Un reclamo de los artesanos

LES CORTARON EL SERVICIO ELECTRICO EN LA PLAZA

Desde hace dos meses los artesanos que se ubicaron en uno de los laterales de plaza San Martín, el de la calle Yrigoyen, no tienen electricidad. Y quieren sacarlos del lugar.
Un grupo de artesanos que tienen sus puestos ubicados en plaza San Martín reclamó que el municipio, a través de la Secretaría de Obras y Servicios Públicos, les cortó el suministro de energía y, a raíz de esto, no pueden iluminar los stands.
Incluso, quienes gustan de enseñar su trabajo en vivo o terminar obras a la vista del público no pueden hacerlo porque es imposible que las máquinas funcionen sin energía eléctrica. Este inconveniente se sumó a una disputa histórica que los “obreros de la cultura” tienen, y es la negativa de abandonar el lugar, cuando desde el municipio quieren que ellos ubiquen sus puestos en la laguna Don Tomas o en las vías del tren.
En momentos en los que la crisis económica aprieta, lo único que queda es poner el pecho a la situación y salir a trabajar. No queda otra opción. Parafraseando un conocido dicho, trabajar “por amor al arte”. Y esto es lo que piden los artesanos de Santa Rosa, también por los que se acercan desde localidades del interior, que ponen sus stands en la plaza central para poder vender las artesanías producidas con esfuerzo, pero sin luz se les hace difícil.
“Venimos a este lugar porque el circuito de personas es fluido y estamos a la vista de todos”, dijo uno de ellos, de apellido Vega y se lamentó porque “el problema es cuando oscurece, porque desde hace dos meses nos quitaron el suministro de electricidad y así obviamente no nos ve nadie”.

“Echarnos”.
“Creemos que esta decisión se debe a que el municipio quiere, a toda costa, llevarnos a las vías o a la laguna”, sostuvo Vega, quien hace ya 15 años eligió la plaza para vender los trabajos en madera que hace en su casa. “La feria, en realidad, tiene más de 30 años (38 para ser exacto)”, dijo Gallinger, haciendo referencia a la Feria del Regalo, la cual aseguraron “la municipalidad quiere sacarla también, quieren que nos vayamos, sí o sí”.
Los motivos de querer sacarlos poco argumento tienen. “Dicen que afeamos el lugar”, sostuvo Vega entre risas, porque le parece absurdo que esa sea la cuestión central del problema.
“Acá los fines de semanas hay espectáculos callejeros, tango, estamos nosotros y circula muchísima gente. ¿Cómo nos vamos a ir de acá?”, expresó Gallinger, quien además sostuvo que “le sumamos color a la plaza, hasta turísticamente les servimos”.

Sin apoyo.
Sus trabajos son cien por ciento artesanales. Ahí no hay reventa de productos textiles, ni indumentaria comprada en ferias de Buenos Aires. Todos los productos son hechos por ellos, tanto que “no tenemos problemas con la Cámara de Comercio, y menos con la gente que tiene su local bien puesto acá en el centro, porque no competimos con ningún negocio”, sostuvo Gallinger.
“En un momento en que falta trabajo, ellos -el municipio- vienen y nos apuran para que nos vayamos, utilizando como arma eso de quitarnos el servicio eléctrico” dijeron.
Existe un Consejo de Artesanos, integrado por seis personas. Tres son artesanos. Los otros, funcionarios. Pero estos últimos “no nos defienden. No nos apoya ni Cultura”, expresaron. “Juntamos plata entre nosotros para hacer una caja de corte, bien equipada y con todo en regla porque fue lo que nos exigieron, nos gastamos mucho dinero para hacerla y al final no nos dan la luz, evidentemente la cultura no les interesa”, concluyó Gallinger.