“Sometidos a presión extranjera”

HIGONET DEFENDIO CONVENIOS CON CHINA EN MATERIA ESPACIAL Y FUSTIGO A MARINO

La senadora pampeana defendió el convenio con China para instalar una antena para la exploración espacial y fustigó a su par radical que había puesto en duda el acuerdo, y dijo que desde la oposición “mienten descaradamente”.
La senadora pampeana María de los Angeles Higonet defendió el convenio que firmarán Argentina y China en materia espacial y afirmó que desde la oposición “mienten descaradamente” y denunció que hay legisladores que reciben presiones “de gobiernos extranjeros”. Fue en una clara alusión a su par radical Juan Carlos Marino, que había criticado el acuerdo.
Higonet habló sobre el convenio con China que se está tratando en el Congreso nacional. “Entiendo que hay muchos intereses en juego y grandes actores mundiales celosos de la capacidad que puede adquirir el gigante asiático, quien se propone llegar a la Luna en el año 2020. Por eso, y frente a la mentira descarada, creo necesario hacer un énfasis sobre las presiones que pueden estar ejerciendo gobiernos extranjeros sobre miembros de la oposición argentina para que objeten tamaño adelanto. De otra manera, no se explica cómo habiendo explicado la cuestión de manera extensiva todavía insistan en tender un manto de dudas sobre la cooperación científico tecnológica”, afirmó la legisladora.
La senadora indicó que con la firma del acuerdo “Argentina se convierte en un socio estratégico también de China, de manera que pueda sumarse a otras potencias en este desafío por llegar primero a la Luna y después al espacio exterior. En este contexto debe contemplarse la aprobación del convenio por parte de nuestro Congreso”.
“En materia aeroespacial nuestros socios son muchos. La NASA -con la que construimos cuatro satélites- y, además de China, trabajamos con Francia, Italia, Dinamarca, Canadá y, en la región, Brasil. En este sentido, la Argentina es un gran aliado de las naciones del mundo que hoy por hoy se encuentran a la vanguardia de la exploración del espacio exterior. De modo de controlar asteroides y avanzar a la Luna y otros planetas, cada vez son más los Estados que redoblan sus esfuerzos para investigar el espacio interplanetario”, dijo.

Avances nacionales.
Higonet recordó que la Agencia Espacial Europea (ESA) ejecuta un programa de escala global para la exploración del espacio mediante la instalación de dos estaciones de apoyo importantes, una en España y otra en Australia. “Pero a su vez, para tener ‘iluminada’ toda la Tierra, necesitaba una antena en el sur del continente americano. Fue así que la Argentina y Chile compitieron para poder alojar esta antena europea. Durante varios años, hubo misiones de la Agencia Espacial Europea en Chile y en la Argentina para elegir las condiciones propicias, las posibilidades y facilidades que cada país le podía brindar para alojar sus proyectos. Se produjo una gran puja. Chile mandó misiones diplomáticas a la sede de la ESA, en París, y la Argentina mostró todas sus capacidades. Finalmente, cerca de la localidad mendocina de Malargüe, se comenzó a construir la antena, pero antes se firmó un acuerdo internacional. Allí la ESA ya tiene instalada, desde diciembre de 2012, ese instrumento que le permite ayudar en el seguimiento de sus misiones satelitales interplanetarias”.
“Con el mismo objetivo de la ESA -explicó-, China pretende tener una tercera estación de exploración espacial para tener comunicación todo el tiempo con el espacio exterior, evitando perder contacto por la curvatura y rotación del planeta. Entonces, las negociaciones con los chinos han sido análogas a las que tuvo la Conae para la instalación de la antena en Malargüe. Ellos fueron primero a Chile, ya que con ese país tenían una mayor relación dado que hay unas pequeñas estaciones chilenas que brindan apoyo a su programa. Luego, llegaron a nuestro país porque les interesaba ver nuestra experiencia con la ESA y se propusieron conseguir las mismas ventajas que tienen los europeos aquí. Con este fin, se negoció un acuerdo de cooperación para alojar una antena de estas características. La puja con Chile fue intensa pero al igual que en el caso pasado, pudimos continuar con la instalación de tecnología de punta en el país”.

Beneficios.
Higonet dijo que la instalación de la antena china tendrá una operación exclusiva de civiles para fines civiles; un piso de uso de al menos 10% de la antena para el país; apoyo de todas las estaciones terrestres chinas para las misiones satelitales argentinas; acceso a tecnología que no disponemos; China hará una extensión de la red eléctrica de 60 kilómetros hasta la estación, beneficiando las comunidades vecinas; y que las exenciones impositivas propuestas para promover la instalación no son distintas a las brindadas a los europeos.
“Esto posibilita -continuó la senadora- acentuar el liderazgo regional de la Argentina en materia espacial, siendo nuestro grado de desarrollo muy superior al de Brasil, por ejemplo. Entonces, nuestro país es el socio por excelencia con las potencias mundiales en el tema. De esta manera, nadie puede recortar la posibilidad de que la Argentina diversifique ampliamente su matriz de cooperación”.
“Esta es la primera vez, desde 1983 a esta parte, que podemos conducir bajo nuestros propios términos el desarrollo espacial de la Argentina. En el pasado, potencias internacionales intentaron por todos los medios frenar esta evolución pero aquí estamos decididos a ampliar la participación nacional en todos los estadios de las misiones. Desde el diseño, pasando por los componentes, pruebas y puesta en órbita, los objetivos de la Argentina vienen dados por la necesidad de consolidar nuestra soberanía”, afirmó.