Un camión silencioso

Estaba todo fríamente calculado: el jueves qué pasó, por orden de la gerencia de Lucaioli, un camión iba a llegar a Santa Rosa para cargar todos los artículos que aún permanecen en el interior de la sucursal cerrada de la calle Yrigoyen. Cuatro hombres se habrían llevado todo, si no hubiese sido porque la información se filtró y desde el Centro Empleados de Comercio advirtieron que no iban a permitir que se llevaran nada. Desde entonces el local es permanentemente vigilado.