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Acusan a médico

POR LA MUERTE DE UNA MUJER

Tres médicos de una clínica santarroseña están involucrados en una denuncia, y particularmente uno de los profesionales, un neurocirujano, es acusado «por homicidio doloso» a raíz de la muerte de una mujer después de una intervención quirúrgica.
El denunciante es Abel Bergonzi, pareja de la persona fallecida, su esposa María Alicia Komorozki, quien hace un par de meses fue sometida «a una operación que debía durar alrededor de cuatro horas y duró casi nueve: mi esposa salió muerta del quirófano», expuso el denunciante. Ayer el fiscal Oscar Cazenave, de Delitos contra las personas, confirmó que la denuncia existe y que se investiga si hubo mala praxis.

«Una mentira».
Bergonzi sostuvo que después del deceso de su esposa «para ocultar tamaño desastre montaron el teatro de que la llevaron a terapia intensiva con un coma inducido, donde según nos dijeron falleció a la medianoche. Esta mentira fue montada con la complicidad de la doctora, titular de Terapia Intensiva, y esposa del médico. Con esto lograron extender un certificado de defunción por paro cardiorrespiratorio, y no de muerte provocada por la aventura emprendida por el doctor a cargo. Creo que el señor fiscal sabe que todas las personas mueren por paro cardiorrespiratorio. La cuestión es que mi esposa estaba muerta al salir del quirófano», agregó.

Bergonzi y «una prueba».
Aportó el denunciante que «como prueba que mi esposa no sobrevivió a la operación es la siguiente: varios días después de la operación la empresa que proveyó los elementos para la intervención me devolvió $30.000 por no haber utilizado una prótesis craneana, seguramente porque los muertos no necesitan prótesis. También consulté a neurocirujanos de otras provincias que coincidieron en que la operación no debió haberse efectuado hasta bajar la presión interna del cráneo, nunca recibí ni yo ni mi familia un informe fehaciente de lo ocurrido en el quirófano».

Pedido de imputación.
Por otra parte señaló Bergonzi que antes él mismo había sostenido que «no los iba a culpar de nada», pero que cambió de decisión «con el tiempo y a medida que aparecían datos que aumentaban las sospechas sobre lo sucedido». Por eso pidió «imputar y procesar al médico por homicidio doloso», y lo mismo solicitó para la esposa del profesional «por complicidad y ocultamiento de lo sucedido». Finalmente pide una serie de medidas, que obviamente deberán ser requeridas por la Justicia. El fiscal Cazenave admitió que trabaja en el tema.