Aclaran polémica sobre estatización

WINIFREDA: "LOS DOCENTES PASAMOS A LA GESTION ESTATAL, NO EL COLEGIO"

La rectora del Instituto Privado Cristo Redentor (IPCR) de la localidad de Winifreda, Cecilia Chaves, aclaró que la estatización del establecimiento educativo local atañe exclusivamente al personal docente, no docente y administrativos, mientras que el viejo edificio seguirá estando en manos de su dueño, el Obispado de Santa Rosa.
La directiva se refirió a este tema ante una consulta de LA ARENA luego de que la Cámara de Diputados aprobara el jueves, en forma unánime, el proyecto del Poder Ejecutivo Provincial que estatiza seis institutos secundarios de gestión privada.
Uno de ellos, el Cristo Redentor de Winifreda, única oferta educativa de nivel medio en esta localidad, como también lo son los cinco restantes. “Este proyecto venía siendo elaborado desde hace tiempo por el Ministerio de Educación. En nuestro caso particular los que pasamos de la gestión privada al ámbito estatal somos todos los docentes, con la misma categoría y antigüedad”, señaló Chaves.
Precisó que la planta de personal está compuesta por 50 trabajadores, incluyendo docentes, secretaría, asesoría pedagógica, rectoría, bibliotecaria, auxiliares docentes y coordinador de curso. Todos serán transferidos al sistema público provincial e irán a prestar servicios al nuevo edificio escolar, que construye el gobierno provincial.
Chaves recordó que en su momento la municipalidad donó el espacio físico donde se están construyendo las nuevas instalaciones, emplazadas en la esquina de Alsina y Rivadavia.

Obra adelantada.
La obra “está muy adelantada” dijo Chaves y agregó que “seguramente vamos a comenzar el ciclo lectivo 2019 en ese inmueble”, que ya es estatal. El edificio del IPCR, ubicado en calle 25 de Mayo, pertenece al Obispado de La Pampa. “El obispo personalmente me dijo que va a quedar para el pueblo porque fue construido por iniciativa de grupos de vecinos para satisfacer las necesidades educativas del nivel secundario. Va a pasar a manos del cura párroco Rubén Cabrera, él será quien lo va a administrar”, apuntó la rectora. Consultada sobre cómo recibieron la noticia de la provincialización de sus cargos, respondió: “Es muy positiva porque nos asegura continuidad y estabilidad laboral”. Aunque ahora pertenezcan a la gestión privada, los sueldos docentes son pagados por Provincia. Preguntada sobre los cambios que se producirían en el funcionamiento del colegio una vez que pasen a la gestión pública, contestó: “Como todos saben existió el programa Conectar Igualdad, por el cual se les daba computadoras a todos los alumnos de establecimientos públicos. Los de gestión privada nunca las recibieron porque tenían esa denominación. Aparte tenemos limitaciones con los subsidios para el refrigerio de los chicos, si bien la municipalidad nos está subvencionando continuamente sería mucho mayor la partida. Los viajes de estudio, las participaciones a distintos eventos así como la luz y el gas estarían subvencionados por Provincia”. El gremio Sadop que puso en duda que el Estado pueda financiar a los seis establecimientos. En cambio, “los diputados nos manifestaron que los fondos estarán contemplados en el presupuesto que se va a destinar a Educación en 2019 y los años que siguen”, dijo Chaves.

Necesita reparaciones.
Desde hace dos años, los estudiantes secundarios locales tienen clases en la Escuela primaria 104, que cedió seis aulas para que ellos puedan educarse. En el edificio del “Cristo Redentor”, propiedad de la curia, funciona la secretaría administrativa.
“Necesita muchas reparaciones en determinados sectores. Personas idóneas nos han confirmado que no está en condiciones de poder habilitarse, por eso agradecemos la predisposición de la Escuela 104 a la que le estamos ocupando mucho espacio con 223 alumnos”, señaló Chaves.
En diciembre venidero, egresará la última promoción del IPCR con 27 alumnos: 9 de la modalidad “Economía y Administración” y 18 de “Humanidades y Ciencias Sociales”. En 2019, se inaugurará el nuevo secundario estatal al cual habrá que bautizarlo con un nuevo nombre. “El proyecto actualmente se llama colegio secundario de Winifreda. Podemos proponer un nombre que sea significativo para el pueblo. No podemos seguir con la actual denominación por su connotación religiosa”, finalizó Chaves.
Qué destino le dará el Obispado al inmueble ubicado a metros de la plaza central del pueblo y cuándo se solucionarán sus deficiencias edilicias, son interrogantes que se hacen los pobladores.