Inicio La Pampa A los 66 años, Dante Castro realiza exigentes pruebas atléticas

A los 66 años, Dante Castro realiza exigentes pruebas atléticas

«Está loco…», dicen no sin cierta admiración sus amigos, esos que pasado cada mediodía comparten la mesa de una céntrica confitería con Dante Emir Castro (66), quien hace un tiempo comenzó con participaciones en carreras aventura con una exigencia que no se reconoce a sí mismo cuando era muchísimo más joven.
Dante es santarroseño, papá de Gabriel (20) destacado estudiante de Agronomía. Sus padres (Lorenzo Castro y Elena Pérez, ambos fallecidos) alguna vez fueron dueños de la panadería que está en O’ Higgins y Rivadavia (detrás del Club Estudiantes). «Nosotros vivimos siempre por ahí (O’Higgins 564), y ese fue mi barrio», agrega. Hizo la primaria en la Escuela 1, y el secundario en el Comercial; para luego trabajar varios años en el Banco de La Pampa, donde se fue con un retiro hace algunos años. Después algún tiempo dedicado a la producción agropecuaria, y en estos tiempos disfruta de la vida. Nada más ni nada menos.

Deporte de montaña.
«Tal cual!», expresa mientras se presta para la charla. «¿Cómo es esto que hago deporte de montaña, como dice Google definiendo estas carreras? Me invitaron algunos amigos y finalmente me decidí. ya participé de dos competencias, una en San Martín de los Andes y otra en Bariloche, en zona de montaña, y me gustaría muchísimo anotarme en alguna próxima. En esas dos terminé tercero en mayores de 60 años, y se trata de hacer 100 kilómetros en tres días. corrés mientras podés, y en alguna zona donde vas trepando se sigue caminando. Y claro que es exigente, pero puedo asegurar que es la combinación perfecta entre el deporte y la naturaleza. Podés sufrirlo en algún momento, pero cuando se finaliza un desafío semejante ya estás pensando en elegir el siguiente. ¡cuando uno le toma el sabor no lo deja más!», afirma convencido.
En estos tiempos es habitual encontrarse con grupos de personas que, obviando su edad -aunque por supuesto tenga su importancia en lo que se pretenda emprender- realizan distintas actividades que otros, más jóvenes, ni las piensan. Están los que se organizan para llevar adelante tour, en bicicletas, motos, cuatriciclos. Los que hacen kayak y otras disciplinas que por lo general tienen vinculación con la aventura.

Deporte para todos.
Suele ser gente no tan joven, y aún adultos mayores, pero no dudan en concretar ese tipo de actividades. Tenemos claro que la sociedad determinó parámetros para casi todo dando paso así a nuevas formas de prolongar la vida vinculada con el deporte. Por allí andan, en lo mismo, los que hacen fútbol «de profesionales» con jugadores veteranos que hace mucho tiempo habían dejado de hacerlo; y también los y las «chicos» y «chicas» del newcom.
Y da gusto ver que son cada vez más los que se animan a enfrentar normas de conducta que, a esta altura, aparecen anquilosadas. Por más que se tengan hijos grandes y aún hasta nietos. Son los que encuentran en nuevos desafíos un instante más de felicidad, sin importarles la edad.
Dante Castro supo ser -en sus años juveniles- dirigente de la Agrupación Juventud y Deporte, aunque no practicaba atletismo. «Llegamos con Juan Carlos Vega (ya fallecido) siendo muy pibes, después que habían estado en AJYD ‘Jeta’ Gavazza, Oscar De María y Juan Pedro Torroba, entre otros», los mencionó.
«Éramos dirigentes muy jovencitos, en tiempos en que estaban como atletas Analía y Marilyn Cobo, Adriana Sosa, Mario Epinal, Darío Gatica, Horacio Glusko, El Negro Necol, Adriana Sosa y Silvia Rosane», los recordó. «Alicia Coronel era la entrenadora y alma mater de ese grupo», reconoció Dante.
«La verdad es que hicimos muchas cosas con Juan Carlos (Vega), porque era un hacedor… si hasta una vez organizamos con él y Jorge Schab La Pampa Corre, y participó caminando el entonces gobernador (Néstor) Ahuad y ‘El Chueco’ Alcala, que era el ministro de Bienestar Social. Fueron casi 10 años como dirigente», rememoró.

El periodista.
En otro momento de su vida Dante se volcó al periodismo. «Lo fui a ver a Leonardo (Santesteban) para decirle que a La Arena le hacía falta cubrir más el automovilismo, y ahí nomás me lo ofreció. A mí me gusta mucho, sobre todo el Turismo de Carretera, por el que viajé por todos lados para seguirlo, así que empecé con muchas ganas pero sin saber muy bien cómo hacerlo. Así que por unos 7 ú 8 años cubría para el diario la actividad: los primeros tiempos Claudio Dezeo me daba una mano con las notas, hasta que me largué solo, ahí descubrí que podía escribir, y me gustaba muchísimo».
En 2016, después de entrenar un tiempo, decidió realizar el primer Cruce de los Andes. Todo un desafío y una gran experiencia en San Martín de los Andes; y al año siguiente el Segundo Cruce de los Andes, pero esta vez partiendo de Bariloche. «Y las dos veces terminé tercero en mi categoría de más de 60 años. Son 100 kilómetros y en tres días se llega hasta el límite con Chile».
Hace poco más de un par de semanas tomó parte de la prueba de Alpa Corral. «Son 40 kilómetros que se hacen en dos días, y anduve muy bien porque volví a salir tercero. Ahora mismo me estoy preparando para hacer los 21 kilómetros en A Pampa Traviesa», cuenta entusiasmado.
Y sigue Dante: «Tengo 66 años y mientras el físico responda voy a seguir… realmente es un disfrute correr en las montañas. Lo mismo me pasa cuando voy a hacerlo por los senderos que están en la zona de Toay. Te aseguro que con eso se te van todas las locuras», asegura.
En el final deja un agradecimiento a su entrenador, Gustavo Alzugaray, con quien lo une una historia muy particular. «Pero también agradezco a mis hermanas, Nora y Anahí, que se me aparecieron sin que yo supiera nada cuando estaba por hacer la prueba de Bariloche».

Una terapia.
A la par de los cambios en las expectativas de vida resulta evidente que mucha gente que antes por su edad podía ser considerada «mayor», hoy contribuye a amplificar el número de personas que -en buenas condiciones físicas- puede disfrutar de competencias muy complicadas, como sería correr o subir una montaña. «Puedo decir que es lo más lindo que hay y eso te libera la mente y es una terapia increíble», cierra Dante.
«Viejos son los trapos…», dice sin eufemismos una antigua frase. Otra más conocida y más romántica si se quiere es: «Viejo es el viento, y todavía sopla…». Y es así… ¿O no Dante?

El entrenador de Dante.

Gustavo Alzugaray fue destacado atleta y hoy entrena a algunos deportistas. «Lo conozco hace varios años, e incluso cuando se vino de Colonia Barón vivió casi un año y medio en mi casa», lo presenta Dante. Las vueltas de la vida hicieron que hoy en día Alzugaray sea… el entrenador del atleta de deporte aventura Dante Emir Castro. «Sí, tal cual. Y estoy muy contento que así sea», confirma Dante. En estos días el entrenador publicó en su Facebook una «felicitación a Dante Castro por su buena performance en Córdoba, evento Alpa x 2. Fueron 40 kilómetros en dos días, y salió tercero en su categoría (más de 60 años). Muchas emociones tengo querido Dante, ayer fuiste sostén en mi juventud, cuando yo era atleta. Me abriste las puertas y ayudaste en todo cuando eras un joven dirigente. Hoy sos mi alumno y yo tu entrenador. Ni soñando te veía corriendo. ¡Qué linda y sorprendente es la vida! Tengo una gran felicidad», completó.