Una carta al “profe” de rugby

UN DETENIDO DE LA UNIDAD 4 LE ESCRIBIO AL TECNICO DE SANTA ROSA RUGBY

A principios de este año un grupo de jugadores de Santa Rosa Rugby comenzó a brindar entrenamiento a dos docenas de hombres que están detenidos de la Unidad Penitenciaria 4. La práctica del deporte prendió tanto al interior de la cárcel que, meses después, 23 reclusos conformaron el plantel del penal al que llamaron “Sacrificio XV”, equipo que llegó a medirse con otros planteles a pocas semanas de haberse fundado. El deporte (una actividad que al interior de una cárcel es recreativo y saludable pero que además aporta valores solidarios y compañerismo) generó fuertes lazos entre los presos y los jugadores, en algunos casos de amistad. Por estos días circuló en las redes sociales una conmovedora carta que le escribió Lázaro, un detenido de la U4, a Ignacio Rodríguez Berdier, el entrenador de SRR (y secretario del TOF), en donde el recluso reflexiona acerca de su situación y le agradece al DT por el “aprecio personal”.
“El tiempo que me toca parar en esta Unidad me sirvió para reflexionar sobre varios aspectos que en la intensidad de una vida en adicciones no me permitía. La falta de claridad en mis pensamientos me llevó a tomar decisiones de las que estoy arrepentido porque me quitaron la libertad no sólo de mi cuerpo sino, sobre todo, del proyecto de vida que quería construir. El dinero que pude haber tenido fue accesorio al lado de lo que otras personas buscan con este rubro. El consumo era mi única meta”, comienza la carta del muchacho que hasta no hace tanto tiempo, antes de caer preso, era un estudiante en la ciudad de Córdoba.

Estudiante.
“Día a día pienso que ya pagué con creces la opción incorrecta con la que me manejé desde este año. En estos últimos cuatro meses tuve la oportunidad de conocer a personas que tienen como estilo de vida codearse con la ilegalidad. De cursar en la Universidad Tecnológica Nacional pasé a escuchar las lecciones de la facultad del tráfico y el delito. Por eso siento que mi paso por el pabellón tiene que brindar una palabra de aliento, de horizontes diferentes, de compañerismo a los muchachos con los que comparto diariamente para que sepan que pueden ponerse en pie desde otras opciones. Una manera concreta es apoyarlos en la realización de sus tareas para que puedan concluir sus estudios primarios y secundarios”, agregó.
“Si bien decidí que ninguna droga vuelva a nublarme el pensamiento, sé que tengo por delante un camino de rehabilitación que considere no solo una terapia para mi psiquis, sino también mi estima y su dimensión espiritual. Aunque el Juez de Instrucción Luis Salas manifieste que en esta prisión lo podría hacer, no cuento con la ayuda profesional y particularizada que este proceso requiere”, señaló.

Agradecimiento.
Por último el detenido agradeció al DT: “Gracias por ser una persona que se preocupa y ocupa porque los internos acrecienten su calidad de vida. Gracias también por haber escuchado a mi mamá, abriéndole las puertas de tu casa con la mayor generosidad y acompañarla en su dolor por mi situación. Gracias por tu aprecio personal, especialmente valorado en las clases de rugby. Un abrazo lleno de afecto”.

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