“Métanlo a la parrilla”

ENRIQUE GANCEDO DIJO QUE BARALDINI DIO ORDEN DE TORTURA

Enrique Jorge Gancedo integró ayer la lista de testimonios en el juicio por la Subzona 14. Fue detenido en 1975 durante algunas horas y luego fue liberado, mientras que el 25 de marzo de 1976 nuevamente fue detenido en la comisaría de Pico y trasladado a la Unidad 4 de Santa Rosa, donde estuvo 12 días en prisión.
Contó que en la primera detención los militares “hicieron un allanamiento buscando armamento y lectura marxista”, en su casa en la que también residían Raquel Barabaschi y Rosalinda Gancedo, su hermana, quienes también fueron detenidas.
Sobre su segunda detención, señaló que quedó alojado en la comisaría local y luego por la noche fue llevado al SPF. A los tres días fue trasladado a la Primera de Santa Rosa, donde lo dejaron esposado, vendado y parado durante 24 horas, padeciendo, además, amenazas e intimidaciones.
Gancedo comentó que identificó por su voz a Luis Baraldini, jefe de Policía en ese entonces, resaltando: “que alguien me torturó, estoy seguro”.
Dijo que “se sentían gritos (de las torturas) y música a todo volumen para taparlos; me decían que mi hermana había dicho que pertenecíamos a Montoneros, algo que me sorprendió, querían llevarme a una declaración forzada. Cada tanto me pegaban en el estómago”.
En un momento, mientras lo torturaban, “entró Baraldini y dijo dejen a este mamarracho (por su pequeña contextura física), métanlo a la parrilla”.
Gancedo agregó cuando lo liberaron, el 6 de abril de 1976, siguió “el amedrentamiento, nos perseguían, sabían todo lo que hacíamos. Tenían la complicidad de los civiles que siempre hace falta. Estuve dos años avisando cada vez que salía de Pico”.
Por otro lado, afirmó que “lo más grave de esto era la condena social”, que les imposibilitaba conseguir trabajo y reinsertarse en la vida, a quienes habían sido detenidos, e incluso contó que de la casa de dos amigos lo echaron porque “consideraban que era un guerrillero”.
Consultado sobre Carlos Aragonés, el testigo indicó que “representaba el ala derecha del peronismo y nuestra presencia le incomodaba”, en referencia a las tareas colectivas y solidarias que realizaban en el centro de estudiantes de la UTN. “Nunca nos tuvo simpatía, sabíamos que en nuestra vereda no estaba y alguien les daba información a quién había que llevar y se repetía que era Aragonés el que lo hacía”.

“Muy maltratados sin necesidad”
Juan Alberto Reucci fue uno de los estudiantes detenidos ilegalmente el 26 de marzo de 1976 en un barrio de General Pico donde residían estudiantes de la UTN, en medio de un gran operativo policial y militar. Ayer, Reucci declaró que aquel día “fuimos levantados por Ejército, nos llevaron a la comisaría de Pico y luego a la Unidad 4 de Santa Rosa”, dijo.
Estuvo detenido durante 13 días y durante ese lapso temporal fue llevado a una sesión de interrogatorio en la planta alta de la Seccional Primera de esta capital, siendo esposado, encapuchado y torturado mediante golpes.
Ante el Tribunal, afirmó que fue interrogado sobre la toma de la UTN de General Pico. “Para amedrentarme, me golpeaban en distintas partes del cuerpo y me preguntaban sobre militancia política y qué hacía”. Le hicieron firmar una declaración sin poder leerla, una situación que se repitió en todos los casos.
“La toma de la facultad fue para proteger una estructura de estudio”, indicó Reucci, que también fue detenido anteriormente el 22 de enero de 1975 tras el desalojo de la Facultad de Ingeniería de la UTN que luego fue intervenida. “Fuimos tratados muy mal sin ninguna necesidad”, añadió.
Recordó que estuvo detenido junto a Francisco Tineo, Canciani, Rosalín Gancedo, Rosa Audisio, Luis Barotto y Raquel Barabaschi.