Policías huyeron de un control

MANEJABAN ALCOHOLIZADOS

Dos efectivos de la Policía de La Pampa y una integrante del Servicio Penitenciario Federal fueron detenidos durante la madrugada de ayer luego de protagonizar una picada en pleno centro de la ciudad. Pero no solo eso: luego de la picada, los “servidores” rápidos y furiosos fueron perseguidos por móviles policiales y violaron las luces de los semáforos, embistieron dos móviles y terminaron su descontrolada carrera en el cantero central de la avenida circunvalación Santiago Marzo Sur.
La información fue enviada ayer por el Gobierno provincial en comunicado de prensa en donde se aclara que “el ministro de Seguridad, a través de la Jefatura de Policía de La Pampa, dispuso el relevo del servicio activo de los policías involucrados y la remisión de un informe al Servicio Penitenciario Federal”.
La picada fue detectada poco después de las 3.30 de la madrugada cuando por el subcomisario Walter Smith, quien iba al mando de un móvil de la Seccional Tercera. El jefe vio que dos vehículos circulaban a alta velocidad por la calle Avellaneda entre la avenida San Martín y 9 de Julio. Allí se inició la persecución y se alertó a otros móviles.
Los vehículos involucrados eran un VW Fox -color gris, con vidrios polarizados- y un Chevrolet Corsa -color gris, de tres puertas, con vidrios polarizados- que cruzaron la arteria céntrica en dirección al norte de la ciudad, por lo que la patrulla policial inició la persecución con balizas y sirena encendidas.

Perseguidos.
“Mientras el VW Fox continuó su marcha por Avellaneda, el Chevrolet Corsa dobló a la izquierda por Hilario Lagos en dirección al este, por lo que la persecución continuó, al último rodado, por diferentes arterias de la ciudad; y en su huida evitó un corte efectuado por móviles policiales, circulando sin respetar la semaforización ni el sentido de la circulación de algunas calles, hasta que finalmente detuvo la marcha en la calle colectora Sur de avenida circunvalación Santiago Marzo, entre Pestalozzi y Zola, luego de haber cruzado los canteros de la Avenida y colisionado a dos móviles de la Seccional Tercera”, dice el comunicado de Gobierno. Y agrega: “Los ocupantes del rodado fueron detenidos, su conductora es una empleada del Servicio Penitenciario Federal, de 23 años, y dos efectivos de la policía provincial, un hombre que se desempeña en la Seccional Cuarta y una agente que se desempeña en la Seccional Segunda, todos en evidente estado de ebriedad. Mientras el hombre quedó detenido en la Seccional Tercera, las mujeres fueron alojadas en la Seccional Sexta. Deberán responder por “Atentado, Resistencia a la Autoridad y Daño Calificado”.

“No fue una picada”
“Yo vi el registro de las cámaras y no debe hablarse de una picada. Ahí se ve a dos autos, el Corsa (en el que iban los tres detenidos) y un Fox (que terminó dándose a la fuga) acelerando, como ‘toreándose’. Pero no corren ninguna picada. Después se ve venir a un patrullero que enciende las luces. El Fox dobla y desaparece (por Yrigoyen) y el Corsa acelera. Ese fue el error de la conductora, intentar darse la fuga. No hubiese pasado nada si se bajaba del auto. A lo sumo le iban a hacer una infracción por el estado de alcoholemia y nada más”, dijo ayer a este diario el fiscal Oscar Cazenave. Y agregó: “Insisto en que no hay prueba de que hubo una picada. Por ese motivo caratulé el caso como atentado y resistencia a la autoridad. Ayer tomé declaración de la conductora del auto (la agente penitenciaria, de unos 25 años de edad) que quedó en libertad pero con una inhabilitación de conducir por 30 días. Sus amigos (los policías) estuvieron demorados pero se fueron en libertad”.
Este diario pudo saber que cuando la persecución terminó el efectivo de la Seccional Cuarta no quería bajarse del Corsa hasta que en un momento descendió del vehículo y se identificó como policía.

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