Tras la renuncia de Travaíni, Rinaldi queda en Adicciones

El médico Adrián Rinaldi será el encargado de regir en el futuro los destinos de la Subsecretaría de Salud Mental y Abordaje de las Adicciones, en reemplazo del renunciante Roberto Pedro Travaini.
El ministerio de Salud viene buscando con ahínco superar la crisis del área de Adicciones, que se profundizó cuando Daniel Pignatta renunció como subsecretario, cuestionado por un grupo de trabajadores que dijeron sentirse maltratados. Incluso sobre la cuestión se manifestó la Fiscalía de Investigaciones Administrativas, pero en una resolución que terminó siendo inocua porque Pignatta -que hoy ocupa otro puesto en el mismo ministerio de Salud- ya había dimitido.
El propio ministro Rubén Ojuez había expresado su satisfacción por haber conseguido que un profesional prestigioso como Roberto Pedro Travaini -hasta ese momento director de Salud Mental del Hospital Lucio Molas- le hubiera dicho que sí ante el ofrecimiento de hacerse cargo de adicciones.

Escasa calma.
Pero esto duró muy poco: menos de dos meses, dado que había asumido el 24 de agosto. Travaini se vio superado por algunas cuestiones a las que no estaría acostumbrado, como la exposición mediática ante el cuestionamiento de la titular de la Fundación Guadalupe; pero también por algunas rencillas internas con la directora de Salud Mental de la subsecretaría, entre otras, y también pegó el portazo ante la desazón de Ojuez.
La renuncia de Travaini era un secreto a voces ya la semana anterior, pero fue presentada esta semana, luego que el ministro no lograra convencerlo para que continuara.

Receloso.
Asimismo la personalidad del médico que ahora se aleja también había producido alguna contrariedad entre sus subordinados. Algunos lo veían sumamente receloso de la tarea que cumplían; y no dejaron de señalar por ejemplo la actitud que tuvo Travaini cuando el médico que ahora se hará cargo de Adicciones, Adrián Rinaldi, contó días atrás a LA ARENA detalles del proyecto para la creación de un Centro de Adicciones, trabajo que le había encomendado el ministro Rubén Ojuez, y que se esperaba poner en funcionamiento antes de fin de año, de ser posible en Santa Rosa.
El subsecretario ahora renunciante citó a Rinaldi a las 7 de la mañana siguiente para que le explicara por qué había formulado declaraciones, y hasta habría llegado a mencionarle que tendría que dejar el área si volvía a suceder.

Se iba pero se queda.
Después de eso Rinaldi renunció, aunque después desmintió que lo hubiera hecho -tal vez disuadido por el ministro para que no dimitiera-, y todo pareció encarrilarse. Pero duró nada más que unas horas, porque Travaini resolvió alejarse definitivamente de Adicciones.
Rinaldi en realidad no ocupará el lugar que deja Travaini, sino que seguirá siendo director de Adicciones -dentro del organismo-, pero encargado del manejo de la Subsecretaría.
Ojuez le había dicho a este diario que el posible reemplazante podía ser Rinaldi, y eso se habría confirmado en las últimas horas, aunque falta la ratificación oficial.
¿Comenzará una nueva etapa, menos conflictiva? Sería bueno para todos.

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