Pablo Gaiser fue trasplantado de riñón hace 24 años y planea subir el volcán Domuyo

Cuatro mil setecientos siete metros planea subir el médico Pablo Gaiser (45) para llegar la próxima semana hasta la cima del volcán Domuyo, el pico más alto de Neuquén conocido como el “techo de la Patagonia” por se también el más elevado de la región.
Atrás quedaron el Kilimanjaro, el campamento base del Monte Everest, el Aconcagua, el Nevado del Acay en Salta, las cuatro cumbres en el Lanín. Desde que lo transplantaron de un riñón, hace 26 años, gran parte de su vida consiste en seguir buscando lugares altos en el mundo para llevar la bandera del Incucai y concientizar sobre la importancia de donar órganos.
La aventura del Domuyo fue planeada junto a otros dos montañistas: un hombre que sufre una insuficiencia arenal crónica y que está próximo a entrar en diálisis y otro al que le tocó perder una hija de 10 años esperando un trasplante de médula. También lo acompañarán los santarroseños Facundo Dossat (también médico) y Mariano Alonso.
“Vamos a terminar siendo nueve porque llevamos gente de apoyo que sepa de montaña, este volcán está bastante retirado y necesitamos conocer bien el terreno. Nos va a llevar una semana en total, dependiendo del clima”, dijo Gaiser a LA ARENA, mientras preparaba su mochila con la que el jueves partirá hacia Neuquén con la idea de retornar el miércoles de la semana próxima.
El equipaje completo para el ascenso incluye bolsa de dormir, aislante, carpa y provisiones, pesa unos 25 kilos. Para cargarlo hace falta preparación y resistencia.
“Para el año que viene, junto a tres amigos, estamos pensando en un proyecto que se llama Siete Cumbres, subir a los picos más altos en cada uno de los continentes”, agregó Gaiser.

Una vida en subida.
Dos años de haber sido transplantado (recibió el órgano de su propia madre), Gaiser comenzó a escalar pequeñas montañas rocosas, como la Sierra de la Ventana. Tiempo después se lanzó al hielo y se animó a picos más altos. Hoy lleva más de una docena de conquistas en su haber y planea seguir subiendo.
Su última gran hazaña fue el viernes 19 de junio de 2015 a las 8 de la mañana, cuando logró hacer cumbre en el monte Kilimanjaro, la montaña más alta de Africa. Subir desde la base hasta la cumbre le llevó 5 días; bajar, solo uno. Lo hizo, como otras veces, como una iniciativa personal para promover la donación de órganos.
Casado con Alexandra, padre de Jazmín y Augusto, Gaiser trabaja en el área de Nefrología del Faerac y atiende a diario a los pacientes que se van a dializar.
“Ellos también se entusiasman con el viaje y ponen muchas expectativas en vos. Por eso, cuando vas subiendo la montaña y hacés cumbre, sabés que junto con vos llevaste a muchas personas. Y que ellos comparten ese logro y lo disfrutan a la par tuya”, dijo el año pasado a LA ARENA.