“Ya es casi como una epidemia”

OCTUBRE: MES DE CONCIENTIZACIÓN SOBRE CANCER DE MAMA

El oncólogo Alberto Cubero indicó que “hay cánceres de los que se desconocen las causas”, por eso mencionó “formas de prevenir”. Aseguró que la mortalidad por esta afección es “de alrededor de 150 y 200 casos por quinquenio”.
Alberto Cubero, médico oncólogo, junto a la titular de la Secretaría de la Mujer, Liliana Robledo desarrollarán este mes y el siguiente, distintas actividades para la prevención del cáncer de mama. Recorrerán la provincia durante estos meses, junto a la Fundación Abrazo a la Vida.
El médico, en declaraciones al programa de la CPE, “La Parte y el Todo”, dio detalles de la afección y las principales recomendaciones para poner el foco en la salud y promover la detección precoz.
Cubero indicó que “en principio, es difícil estimar el grado de conocimiento de la población, pero diría lo siguiente: en primer lugar, el cáncer de mama en el ámbito mundial se ha transformado casi en una epidemia, una de cada ocho mujeres lo tiene o lo tendrá, lo que resulta en una cifra muy alta. Hay entre 800 y 900 casos quinquenales en la provincia, denunciados en el Registro de Tumores que lleva adelante el ministerio, de los cuales, la mortalidad es de alrededor de 150 y 200 casos por quinquenio”, informó.
El profesional agregó que el cáncer de mama no se puede evitar con prevención primaria, “hay que entender que hay dos o tres formas de prevenir los acontecimientos en el área de la salud: una es quitando el agente que lo produce, si no fumo es probable que no tenga cáncer de pulmón; si no me expongo imprudentemente al sol, es probable que no tenga cáncer de piel; lo mismo pasa con la comida y el colon. Hay cánceres que como no conocemos bien la causa, no tenemos forma de evitarlo primariamente; el caso del cáncer de mama para la mujer y el de próstata en el hombre”.
Aseveró que lo que sí hay “es una detección temprana y a eso se apunta: una afección como esta detectada a tiempo implica más del 90 por ciento de casos de curación”. Sobre la detección precoz, el profesional señaló que “también depende de la velocidad de crecimiento del tumor, los síntomas, la ubicación: hay tumores que están escondidos en algunos lugares del cuerpo que tardan, como el cáncer de páncreas, y para cuando aparece el síntoma, es bastante tardío”.

Estrella.
El oncólogo indicó que “nosotros trabajamos con una estrella de cinco puntas: le llamamos la estrella de la buena salud; es decir que hay cinco cosas que hacer para bajar el 50 por ciento de la morbilidad (enfermedades) y el 50% la mortalidad: esto es no fumar, realizar actividades físicas en forma permanente, modificar la dieta, reírse más, combatir el estrés y los controles médicos. Para el cáncer de mama, sugerimos que entre los 40 y 50 años, la mujer se haga por primera vez, una mamografía de control, dependiendo de los antecedentes familiares o personales”.
Igualmente, el profesional informó que “menos del cinco por ciento de los cánceres de mama puros son hereditarios; es decir, uno tiene probabilidades, es una apreciación estadística”. Y agregó la recomendación del auto examen, “que aún sigue teniendo geoutilidad”.
El médico señaló que “el diagnóstico suma un problema más, es decir; la demora en el diagnóstico y concurrencia al médico, es el temor a tener un cáncer y esa demora es perjudicial porque son los momentos en que uno podría intervenir activamente y achicar muchísimo el riesgo o beneficiar la curación. Creo que debemos perder el temor y hacer los controles médicos”.

Comunicación.
Finalmente, apuntó que “hay un abismo entre la información de que disponemos y lo que tenemos que hacer, que está en la otra orilla. Hoy, hablar de prevención es redundante y no sirve porque todo el mundo lo sabe, la pregunta es ¿por qué no se hace?. Porque es una información vacía, no genera ninguna emoción; hay una anulación del mensaje que no genera acción ni reacción. Necesitamos encontrar la forma de que eso genere una motivación para hacerlo”, concluyó.

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