Megaestadio: cuenta regresiva para Inarco

RESCISION INMINENTE

El gobierno provincial dispuso ayer, a través del decreto 37/15, el levantamiento “de la paralización y suspensión del plazo contractual e inmediato reinicio de los trabajos de la obra “Construcción Estadio Polideportivo de la Ciudad de Santa Rosa”. De esta manera, el Ejecutivo pampeano quedó a tiro para rescindirle el contrato a la empresa Inarco SA y convocar a una nueva licitación para intentar terminar el “elefante blanco” de la Laguna Don Tomás cuya inauguración lleva más de siete años de atraso. Se supone que el lógico incumplimiento de Inarco de montar el techo en tan escaso tiempo, traerá aparejada la rescisión del contrato, salvo que se intente una nueva ampliación de los plazos de ejecución de la obra, aunque sería ilógico.
El 10 de enero, LA ARENA ya había informado que el ministro de Coordinación de Gabinete, Ariel Rauschenberger, había enviado una nota a la Legislatura en la que informaba que “no queda otro camino que llevar adelante, en forma inmediata, los trámites administrativos pertinentes para disponer que la empresa contratista continúe con los trabajos necesarios para la finalización de la obra”.
La obra había sido paralizada en 2010 cuando le quedaba a la firma un día de los 420 previstos por la ley provincial 2516 para terminar la megaobra. Inarco SA no podía continuar la construcción ya que debía cambiar el techado. De esta manera, hoy, luego de que el gobierno provincial levantó la paralización, se cumplirán las 24 horas que le restaban del plazo.
Luego de frenar las obras del Megaestadio ya que Inarco no podía cumplir con la licitación original, hubo pedidos del gobierno de Oscar Mario Jorge para cambiar el proyecto original. La idea era instalar cuarenta columnas para apuntar el techo que pesaba diez veces más que el original, y de esta manera destinar más fondos. Hubo varios pedidos a la Legislatura en ese sentido, pero la disputa entre el gobernador y el vernismo llevó cualquier discusión a un punto muerto y la bancada del PJ frenó las intenciones del Ejecutivo. Ante la falta de medidas por parte del gobierno provincial para que se levantara la paralización e Inarco retomara la obra, se le inició el año pasado un juicio político al entonces ministro de Obras Públicas, Jorge Varela, a instancias del fiscal de Investigaciones Administrativas, Juan Carlos Carola. La Sala Acusadora de la Cámara de Diputados comenzó el proceso, pero poco antes de dar su dictamen, el funcionario renunció. Ahora los diputados apuntaban hacia Rauschenberger, que estaba a cargo de Obras Públicas. Los vernistas habían enviado un pedido de informes al funcionario. Pero el gobernador Jorge decidió “cortar por lo sano” y rescindir finalmente el contrato a la empresa que no pudo finalizar el Megaestadio.