“No descuidar las clases medias y altas”

ALFREDO MIROLI, ESPECIALISTA EN ADICCIONES, DIO TRES CHARLAS EN EL TEATRO ESPAÑOL

El médico que se hizo conocido por una campaña televisiva en los años 90 habló ayer sobre las estrategias para prevenir las adicciones y dijo que al gobierno de Macri hay que darle tiempo para que muestre la efectividad de sus políticas.
Hace 20 años, el médico tucumano Alfredo Miroli pasó por la puerta de un cine y vio una larga cola que se amuchaba para ver Space Jam, la película infantil en la que Michael Jordan, por entonces estrella de la NBA, se cruzaba con los dibujos animados de la Warner Brothers para jugar un partido imposible contra extraterrestres de una galaxia desconocida. El fanatismo que despertaban los dibujos le hizo pensar en la posibilidad de usarlos para una campaña de concientización en su especialidad, la prevención de drogas. Así nacieron Fleco y Male, dos personajes muy recordados de la década menemista que estuvieron varios meses en las pantallas chicas de todo el país.
Ayer Miroli brindó ayer tres charlas en el Teatro Español, dos de ellas destinadas a jóvenes estudiantes (sobre prevención de drogas y abuso de alcohol) y la tercera a un público adulto que intituló “Prevención en el ámbito familiar. El rol de los padres”. Las charlas formaron parte del evento lanzamiento de la Fundación “Cuidar en Casa”, que depende de la firma Puente SRL. Luego de la disertación habló con LA ARENA.
-Si miramos para atrás, sin duda que el escenario del consumo de drogas cambió ¿Sirvió la campaña de Fleco y Male?
-Los dibujos animados fueron una estrategia de seducción. El mensaje era acorde a la época. habíamos hecho una encuesta de casi 6.000 hogares de la argentina y le preguntábamos a la gente (de todos los estratos sociales y geográficos) qué opinaban de las drogas. Más del 80 por ciento contestaban con palabras similares a las de hoy: narcotráfico, radares, corrupción, jueces, policías, mafias. El polo de la oferta. Menos de un 5 por ciento decía “un hijo” o “la familia”. Fleco y Male surgen solo para hacer notar que le podía pasar a un hijo. después de pasar los cortos hicimos nuevamente la encuesta y el 60 por ciento de los encuestados dijo “un hijo. por ese motivo decidimos darle de baja a la campaña. Habíamos cumplido el objetivo.
-La llamada “guerra contra el narcotráfico”, que viene con una matriz norteamericana ha fracasado en el mundo ¿Cuáles son las estrategias?
-El mundo lo está revisando. Antes, era una concepción de la guerra, de las armas, de la batalla. Luego el mundo empezó a descubrir que el narcotráfico no es un poder que quiere matar a adolescentes, solo quiere dinero y poder. Si se pudiera evitar la legitimación de activos, que el dinero del narcotráfico no pueda ser blanqueado en circuitos financieros es una posibilidad. Tenemos que ponernos muy serios, para evitar el lavado de activos con inteligencia financiera. Porque el narcotráfico representa un peligro real para las economías.
-En nuestra provincia el Ministro de Seguridad ha planteado una lucha contra los vendedores, incluso los más pequeños ¿Es efectivo algo así para terminar con el consumo?
-Las drogas de cultivo no las maneja el narcotráfico, sino pandillas locales. El narcotráfico de verdad no tiene drogas de cultivo, tiene drogas sintéticas. Si uno plantea pelear contra el cultivo, no está atacando la matriz. Hoy el narcotráfico maneja precursores, laboratorios, drogas de diseño, por ese motivo es difícil controlarlo, detectar la producción. Algunos países están ocupados en legalizar la marihuana y en realidad al narcotráfico eso no le interesa. No digo que no se controlen las pistas de aterrizaje, porque las pandillas están y hay que hacer el mayor esfuerzo posible por desarmarlos.
-¿Cuáles son las diferencias entre el modelos de lucha contra el narcotráfico que impulso el gobierno de Cristina Fernández respecto del que lleva adelante Mauricio Macri?
-Es muy pronto para hacer evaluaciones. Seis meses es muy pronto y hay que esperar. Espero que les vaya muy bien a todos. Si tuviera que decir algo diría ‘ojo, no descuidemos las clases medias y altas’. La tragedia de Time Warp es un gran ejemplo. En la gestión anterior de la Sedronar, cuando estaba Molina, llevaban gente a las villas. Hubo una penetración ideológica usando la marginalidad como un terreno de desembarco para captar votos. Y una de las excusas fue la droga. Creo que ahora hay que ser un poco más serios.

Compartir