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Acusan a policías de golpear a peón para que firme una falsa declaración

GRAVE DENUNCIA EN TELEN

La Fiscalía de Victorica tiene en sus manos una grave denuncia de apremios ilegales contra al menos cuatro efectivos de la comisaría de Telén. Los acusan de haber subido a un patrullero a un peón rural para trasladarlo a un lugar alejado dentro del predio golpearlo brutalmente con el objetivo de forzarlo a declarar contra un vecino de Telén, quien junto con el agredido se presentó ante la fiscala Moyano para radicar la denuncia.
El trabajador rural que fue objeto de la supuesta paliza policial es un hombre de unos 40 años, oriundo de la provincia de Corrientes. No sabe leer ni escribir. El establecimiento rural al que ingresaron los efectivos para llevarse a la presunta víctima es «El Dimoy», ubicado sobre la ruta 10, a la altura del kilómetro 230. El predio está dividido por la ruta provincial 15. El administrador del campo es un hombre que reside en la provincia de Córdoba.

Dieciséis policías.
Los hechos denunciados tuvieron lugar el miércoles de la semana pasada, 3 de junio, a las 10, cuando -siempre de acuerdo a la denuncia- los uniformados ingresaron al establecimiento rural para realizar un allanamiento. La víctima relató que estaba en el tractor, realizando una picada, cuando vio ingresar a los policías. «Aproximadamente eran unos dieciséis, algunos sin uniformes», relató.
El peón del campo y otros dos trabajadores estaban a 1.500 metros del puesto. Los efectivos les dijeron que tenían una orden de allanamiento y les ordenaron bajar del tractor. Ya en el suelo, le quitaron un cuchillo y una tenaza que tenía en la cintura. Antes, en el puesto, los uniformados habían secuestrado herramientas, volteos, una cabeza de vaca muerta, espinazos y cueros de jabalí viejos y un cuero de vaca que, según el peón, el mismo utilizaba para hacer sogas.

Golpiza y amenazas.
Luego lo subieron a una camioneta con el argumento de ir a revisar la otra aguada que había en el campo. «Cuando abrí el portón y apenas pasamos al otro lado me empezó a pegar la policía», narró. El peón identificó a cuatro: a dos por el apellido y a los otros con nombre completo. Los golpes fueron en el torso y el abdomen, con intervalos en los que le reclamaban que confesara que un vecino de Telén, padre de uno de los dos trabajadores que estaban con él en el campo, estaba carneando en el campo. Le exigían que dijera dónde estaba la carne y donde estaba el arma del hijo del vecino.
El hombre dijo que los golpes fueron tantos que en un momento se le cortó la respiración. Alcanzó a ver que uno de los efectivos amagó a pegarle con un fierro, al tiempo que lo amenazaban con hacerlo «bosta», ya que no tenía familia en el pueblo y que lo iban a devolver a Corrientes en una bolsa.
De ahí lo incorporaron y lo llevaron hasta un corral. El peón le dijo a la fiscal que ahí había un animal que se había pasado de un campo vecino. Los efectivos volvieron a la carga y le exigieron que dijera que confesara que la tenía allí porque la iba a carnear junto con el vecino de Telén al que querían incriminar.

Detenidos.
De allí lo llevaron al puesto y el hombre pudo cambiarse la ropa. «Me decían que camine como un hombrecito que lo que pasó no lo sepa nadie porque estaban los otros muchachos», sostuvo. Siguiendo con su relato, el trabajador rural fue llevado junto a los otros dos trabajadores hacia la comisaría de Telén. A él lo llevaron esposado en una camioneta policial y mientras a los otros, que iban en el auto particular de uno de ellos, los custodiaba un policía.
Antes de llegar a la comisaría los llevaron al centro de salud donde una médica lo revisó. El peón aseguró que no pudo contarle nada a la médica del dolor que sentía por los golpes porque los policías estaban con él. En ese momento, dijo, todavía no se le habían formado los moretones.
«Luego nos llevaron a la comisaría y nos tuvieron detenidos hasta la 1 de la madrugada», explicó. Antes de dejarlo en libertad, lo llevaron nuevamente al hospital del pueblo. El policía que lo acompañó le advirtió que si le decía algo allí sobre la golpiza lo iban a volver a golpear, lo iban a seguir por donde fuera y no lo iban a dejar entrar a Victorica.
El denunciante citó a las dos personas que estaban con él en el campo como testigos, entregó un video del estado en que quedó la ropa que tenía cuando lo apalearon y entregó dos certificados médicos en los que constaban las lesiones sufridas. En su testimonio, el trabajador rural dejó asentado que tenía mucho temor, no solo por una nueva agresión, sino por las secuelas que la golpiza pueda dejarle.

Allanaron comisaría
La fiscala Alejandra Moyano se presentó ayer en la Comisaría de Telén con una orden del juez de Control de Victorica, Carlos Roberto Espínola, para secuestrar documentación relacionada a la causa que se abrió por la denuncia del trabajador rural. Fuentes del Ministerio Público Fiscal aseguraron a este diario que el objetivo de la funcionaria era llevarse los registros de entradas y salidas del personal policial y las personas que fueron demoradas en la fecha en que sucedieron los hechos.
Desde la Policía de La Pampa, el que habló fue el comisario inspector Alfredo Rebichini, el Coordinador de la Zona Oeste, quien depende de la Unidad Regional I. «El procedimiento se realizó la semana pasada en un campo de la localidad de Telén, con resultado positivo, con elementos probatorios de importancia en una investigación por infracción a la ley de caza. Yo estuve presente en el allanamiento en el campo. Eran tres personas y no hubo ningún hecho de violencia», afirmó.
Rebichini aseguró que actuaron en el marco de la ley con una orden de la fiscal Moyano. Consultado respecto a lo denunciado por el peón, respecto a la golpiza que le propinaron cuatro efectivos que lo alejaron del puesto y le reclamaron que acusara de abigeato a un vecino de Telén, el comisario lo negó. «No. Es más, el allanamiento se realizó por cacería, no por abigeato. Fue una violación a la Ley Nacional de Conservación de la Fauna Silvestre», dijo.
El funcionario policial dijo que durante el allanamiento al campo, el 3 de junio, se secuestraron elementos de importancia para la causa, pero no se encontraron armas.