Abrieron un comedor en el Barrio Rucci

CADA NOCHE LE DAN DE COMER A UNA VEINTENA DE NIÑOS DE LA CUADRA

(General Pico) – Dos vecinas piquenses que se conocieron colaborando en un merendero de la ciudad, se juntaron para fundar un comedor en el Barrio Rucci, que abrió sus puertas el lunes con casi una veintena de niños, a quienes les dan la cena todos los días. Mirta Valdez y Julia Coria, abrieron el Comedor “Los del Barrio”, que funciona en la calle 113 entre 2 y 4 de General Pico.
Valdés era cocinera del Merendero “El Ranquelito”, en el que también colaboraba Coria. Un día decidieron hacer algo por los niños del barrio y salieron a recorrerlo. En tan solo una cuadra, encontraron a niños y adolescentes de familias carenciadas que no tenían una cena.
“Yo era cocinera del “Ranquelito” y algunas mamás me cuestionaron que ayudara tan lejos habiendo tanta necesidad en el Barrio. En una cuadra encontramos a 15 chicos, algo que yo no me lo imaginaba”, dijo Valdés, quien abrió las puertas de su casa para que cada noche los niños de la cuadra, tengan un plato de comida caliente.
La cocinera del flamante comedor aclaró que no quiere que la gente piense que responden a algún interés partidario, y que sólo llevan adelante esta iniciativa porque “encontramos muchas necesidades”.
También dijo que ya había colaborado con otros merenderos, que le gusta cocinar y que no tiene inconvenientes en hacerlo para muchas personas.
“Me gusta cocinar, he cocinado para 400 o 500 personas y no me sale nada mal. Trato de hacer todo lo mejor posible en las comidas y ya tenemos todos los menús programados de lunes a viernes”, dijo.

Necesidades en el barrio.
Coria contó que al recorrer el barrio, se encontraron con una realidad desconocida, y destacó la ayuda que reciben de parte de colaboradores, que acercan mercadería, sirven la comida o atienden a los niños.
“El sábado salimos a ver y nos topamos con esta realidad. Me sorprendió la cantidad de necesidades que encontramos. Yo conozco mucha gente que decidió colaborar y nos traen ropa y comida. Se comprometieron a traernos una bolsa de papas por semana, un cajón de pollos por mes, postres de lunes a viernes y hasta 2.000 pesos por mes para comprar la carne”, dijo.
La vecina solidaria indicó que pretenden darle comidas variadas, implementar ensaladas y viandas saludables, y que buscan la donación de leche y masitas, para que los niños tengan la merienda del fin de semana, dado que el sábado y el domingo son los días que no funciona el comedor.

Espacio de contención.
También indicó que quieren que el comedor sea un lugar de contención, donde además de la cena, puedan disfrutar de un espacio en el que no estén agobiados por los conflictos familiares.
“Queremos que sea el lugar para los chicos. Una vez por mes les vamos a festejar los cumpleaños pero no quiere decir que los padres no puedan venir, la idea es conocer a todos los padres, pero queremos que sea una hora y media en la que estén tranquilos, que no tengan que escuchar los problemas familiares, queremos que ese tiempo sea para ellos, nosotras queremos que ellos disfruten como niños que son”, mencionó.
Por último dijo que les dan la cena a una veintena de niños, aunque el espacio podría albergar a cerca de 50, y subrayó que si bien “está bueno poder ayudar, te parte el alma porque sería mejor que esos niños comieran con sus padres y sus hermanos en su casa, pero cada vez hay más comedores y eso es muy doloroso”.