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«Pasé Navidad en la Ruta del Desierto»

UN DOCENTE BONAERENSE RECORRIO 2.800 KILOMETROS EN BICICLETA PARA VER A SU FAMILIA

El raidista confesó que los kilómetros más difíciles los transitó fue en La Pampa. «Se denomina la Ruta del Desierto «entre 25 de Mayo y General Acha» porque son 205 kilómetros de pura ruta recta, hay una sola curva, con tres cosas: espinas, ruta, sol, y nada más», señaló.
Hace unos días, un ciclista cruzó La Pampa en busca de un sueño. Jonatan Barrera, un docente, partió de Bariloche el 19 de diciembre y arribó a Las Breñas (Chaco) el 9 de enero, tras haber recorrido 2.800 kilómetros. El joven reveló que la situación más complicada fue cruzar el Camino del Desierto (ruta 20) donde llegó a deshidratarse. Anunció que ya pensó en viajes más importantes: «El próximo a Ushuaia».
Jonatan nació hace 29 años en Glew, provincia de Buenos Aires, pero pasó su adolescencia en Las Breñas. Hace cinco años emigró a Lago Puelo, en Chubut, y, tras una temporada, se radicó en Bariloche donde ejerce como profesor de matemáticas en tres colegios secundarios.
El ciclista, a través de entrevistas en distintos medios, reveló que «hacía dos años que la idea se instaló en mi cabeza y pasó a ser un sueño. Por algunos motivos la tuve que postergar dos veces», reveló.
Por la pandemia hacía casi un año que no veía a su familia radicada en Chaco. «Me hizo reflexionar mucho sobre el tiempo que le dedicamos y, pese a que tuve dudas acerca de si podría verlos o no, puse empeño en cumplir mi sueño», dijo.

El viaje.
Luego de un período de logística y entrenamiento, Barrera emprendió su viaje. El sábado 19 de diciembre, a las 5.30, decidió partir. Utilizó una bicicleta mountain bike rodado 29 a la que le montó un portaequipaje trasero y otro delantero, donde llevaba los enseres necesarios para hacer vida de acampe, lo que le adicionó peso.
El raidista indicó que planificó sus movimientos, por eso se levantaba a las 4 y a las 5 ya estaba en la ruta. Pedaleaba unas ocho horas diarias, evitando los horarios donde hacía más calor. Promedió entre 120 y 140 kilómetros, excepcionalmente un día hizo más de 200.

Ruta más difícil.
El docente ciclista hizo a todos los medios una confesión: en los 2.800 kilómetros, los más difíciles los transitó en La Pampa. «Se denomina la Ruta del Desierto «entre 25 de Mayo y General Acha» porque son 205 kilómetros de pura ruta recta, hay una sola curva, con tres cosas: espinas, ruta, sol, y nada más».
«Me tocaron dos días de mucho calor, muy seco. El sol me lastimaba la piel, los labios. Sufrí muchas pinchaduras en la bici y me deshidraté, aunque me recuperé. Pasé la Navidad en esta ruta. Sabía que era la etapa más dura de mi viaje y que si la pasaba, ya estaba, cuando eso ocurrió festejé», dijo.
El aventurero contó una anécdota increíble. «Cuando iba recorriendo ese desierto, en La Pampa, se me aflojó algo de la bici, pero no tenía nada para ajustar. Sin embargo, encontré una llave tirada en plena ruta que me posibilitó ajustar y seguir sin problemas», reveló.
En sus redes sociales Jonatan subió una foto de su paso por Santa Rosa, donde se alojó en un hostal exclusivo para motociclistas situado a la vera de la ruta 35 en cercanías del aeropuerto, y él fue el primer pedalista que recibió el lugar. «Mi primer ciclista; un orgullo recibirte Joni en el Refugio Pampeano, muy feliz de poder albergarte ¡Dios te bendiga en tu viaje amigo y hasta pronto!», fue el saludo que le dedicaron.

El itinerario.
Jonatan Barrera contó que en su paso por distintas provincias prácticamente no tuvo inconvenientes relacionados son la pandemia. No obstante aseguró que estuvo viendo en cada provincia que es lo que pedían y salió con todos los permisos, y no se los pidieron. «Crucé Río Negro, Neuquén, La Pampa, Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes hasta llegar a Chaco y nadie me pidió permiso. Solamente en el puente Rosario»Victoria, en el peaje no me querían dejar circular en mi bicicleta, pero luego de explicarle que había leyes nacionales y provinciales que me permiten circular como ciclista, me dejaron seguir», comentó.
Finalmente, el sábado 9 de enero comenzó su ansiada aproximación a La Breñas, en una localidad cercana, Campo Largo, sus amigos lo esperaron para escoltarlo en sus bicicletas. El no podía creer que lo esperaron unas 400 personas.
La llegada fue muy emotiva porque allí, en esa línea de meta imaginaria, estaban su madre Susana Leiva y su padre, Ramón Barrera, encabezando la familia. Pero también los Bomberos Voluntarios, autoridades y todos sus amigos y amigas.
Como cierre el raidista adelantó la próxima. «Esto es un punto de partida para viajes más grandes. Este tuvo la motivación familiar, pero tengo en mente otros, me gustaría ir a Ushuaia», concluyó Barrera.