Lordi, entre Anza y Pascual, otra persona se comunicó con este diario para relatar cómo es vivir con su calle llena de aguas servidas desde hace dos meses.
Alicia, la vecina en cuestión, explicó que el agua de las cloacas brota de una boca de registro ubicada en la esquina de Pascual y Lordi, a cincuenta metros de su casa. “Cada vez que entro con el auto al garaje, llevo toda esta suciedad para adentro y se llena todo de olor. Incluso tenemos que hacer rodeos para no pisar los charcos”, se lamentó.
Tanto ella como otro vecino llegaron a traer arena de río con un camión para tirarla sobre los charcos. En esa parte, la calle Lordi es de tierra y unos metros más hacia el sur, antes de llegar a Anza, está asfaltada. El agua que brota en la esquina de la Pascual llega hasta la Anza, donde comienza el pavimento y se estanca, porque la parte asfaltada está más alta.
El camión desobstructor no tarda en ir cuando lo llaman pero no se lleva el agua que queda estancada en la calle, junto al cordón cuneta.

Tres días sin agua
Vecinos de Villa Alonso -que viven sobre la calle Entre Ríos, entre Belgrano y Berutti-denunciaron que desde el sábado no tienen suministro de agua debido a la rotura de un caño en el medio de la calle. La falta del líquido hizo que varios vecinos tuvieran que comprar agua envasada y hasta hubo quienes abandonaron la casa hasta que reconecten el servicio. Hubo quejas porque, tras varios llamado a la Dirección de Agua y Saneamiento, nadie apareció por el barrio para solucionar el problema.