Sappa se reunió con Costoya, pero no hablaron de las amenazas

José Sappa se reunió ayer por la mañana con el comisionado de Unanue, Manuel Costoya, aunque no hablaron de la amenaza sufrida por los trabajadores. “Fue algo muy grave”, dijo en diálogo con Radio Noticias, aunque aclaró que el tema estaba en manos de la justicia.
Dos empleados del Tribunal de Cuentas denunciaron que Costoya los recibió en la comuna de Unanue con un arma de fuego sobre el escritorio, actitud considerada como de amedrentamiento o una amenaza relacionada con la actuación como auditores de dichos trabajadores.
“La reunión fue institucional, fue buena; sobre la denuncia tratamos de no hablar y esto fue lo primero que le pedí a Costoya, porque este es un tema que se está tratando judicialmente. Entendí sobre lo que me dijo de ese hecho, pero no lo tratamos porque yo no estuve en el lugar y no es de mi incumbencia, por mi competencia, tratar de analizarlo. Hay un fiscal dedicado el tema, que dirá la verdad de lo ocurrido”, dijo el titular del Tribunal.
La charla entre Sappa y el jefe comunal de Unanue giró sobre la actuación de ese organismo que tiene como función controlar a las comunas, lo que las municipalidades hacen a través de los concejos deliberantes. Los balances son rendidos ante el TdeC y las sanciones pueden ser por falta de balances, que no es este el caso, o la rendición de algún gasto que no se justifica con la documental.
“Las Comisiones de Fomento no tienen equipo administrativo técnico, no existe un contador, un abogado, un ingeniero o un arquitecto, son personas de la misma comuna y a veces tienen dificultades en temas contables a la hora de rendir los gastos. El personal del Tribunal los asiste y si se encuentra alguna irregularidad, se sanciona”, explicó Sappa.
El funcionario acompañó el miércoles pasado a los empleados a hacer la denuncia. “Yo tengo una función que cumplir y frente a un ilícito, presumiblemente, tengo la obligación de denunciarlo y esto hice inmediatamente. No tengo que pedir autorización a nadie para hacerlo y no tengo razón para dudar de las personas (los empleados) y su versión”.
“Cuando me relataron lo ocurrido, convoqué a todo el Tribunal (él y los dos vocales) y comenté los hechos; en la medida que los trabajadores relataron lo sucedido, pedí que no siguieran y les expliqué las facultades que tenían para hacer la denuncia, concretamente si alguien se siente amenazado e ir delante de un fiscal imparcial a decir lo que pasó”.
El fiscal Gastón Boulenaz fue quien le tomó declaración, por separado, a los dos empleados. “Me advirtió que no era competente y que el caso lo iba a derivar al fiscal de General Acha, como sucedió”, indicó el titular del organismo de control.
Sobre el rol del Tribunal y su control de los gastos de las Comisiones de Fomento, Sappa dijo que “algunos pueden sentir bronca o insultarnos, algo que entendible ante la no justificación de una rendición, pero hay límites que uno no puede soportar y en este caso se llegó a ese límite”.