Una condena por hurtos en reincidencia

La jueza de control María Florencia Maza condenó a Cristian Iván Rodríguez, quien se encuentra detenido en la alcaidía de General Acha, a la pena de un año de prisión de cumplimiento efectivo. La condena fue por resultar autor de los delitos de hurto simple, en concurso real con encubrimiento por receptación dolosa, agravado por dedicarse con habitualidad a ese tipo de conductas; manteniendo la reincidencia.
A su vez, le unificó esa pena con otra a cuatro años y un mes de prisión, que se le había dictado la propia Maza el 31 de mayo pasado también por encubrimiento por receptación dolosa; en una pena única a cuatro años y cuatro meses de prisión. El acuerdo por juicio abreviado fue convenido por la fiscala Leticia Pordomingo, el defensor particular Carlos Pérez Funes y el imputado, un lavacoches de 22 años que registra antecedentes penales.
Se probó que el día 25 de enero de este año, a la noche y en momentos en que una mujer caminaba por la laguna Don Tomás, a la altura del Club Naútico, fue interceptada por Rodríguez y otra persona. Ambos, “sin ejercer fuerza en las cosas o violencia, se apoderaron mediante la modalidad de arrebato, de un celular marca Samsung Galaxy S4, retirándose en una moto”.
Otras tres causas se resolvieron a partir de un allanamiento realizado en el domicilio del acusado. Allí se encontró “un split marca Mihura, de 3.500 frigorías, que fuera sustraído un mes antes a un empleado de la firma comercial Naldo Lombardi”, indica el fallo. También se secuestró una moto marca Motomel, de 110 centímetros cúbicos, que había sido sustraída en Gil y Lagos.