Mató a su hermana y le dieron tres años de condena en suspenso

"LEGITIMA DEFENSA"

La jueza dijo que de las pruebas incorporadas al legajo surgió que Vanesa Soledad Fredes “actuó, en el momento de los hechos, en defensa de su propia integridad física y la de sus hijos, atento al ataque sufrido por parte de Claudia Fredes”.
La jueza de control María Florencia Maza condenó a Vanesa Soledad Fredes a tres años de prisión en suspenso, por resultar autora material y penalmente responsable del delito de homicidio simple con exceso en la legítima defensa (artículo 79 en relación con el 34 inciso 6° y 35 todos del Código Penal). El hecho ocurrió el 2 de agosto pasado y la víctima fue su propia hermana, Claudia Bibiana Fredes.
A su vez le impuso por dos años la obligación de fijar domicilio, del que no podrá ausentarse sin autorización judicial, y someterse al cuidado y contralor del Juzgado de Paz de Anguil.
La resolución de Maza fue consecuencia de un juicio abreviado convenido entre la fiscala María Cecilia Martiní, los defensores particulares Marcelo Piazza y Boris Vlasich y la imputada, un ama de casa de 24 años. Además dieron su consentimiento al acuerdo, la madre de la victimaria y de la víctima, Elena Viviana Díaz, en representación de las dos hijas menores de Claudia Bibiana Fredes, y la asesora de Menores.
De acuerdo a la investigación fiscal preparatoria, se dio por probado que el 2 de agosto de este año, a las 0.30, Vanesa Soledad Fredes dio muerte a su hermana, Claudia Bibiana Fredes, “infringiéndole una herida punzante con un cuchillo tipo carnicero”, en circunstancias en que la víctima concurrió al domicilio de la acusada, en Anguil, “ingresando por la fuerza, en forma exaltada, comenzando a golpear a Vanesa, la que se encontraba sola con sus hijos menores. Esta atinó a agarrar un cuchillo que se había caído de la mesada, clavándoselo a su hermana y dándole muerte”.

Desproporción.
La jueza dijo que de las pruebas incorporadas al legajo surgió que Vanesa Soledad Fredes “actuó, en el momento de los hechos, en defensa de su propia integridad física y la de sus hijos, atento al ataque sufrido por parte de Claudia Fredes; siendo el interés principal de la acusada impedir que su hermana la agrediera a ella o a sus hijos, y no causarle la muerte, sin perjuicio de que el medio utilizado y el modo en que lo hizo, se estimasen desproporcionados en este caso concreto”.
“En efecto, tengo en cuenta a esos fines, la versión exculpatoria de la imputada, la que guarda relación con las restantes probanzas colectadas, tales como el relato de los familiares de ambas protagonistas que hacen referencia a la personalidad complicada de la damnificada en contraposición con la de la imputada, a quien describen como una persona tranquila y manifestando por el contrario que Claudia Bibiana Fredes, era una persona conflictiva (…), circunstancias que avalan los dichos de Vanesa Soledad Fredes en cuando a que en el momento de los hechos, su hermana ingresó por la puerta de la cocina a su casa, muy enojada, la golpeó, le dijo que iba a matar a sus hijos y a ella, se le tiró encima, la tomó de los pelos y la tiró al piso, y allí ella atinó agarrar un cuchillo que se había caído de la mesada y se lo clavó”, agregó Maza.

Testigos.
La jueza también tuvo en cuenta que de “los relatos de los testigos que entrevistara el Ministerio Público Fiscal, como así el informe de la Oficina Asistencia a la Víctima y a los Testigos, surgió la circunstancia ya mencionada en cuanto a que Claudia Viviana Fredes era una persona que se ponía violenta”, acotando que esa noche “estaba enojada con su hermana debido a una solicitud de presencia policial que efectuara en virtud de que una sobrina, horas previas, se había presentado en su domicilio (con un hermano de ambas), aduciendo que su madre Claudia la maltrataba, circunstancia por la cual Vanesa se comunicó con la autoridad prevencional e intervino en la situación para resguardar a su sobrina, situación que habría provocado la ira de su hermana”.
A su vez valoró, en igual sentido, las declaraciones de tres vecinos, quienes refirieron que “Claudia era peleadora y que esa noche andaba muy ofuscada en su auto y que se presentó en la casa de su hermana muy enojada”.
“Avala asimismo esta conclusión, la actitud posterior de la imputada, y a la que refieren sus vecinos, en cuanto a que se presentó ‘desesperada’, llorando y manifestando una y otra vez que había matado a su hermana, que no quería hacerlo pero que creía que la había matado, pidiendo que la policía sea alertada; lo que a mi entender acredita, junto con las restantes probanzas, esta falta de intención por parte de Vanesa Fredes, de quitarle la vida a su hermana, excediéndose sí en los medios elegidos para repeler la agresión”, concluyó Maza.

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