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A Fuentes lo mataron mientras dormía

DECLARO PERITO

Los testimonios que se escucharon durante la tercera jornada del juicio oral y público por la muerte de Aldo Horacio «Chueco» Fuentes complicaron aún más a Manuel «Mono» Santillán, el principal acusado por el homicidio ocurrido en 2018. Hoy será el cuarto día de debate y mañana la fiscalía y la defensa leerán los alegatos.
Ayer, declararon varios testigos: una neuropsicóloga, un empleado de la CPE de Santa Rosa y una funcionaria de la Agencia de Investigación Científica (AIC) y el médico forense Juan Carlos Toulouse, quienes contaron cuestiones de las pericias realizadas tras conocerse el crimen en la casa de la víctima.
El hecho ocurrió a fines de enero de 2018 en el barrio Congreso. Santillán está acusado de homicidio calificado por ensañamiento y alevosía y por haber sido cometido para procurar la impunidad de otro delito, y Alan Pérez Barreiro -que está en libertad- por encubrimiento calificado por la gravedad del delito.
Cecilia Guinder, subjefa de la AIC y funcionaria judicial, dijo que «la víctima fue agredida cuando estaba acostado, fue ultimado mientras dormía sin posibilidad de defenderse» y señaló que en una prenda de vestir hallada en la habitación había dinero. Indicó que las ventanas y puertas no fueron violentadas y que había un TV sin el decodificador.
La perito contó que Fuentes sufrió «golpes sobre la parte izquierda de la cabeza, había mucha sangre sobre la cabecera de la cama y sobre una ventana». Además, comentó que la agresión «fue brutal» y que el «desgarro del cuero cabelludo y del cráneo era visible».
Ante la consulta de la fiscal Cecilia Martín y ante el Tribunal de Audiencia, señaló que el elemento usado es «un arma con peso considerable» y reiteró que «la víctima no tenía marcas defensivas; no pudo defenderse durante la agresión».
Cuando se encontró el cadáver, Fuentes llevaba 11 horas de fallecido, reveló e indicó que las heridas «se corresponden» con el uso de un hacha. «Las heridas fueron propiciadas con la parte trasera de la hoja de un hacha. Para nosotros reúne las características, y ha sido sometida a una limpieza porque no presentaba manchas en apariencia».
El médico forense Toulouse declaró posteriormente y al igual que Guinder mostró fotos del lugar del crimen. Explicó que las heridas mortales fueron provocadas por un hacha y que recibió dos mazazos, uno en la frente y otro en el lateral izquierdo de la cabeza.

«Es difícil».
La primera en declarar en el debate fue la psicóloga dedicada a la neuropsicología María Sol Allende, que atendió a Santillán a fines del año 2017 en el hospital Lucio Molas. Dijo que el acusado llegó a su atención porque en 2016 tuvo un traumatismo de cráneo, por lo que le hizo una evaluación cognitiva y luego un proceso de estimulación que fue abandonado por el acusado.
«Su rendimiento fue deficitario en ambas áreas, en memoria y atención. Le es difícil recordar, algunas cosas las puede recordar», planteó sobre la evaluación. «Hace un año, lo vi y su atención es disminuida. Su queja cognitiva es ‘me olvido de todo’ y puede deberse a esta atención que impacta en la codificación», siguió y comentó que en 2018 en una reevaluación, confirmó «el mismo perfil».
El contador Gastón Vizcusi, que se desempeña en el área de Telecomunicaciones de la CPE de Santa Rosa, también habló en el juicio y dio explicaciones sobre el funcionamiento de los decodificadores. En rigor, uno de ellos fue sustraído de la casa de Fuentes en el momento del robo. «Cada decodificador tiene un número de serie que se identifica y se asigna a cada persona», añadió.
La fiscalía acusó a Santillán de haber ingresado entre la tarde noche del 30 de enero y la madrugada del 31 de enero de 2018 al domicilio de Neveu y Luther King, donde se encontraba durmiendo Fuentes. El acusado en ese momento golpeó al menos en tres oportunidades a la víctima en la cabeza con un hacha, golpes que fueron «sumamente traumáticos y violentos» que le generaron heridas «ocasionándole la muerte», según la acusación.
Luego de haber cometido este homicidio, Santillán se llevó de la casa distintos elementos, entre un equipo de música, una motocicleta marca Honda Wave de 110 cc, ropa, documentación y herramientas de trabajo, entre otros. Para la fiscalía, el asesinato se produjo para ocultar el robo.