Premian a una maestra de Algarrobo del Aguila

MEJORES EDUCADORES

Por su compromiso con la docencia y su labor en el oeste de la provincia, Beatriz Branca fue reconocida ayer entre los mejores educadores del país. El ministro Bullrich le entregó un `premio en la Casa de Sarmiento, en San Juan.
Cuatrocientos cincuenta y dos kilómetros recorrió Beatriz Branca para recibir de manos del ministro de Educación, Esteban Bullrich, uno de los 24 premios que se entregaron ayer en la Casa de Sarmiento que reconocen a los educadores más destacados del 2016. Más de seis horas en micro le llevó atravesar la provincia de Mendoza, desde General Alvear, para llegar a la capital de San Juan, adonde la esperaba la ministra de Educación de La Pampa, María Cristina Garello. La distancia y el tiempo son detalles ínfimos si se tiene en cuenta la cantidad de horas y kilómetros que desde el 2011 la mujer acumula en su misión de alfabetizar adultos en el oeste, muchos de ellos puesteros que resisten pese a cualquier inclemencia.
María Beatriz Branca, nació en Victorica hace 48 años pero hace 24 que se instaló en Algarrobo del Aguila. Siendo muy joven, en el año 1988, se recibió de maestra y un año después ya estaba frente al aula. Está casada con un empleado del Registro Civil del pueblo con el que tuvo cuatro hijos.
En el año 2011 Bety se sumó al Programa Nacional Encuentro, plan que busca alfabetizar a adultos que no han logrado aprender a leer y escribir. Tres veces por semana, la mujer dicta clases en el colegio de Aguila del Oeste adonde tiene cinco alumnos. Dos veces al mes, acompañada por un chofer del ministerio, la docente recorre los puestos del oeste para visitar a siete alumnos que la esperan ansiosos.
“Presenté un proyecto de ruralización que consistía en ir a los puestos para que los puesteros puedan terminar los estudios primarios. Afortunadamente eso dio sus resultados y hoy me premiaron. Estoy muy contenta”, dijo la mujer a LA ARENA vía telefónica desde San Juan, tras recibir el premio a los Buenos Educadores del 2016.

Maestra.
“Es muy lindo esto de alfabetizar adultos. Cuando salió la propuesta tuve que salir a preguntar por los puestos si ellos querían hacerlo. Hice un recorrido y a partir de ahí empecé a trabajar. Siempre nos están esperando”, agregó.
Los días en que recorre los puestos, Bety sale de su casa pasado el mediodía y regresa pasadas las 21. Atiende tres puestos ubicados al norte de Algarrobo y otros cuatro al sur. El más cercano está a 15 kilómetros y el más alejado a 30. Su alumno más viejo tiene 75 años. “Hay mucha gente no alfabetizada y les cuesta acceder a muchas cosas. Pero yo siento que ellos tienen un gran compromiso y a la vez creo que este esfuerzo vale la pena”, concluyó.
Además de trabajar en Algarrobo del Aguila, la trayectoria de la maestra incluye la escuela 99 de Santa Isabel, escuela 55 de Luan Toro y los colegios El Bardino y secundario Santa Isabel.

Compartir