“Una maniobra de desprestigio”

MOREAU SOBRE EL PEDIDO DE REAPERTURA DE LA DENUNCIA DEL FISCAL NISMAN

El dirigente radical sostiene que un entramado mafioso de fiscales, agentes de inteligencia extranjeros y medios de comunicación concentrados buscan sacar a Cristina Fernández de la carrera política. El peligro de instalar en el país el conflicto de Medio Oriente.
El 18 de enero, Leopoldo Moreau escribió un artículo en el matutino porteño Página 12. “Cómo llegó al suicidio Nisman”, era el título elegido por el autor. Allí anticipó que los mismos que habían inducido al suicidio al fiscal Alberto Nisman, a un año de su muerte, querían utilizarlo para una espuria maniobra de desprestigio político que, según ellos, debía recaer sobre la ex presidenta de la Nación, Cristina Fernández, puesto que para el objetivo de sacarla del juego político no alcanzaba con las denuncias de corrupción.
“Esto lo dije hace seis meses -recordó el dirigente radical en diálogo con Radio Noticias 99.5-. ¿Lo mío fue una intuición? ¿Una adivinanza? No, fue información. Hace muchos meses que un entramado mafioso de fiscales, agentes de servicios extranjeros y locales y algunos medios hegemónicos, particularmente el Grupo Clarín, pretenden elevar la escalada de persecución contra Cristina Fernández”.
-¿Cuál es el motivo?
-El razonamiento que tienen es que las acusaciones de corrupción son insuficientes para sacarla de la carrera política. Toman como ejemplo para fundamentarlo el caso de Dilma Roussef. Que luego de ser apartada de la presidencia, las encuestas están mostrando una mejora en su imagen positiva y la de Lula Da Silva. Entonces dicen que, en el caso de CFK, no se puede cometer el mismo error y que es necesario ir por algo más grave. Esto es reabrir esta denuncia de Nisman y hacerla aparecer como protectora del terrorismo islámico y desde ese lugar justificar la acusación de que ella fue la autora intelectual de la muerte del fiscal.
-¿Quiénes están involucrados en esta maniobra?
-Uno es el fiscal de Cámara Germán Moldes, que publica una nota en La Nación donde repite el discurso del gobierno de derecha de Israel. A partir de toda esa delirante cuestión que responde a intereses que no tienen nada que ver con Argentina. Luego están el fiscal Gerardo Pollicita y el fiscal Ricardo Sáenz, de la Cámara del Crimen, que todos sostienen que Nisman fue asesinado, algo que no está corroborado en el expediente. Han hecho varias reuniones, se han puesto en contacto con Stiuso, a quien el diario La Nación entrevistó, según se publicó, de casualidad, porque lo encontraron en un bar. Este señor siniestro, vinculado con el Mossad y otros servicios de inteligencia del exterior, es el que está detrás de esa operación. Son los que quieren traer el conflicto de Medio Oriente a la región y de paso ver cómo involucran a Cristina con todo esto, porque una cosa es involucrarla en casos de corrupción y otra en un supuesto homicidio.
-¿Cuál es el estado de la causa Nisman?
-Si en lugar de Nisman, se trataba de cualquier otra persona, el expediente ya estaba cerrado desde hace un año. Todo este entramado mafioso, más la viuda de Nisman, la doctora Arroyo Salgado, jueza federal, ponen todos las obstáculos posibles para que no se cierre el expediente, en algún caso por interés económico, porque el suicidio implica que no hay ningún tipo de resarcimiento, y a su vez porque, si logran probar que Nisman fue asesinado, sí le pueden reclamar al Estado una fuerte indemnización. Los otros que ponen chicanas todo el tiempo son estos fiscales, particularmente Sáenz, que es el fiscal de la Cámara del Crimen, porque si se prueba que se suicidó, se les cae toda la operación.
-¿Qué es lo que está en juego detrás de esta operación que usted denuncia?
-El conflicto de Medio Oriente. Desde la llegada de Netanyahu el conflicto fue escalando. Estados Unidos se metió a derrocar estados nacionales en Medio Oriente, lo hicieron en Libia y en Siria, y para eso metieron mercenarios en esos territorios, que luego se dieron vuelta y se convirtieron en el ISIS. El gobierno de Israel no quería que Obama hiciera un acuerdo nuclear con Irán porque tiene miedo que el desarrollo nuclear de Irán le permita tener la bomba atómica. Israel quiere ser el único en la región que la tenga. Tanto es así que el año pasado se produjo un hecho histórico: el primer ministro de Israel fue a hablar en contra de Obama al Congreso de Estados Unidos, para oponerse al acuerdo con Irán. ¿Qué tiene que ver esto con Argentina? Que Nisman, movido por estos intereses, tenía preparada su denuncia (NdR: el supuesto encubrimiento de CFK hacia los iraníes acusados del atentado contra la mutual judia en Argentina), entre otras cosas, para volver a poner sobre el tapete la idea de que Irán es un Estado terrorista y que, por lo tanto, Estados Unidos no podía firmar un acuerdo con ese país.
-¿Cuándo iba a presentar Nisman esa denuncia?
-La iba a presentar en marzo, en consonancia con la visita de Netanyahu a Estados Unidos. Pero la tuvo que presentar en enero, a las apuradas, porque lo llamaron de acá y le dijeron que Cristina le iba a sacar la fiscalía. Ya habían sacado a los agentes de la SIDE amigos de él. Entonces, Nisman creyó que con la presentación de la denuncia iba a ser un héroe nacional en Estados Unidos, pero pasó todo lo contrario. Estados Unidos cambió de posición, de hecho Obama terminó firmando un acuerdo con Irán. El que era jefe de Interpol le dijo a Nisman que era un mentiroso, que Argentina no había pedido la baja de las alertas rojas. Y sus amigos de acá ya no lo atendían. Stiuso no lo atendió más. Y este pobre hombre, en ese fin de semana, se dio cuenta que lo habían tirado a la cancha y lo habían dejado solo. Tenía que ir al Congreso donde no iba a poder sostener la denuncia y, además, iba a salir a la luz todo lo que él significaba: las cuentas secretas, la plata que le habían depositado la SIDE, el Mossad, financistas que después desaparecieron, como Stefanini, las casas y los terrenos que tenía en Punta del Este. Ahí creo que tomó la trágica decisión de suicidarse.

Compartir