«A la UCR le falta autonomía»
«Vamos a desarrollar nuestra campaña electoral rescatando los valores históricos del socialismo y apoyándonos en las redes sociales, entrevistas con los medios y contactos por teléfono» anunció el candidato a senador por el Partido Socialista, Luis Solana. Entrevistado por «La parte y el todo» (CPEtv) consideró que el PS pampeano «se encuentra tan activo como el resto de los partidos, aunque la tarea militante resulta más difícil para quienes no estamos en la gestión».
De todos modos, admitió que la actividad está restringida «porque el Zoom no reemplaza los recorridos ni reuniones. Nos movilizaremos por las redes sociales y los candidatos trataremos de hacer una mínima gira proselitista», agregó.
En la última elección nacional, en 2019, Solana fue candidato a diputado nacional en la lista encabezada por Roberto Lavagna. «En La Pampa obtuvimos 15 mil votos, suficientes para designar un diputado provincial», recordó, y consideró que si «los polos de la grieta continúan extremando sus posiciones, seguirán surgiendo desencantados que nos ayuden a generar una propuesta política más racional» en nuestro país.
«Lamentablemente, el escenario de polarización, especulación y degradación de la política y el sistema de partidos, hace muy difícil encontrar un camino de racionalidad desde el diálogo, la coincidencia y el consenso para priorizar soluciones». La mayoría de las discusiones «apuntan a conseguir cargos y definir posicionamientos: si no les conviene, toman otras ideas y cambian de vereda. Digamos que la política argentina es un buen negocio para dirigentes, mientras la agenda de los problemas nacionales permanece postergada», describió.
Radicales a la deriva.
Durante muchos años el PS fue socio principal de la Unión Cívica Radical en la alianza Frepam, hasta que el centenario partido decidió doblar a la derecha, cambiar de socio político y subirse al tren de Cambiemos. «Les falta autonomía. El Frepam fue una hermosa experiencia, con un rumbo ideológico y contenido político. Ocurre que los radicales giran en torno al peronismo, su eje principal: cuando el PJ se ubica de un lado, corren al extremo opuesto».
De esta forma, «cuando Carlos Menem llevó el justicialismo hacia la derecha neoliberal, la UCR quedó de este lado. Pero cuando el PJ se reconvirtió en el fenómeno kirchnerista» abrazando banderas progresistas, «el radicalismo giró a la derecha». Entonces los socialistas «preferimos marchar solos, antes que seguir pasiones ajenas». De todos modos, «los radicales se sienten más cómodos en la extrema derecha, y así integraron una fuerza política que seguirá consolidándose en la política argentina».
Ello no ha sido obstáculo para seguir vinculado a muchos referentes radicales: «aprecio a algunos dirigentes y siempre recibimos invitaciones». No obstante, mientras «sigan abrazando ideas tan trasnochadas para solucionar los problemas del país, no podemos sumarnos. Nos proponen aportar una visión progresista dentro de Juntos por el Cambio, pero si convocáramos a nuestra militancia para esa construcción, igual podríamos terminar con Patricia Bullrich como candidata a presidenta».
Solana fue, incluso, más allá: «frente a la gestión presidencial de Mauricio Macri los radicales hoy deberían ser oposición, por historia, principios y perfil popular», opinó.
Productor avícola.
El socialismo tampoco se sumaría a un frente con el PJ. «Nuestro partido ya resolvió no tomar iniciativa en ningún sentido. Tenemos diálogo con todos y hay dirigentes valiosos en todos los frentes, pero licuaríamos nuestra fuerza política si hiciéramos una alianza con el justicialismo». Es que «el PJ sostiene otra metodología y no va a formar una mesa de partidos» argumentó. «La relación de fuerzas es tan desigual que, como decía Hermes Binner, una alianza con el PJ es el abrazo del oso. Más que una coalición de partidos termina siendo un tren que arrasa con todos».
Tras renunciar a su banca como diputado provincial, Solana inició un emprendimiento en Colonia Barón. «Invertimos para producir huevos frescos y en contra de cualquier pronóstico encaramos una pequeña granja avícola en plena pandemia», contó. La experiencia le demostró cuán complicado resulta producir en Argentina. «Es muy difícil garantizar una economía sustentable, porque no hay una relación positiva entre el valor de la inversión y los resultados», explicó.
«Las problemáticas económicas, como inflación o condiciones para la inversión, se resuelven desde la política» recordó. Sin embargo, «en La Pampa sería posible generar mecanismos para acompañar a las pymes y las economías familiares, frente a la relación muy desproporcionada entre inversión y resultados: hay que invertir muchos millones para obtener un salario mensual de 60 mil pesos, y por eso antes de contratar un empleado muchos emprendedores prefieren resolverlo dentro de su familia», agregó.
«Ineficaz».
Según Solanas, las herramientas implementadas por el gobierno provincial son ineficaces. «Cuando un productor acude al Banco de La Pampa encuentra créditos asfixiantes: conozco innumerables tamberos y productores agropecuarios para quienes tomar un crédito representa el principio del fin de su empresa, porque resulta imposible generar una rentabilidad superior a la tasa de interés que ofrecen los bancos, ni siquiera subsidiándola desde el Ministerio de la Producción».
Recordó que esa cartera dispone planes «para subsidiar las tasas del BLP. Quien logra cumplir sus requisitos se beneficia con un subsidio de tasas, pero el interés mínimo que puede conseguir es 17 ó 18 % anual, y no hay ninguna actividad en este país que muestre una rentabilidad semejante», concluyó.
Artículos relacionados
