Protesta por desalojo del edificio para personas con discapacidad

Familias enteras, personal docente y no docente, allegados y vecinos se reunieron ayer por la tarde para reclamar por un hecho que los llena de angustia pero que, al menos hasta anoche, no tiene vuelta atrás: tienen que desalojar el edificio que ocupan desde hace 25 años y que fue recientemente remodelado después de mucho tiempo de lucha.
El reclamo se hizo en la puerta de la Dirección de Discapacidad de la provincia, en donde se reunieron los integrantes de la Asociación Pampeana de Padres y Amigos del Discapacitado (Appad). El caso se conoció la semana pasada, cuando Claudia González, madre de un joven con parálisis cerebral que concurre a ese centro, dio a conocer una carta abierta dirigida al gobernador Carlos Verna y a la ministra de Bienestar Social, Fernanda Alonso.
“La postura sigue siendo la misma, nos dicen que nos tenemos que ir, lo que sí es cierto es que hoy (por ayer) nos llamó dos veces Juan Pablo Bonino (subsecretario de Niñez y Adolescencia) para decirnos que tienen dos lugares para que podamos ir. Habrá que ver… es difícil que estén acondicionados como sí se hizo ahora con el edificio que está listo y del que nos quieren sacar. Vivimos en un estado de angustia”, explicó a este diario Mariana Martínez, directora del establecimiento.

Adaptado.
Appad funciona desde hace 25 años en un edificio cedido en comodato, por convenio vigente aun, por el MBS, en Falucho y San Martín Oeste. “Es un edificio muy viejo que tenía serias deficiencias estructurales… Luego de años de lucha al fin logramos que el año pasado se licitara la obra de remodelación y en enero entregamos la llave con toda la ilusión de que este año, en octubre, volveríamos a funcionar en un edificio remodelado y adaptado a todas las necesidades de nuestros hijos”, dijo González.
Pero cuando ya estaba todo listo para que ocupen nuevamente su lugar, con las remodelaciones mencionadas, se les informó que debían buscar un lugar y que el gobierno se haría cargo del alquiler. “Es una situación muy injusta, es muy complicado encontrar un lugar”, señaló González.
Al finalizar la protesta hubo palabras de algunos presentes para reclamar por la situación y luego se dirigieron hacia el portón de la calle Falucho, donde ingresaron hasta la puerta de Appad para sacarse unas fotos con las rampas para sillas de rueda que fueron colocadas hace poco tiempo atrás.

Apoyo.
En tanto, la Asociación Pampeana de Profesores de Educación Especial dio a conocer ayer su “apoyo pleno” al reclamo considerando, como punto de partida, que “no es la discapacidad lo que hace difícil la vida sino las barreras que te ponen adelante… las barreras que pone la sociedad”.
“Estamos rodeados de actitudes y comportamientos en relación a la condición de discapacidad, como un puro sentimiento personal o estrategia al servicio del vacío sentido moralizante e indulgente”, indicaron. “El trabajo mancomunado y compartido nos tiene que mostrar un camino común que nos permita crecer como comunidad, posibilitando el crecimiento y la inclusión de calidad atendiendo a la diversidad y vulnerabilidad de la población toda”.

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