“Uranio, minga”, dice Das Neves

GOBERNADOR DE CHUBUT SUMA RECHAZO A CENTRAL NUCLEAR EN RIO NEGRO

El mandatario chubutense redobló su oposición y dijo que tampoco les entregarán el uranio para hacer funcionar el reactor. El acuerdo con los chinos contempla esta central nuclear y Atucha III.
El acuerdo comercial para construir la central nuclear en Río Negro que ya genera rechazos por sus eventuales consecuencias y la forma inconsulta en que se procedió, se firmó el 17 de mayo durante la visita del presidente Mauricio Macri a China, en cuya delegación estuvo el gobernador rionegrino Alberto Weretilneck. El acuerdo contempla el financiamiento de dos nuevas centrales nucleares: Atucha III y la de Río Negro. Esta comenzará a construirse en 2020 y a diferencia de las otras cuatro, que funcionan con uranio en estado natural, lo hará con el uranio enriquecido en Pilcaniyeu.
La central que el gobierno nacional y Río Negro quieren construir en esa provincia tendrá un costo aproximado de 8.000 millones de dólares y deberá estar terminada en cinco años. Incorporará 1.150 megavatios al Sistema Interconectado Nacional, muy por encima de las tres centrales que ya existen en operación en nuestro país, que son Atucha I y II, y Embalse Río Tercero.
Durante su construcción generará unos 5.000 puestos de trabajo, y una vez en funcionamiento, contará una dotación permanente de 800 a 1.000 trabajadores. “Va a tener un enorme efecto multiplicador, va a ser un polo de desarrollo”, sostuvo Weretilneck destacando los cientos de puestos indirectos que disparará el complejo energético que impulsa junto al gobierno nacional.
El lugar del emplazamiento “aún no está definido”, sostuvo Weretilneck una y otra vez ante la pregunta que más le hicieron desde que empezó a trascender el proyecto. Si bien hay tres lugares que ya se conocen -Sierra Grande, General Conesa y Río Colorado- también hay otros cinco. Todos ellos surgieron de un estudio previo que se le encargó al instituto de Investigaciones Aplicadas (Invap), un centro científico del gobierno rionegrino que tiene su sede principal en Bariloche.
“Tenemos muchas tareas de aquí a fin de año, y una de ellas es determinar dónde se levantará la planta”, reiteró el gobernador. Con este argumento refutó las quejas de su par chubutense por lo arriesgado del emprendimiento y por la falta de consulta a los terceros afectados. “Si todavía no sabemos dónde se va a hacer, no podemos decir mucho”, reprochó. “Hay declaraciones que son un poco apresuradas”, le retrucó.
Reivindicando el hecho de que la historia nuclear de nuestro país comenzó precisamente en Río Negro -con aquel fallido experimento de producir energía nuclear a partir de la fusión nuclear-, Weretilneck descansó su confianza en el proyecto en el hecho de que “la actividad nuclear es la más controlada del mundo” y que está bajo la órbita de organismos nacionales e internacionales de protocolos más que exigentes.
“Es una energía limpia y no contaminante”, afirmó el gobernador. Aunque reconoció el derecho de los ciudadanos a preocuparse por la posibilidad de tener una central atómica a la vuelta de su casa, recordó que en nuestro país existen tres en funcionamiento y que nunca hubo ningún incidente. De hecho, señaló, en Embalse Río Tercero -donde está la segunda central- existe una conocida colonia de vacaciones que cada año recibe miles de niños. En la localidad bonaerense de Lima, donde se encuentran Atucha I y II, la gente convive todos los días con la energía nuclear sin que ello altere su ritmo de vida.

Paso de Indios.
Ayer, el gobernador chubutense, Mario Das Neves, reiteró su oposición al proyecto y volvió a protestar contra su par rionegrino porque uno de los emplazamientos más probable es en Sierra Grande, a solo 130 kilómetros del límite interprovincial y enfrente de Península Valdés, un reservorio de la naturaleza declarado Patrimonio de la Humanidad.
Das Neves disparó duró contra Weretilneck pero también contra Juan José Aranguren, el ministro de Energía de la Nación, al que señaló como el autor intelectual del proyecto. “Es el que está atrás de todo esto”, afirmó.
Según Das Neves, el uranio para la planta rionegrina se extraería de un yacimiento cercano a la pequeña localidad de Paso de Indios, en el noroeste de esa provincia. Ante esta eventualidad, el mandatario chubutense respondió con vehemencia a Weretilneck y Aranguren: “¿uranio?, ¡minga!”.

MEGAINVERSIONES Y SUPERMERCADOS
El gobernador de Chubut, Mario Das Neves, ha sido hasta ahora la voz más opositora al proyecto de la central rionegrina. Das Neves lanzó su primera protesta a los pocos días de firmado el convenio, cuando Weretilneck aún se encontraba en China. El chubutense se permitió una ironía sobre los proyectos financiados por ese país, que en su provincia también hubo varios: “Los chinos vienen todos muy educados, se sientan, escuchan, toman nota en una libretita, y se van. Y después la única megainversión que traen es un nuevo supermercado”.