Vaticinan “la quiebra más grande de Brasil”

La prensa ya considera que la situación de la constructora brasileña OAS, una de las integrantes de la UTE que ganó la licitación para construir el segundo tramo del Acueducto del Río Colorado en La Pampa hasta General Pico, es más que delicada y se habla de que mientras sus directivos tratan de reunir financiamiento bancario para evitar la cesación de pagos, los inversores en bonos ya se preparan para la que podría ser “la quiebra más grande de Brasil” desde la caída del imperio empresarial de Eike Batista. Así lo definió la agencia Bloomberg, especializada en noticias empresariales.
LA ARENA ya había informado que en medio del megaescándalo por corrupción en Brasil por pagar coimas a las autoridades de la empresa estatal Petrobrás para ganar contratos, por la que su presidente y otros cuatro directivos fueron detenidos y procesados por la Justicia, la constructora brasileña se quedaría sin poder construir una obra hidroeléctrica en la provincia de Mendoza.

Préstamo.
El gobierno cuyano informó que “es muy probable” que la empresa Castellone, que conformaba una UTE con OAS, se quede con la totalidad de la construcción del dique Los Blancos, en el marco de una obra financiada por el gobierno nacional a través de un préstamo del Banco Nacional de Desarrollo de Brasil (Bndes). La entidad del país vecino es la misma que iba a financiar parte de la obra pampeana, fondos que todavía está esperando el gobierno pampeano y que eran negociados por Nación.
Bloomberg indicó que en las últimas semanas los 875 millones de pagarés de la compañía constructora con vencimiento en 2019 se desplomaron más que cualquier otro título de los mercados emergentes después de que aquélla incumpliera con un pago de deuda, como informara este diario.
A 18 centavos por dólar de valor nominal, OAS ahora se negocia en una banda que implica que la compañía será liquidada, según la empresa de servicio de inversión Oppenheimer Co.
Si bien OAS está tratando de renegociar su deuda y de conseguir un préstamo de 2 mil millones de reales (760 millones de dólares) de sus banqueros, los tenedores de bonos han abandonado OAS por conjeturar que finalmente pedirá protección judicial para evitar la bancarrota, según Omar Zeolla, analista de Oppenheimer de Nueva York. “OAS tiene dificultades para hallar financiamiento y el temor a que la empresa se presente en quiebra no colabora”, señaló Zeolla.