“Pueden aparecer más damnificados”

ROBO DE GANADO EN RIGLOS

El hecho que, con el paso de los días se acerca más a una estafa, está atravesado además por la muerte de un hombre que, al verse rodeado de deudas, decidió quitarse la vida en provincia de Buenos Aires.
La investigación en torno al hurto de ganado mayor ocurrido en un establecimiento rural ubicado en cercanías a la localidad de Anchorena avanza a paso firme y fuentes cercanas a la investigación prevén que con el paso de los días “pueden aparecer más productores descontentos”. El hecho que, con el paso de los días se acerca más a una estafa, está atravesado además por la muerte de una persona que, al verse rodeada por las deudas, decidió quitarse la vida en la provincia de Buenos Aires.
El pasado viernes 16, un productor de la localidad bonaerense de Pellegrini, identificado como Carretero, se hizo presente en el establecimiento “Curacó del Rosario”, que está ubicado en cercanías a Anchorena. Allí funciona un tambo donde Carretero había dado a capitalizar sus animales (aproximadamente 150 vacas) a un productor lechero de apellido Rojas, que alquilaba las instalaciones, para que las explote en el tambo. Así como Rojas tomó hacienda a capitalizar a Carretero, hizo lo mismo con otros productores. “Seguro van a aparecer más damnificados en estos días”, dijo la fuente consultada. El total de vacas que Rojas manejaba era de 1.400 vacas y, el fin de semana pasado, cuando la Policía fue al establecimiento “Curacó del Rosario”, sólo había 200. Días previos a que Carretero visite el lugar, Rojas decidió quitarse la vida. “Cuando Carretero se anotició que Rojas se había quitado la vida en provincia de Buenos Aires, se hizo presente en el tambo, donde el encargado le manifestó que sus animales habían sido trasladados al establecimiento San José”, indicó la fuente.

Allanamientos.
El fin de semana pasado Carretero constató que sus animales habían sido trasladados hacia el establecimiento rural “San José”, ubicado en la ruta provincial 18, a la altura del kilómetro 10, en cercanías de Macachín. Carretero tenía un contrato con Rojas que determinaba que las vacas no podían ser movidas hacia otro establecimiento. Una vez enterado de que sus vacas no estaban donde debían estar presentó la denuncia a la policía de Miguel Riglos, acompañado de los registros de Senasa (Renspa), el dibujo de marca y el contrato que tenía con Rojas.
Personal policial, junto a la fiscalía, realizaron allanamientos durante los días sábado y domingo en “San José” y detectaron que “estaban recaravaneando los animales sustraídos del tambo de Anchorena. Incluso tenían números internos, estaban tatuadas sobre la marca original. Lo que da a pensar que iban a ser trasladadas a otro lugar”, manifestó la fuente y añadió que “si la policía esperaba un tiempo más, esos animales no iban a ser encontrados”. Finalmente a Carretero le recuperaron 94 vacunos de los 150 que en realidad buscaban.

El movimiento.
Al realizar las pesquisas correspondientes, la policía constató que el predio “San José”, era alquilado por un productor de la ciudad bonaerense de Bolívar. “Esta gente de Bolívar alquilaba el campo donde funciona un tambo. Hace aproximadamente un mes, Rojas había depositado vacas en ese establecimiento”, dijo un informante.
Durante la semana, luego de que la policía investigara como había sido el traslado de los animales desde Anchorena hacia Macachín, el camionero que realizó el flete le dijo a la policía que las guías de traslado habían sido firmadas por Rojas y que el productor de Bolívar había pagado el viaje con cheques.

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