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Admiten que fallaron inspecciones

LOS PILOTES DEL MEGAESTADIO SON MENOS RESISTENTES PORQUE NO ESTABAN ENSANCHADOS EN LA BASE

Los pilotes que la Universidad Tecnológica Nacional de Bahía Blanca inspeccionó y sometió a ensayos son menos resistentes de lo que había dicho Inarco, la empresa que construyó la obra del Megaestadio hasta que en 2015 se le rescindió el contrato. La razón está en que debían construirse con un ensanchamiento en la base -vulgarmente denominada «bulbo»-, pero la cosa no está.
La novedad la informó ayer a la mañana el subsecretario de Obras Públicas de la provincia de La Pampa, Juan Carlos Guzmán, en diálogo con Radio Noticias 99.5. «Cuando contratamos la colocación del nuevo techo de la empresa Cinter, les pedimos que, de acuerdo al nuevo techo, el peso y las cargas dinámicas, hicieran una verificación sobre el comportamiento global de la estructura: vigas, columnas y fundaciones. Como base tenían que tomar la documentación que había presentado oportunamente la empresa Inarco, desde los cálculos, hasta los planos de cómo había hecho cada uno de los elementos que forman la estructura del Megaestadio», explicó.

Ensayos destructivos.
El funcionario añadió que para realizar eso, la empresa le fue solicitando a la provincia documentación y estudios más específicos de cada elemento. «Para eso contratamos a la UTN y ésta nos fue pidiendo desde ensayos de la dureza del hormigón y de la resistencia de los pilotes. Se contrató empresas constructoras para que pusieran la mano de obra y los técnicos de la Universidad venían, presenciaban cada ensayo y después nos informaban», continuó. «Toda esa información se la íbamos dando a Cinter para que armonizara todo con el nuevo techo. Cuando se realizaron los estudios se empezó a advertir que no se correspondía lo que había con lo que había dicho la empresa Inarco en cuanto a la resistencia de los pilotes, entonces se empezó a averiguar por qué. Se deprimió la napa y se excavaron los pilotes hasta los seis metros de profundidad, algo que no es tarea fácil porque los ensayos son destructivos y había que elegir muy bien cuáles se hacían», dijo.
-¿Qué quiere decir con destructivo?
-A un pilote se le saca el cabezal, se lo empieza a golpear hasta tener el valor que resiste y después hasta se lo extrae para ver la conformación y poder medirlo. Ahí nos encontramos que la resistencia era menor porque no estaban conformados con el bulbo, es decir, la parte que se expande en la parte inferior del pilote. Esto es lo que consideramos un vicio oculto, porque uno lo descubre cuando lo saca y puede llegar hasta la profundidad de seis metros. Entonces, lo primero que tenemos que hacer es demandar a la empresa Inarco.
-¿No hay una falla en la inspección por parte del Estado?
-Puede ser. Vamos a instruir las dos cosas, las responsabilidades de la empresa, que tiene que garantizar los trabajos que hace, y luego la inspección, con un sumario interno, para deslindar las responsabilidades.
-¿Es solucionable?
-Es solucionable. Se usan lo que se llama micropilotes o pilotines que se adosan al lado del cabezal, se unen químicamente y se vuelve a reconstruir el cabezal.
-¿Debajo del Megaestadio hay tosca?
-A los cinco o seis metros de profundidad hay un suelo resistente que es una combinación de piedra y limo entre otras cosas.
-¿El Megaestadio debía estar apoyado sobre esa capa?
-Los pilotes llegan hasta la profundidad del manto, que no es homogénea, entonces algunos pilotes están apoyados a 4,5, 5 o 6 metros.
-¿Los pilotes que están ahora no están conformados como estaba planificado?
-Llegan hasta el fondo del terreno, pero ahí tenían que tener un ensanchamiento que en cinco o seis pilotes no tienen. Esto no significa que todos los pilotes estén mal, pero nosotros estamos obligados a tomar la peor hipótesis. Se analizó el 1,5% de los pilotes, no se pueden ensayar todos. Como los que verificamos no estaban conformados de acuerdo a lo que se había previsto, tenemos que entender que todos están en la misma situación.
-¿Inarco hizo eso para ahorrarse dinero?
-Eso se lo van a tener que preguntar a Inarco. Ellos presentaron un cálculo y el mismo fue aprobado. Dijeron que lo iban a hacer de esa manera. Nosotros ahora no nos quedamos con eso sino que hicimos alrededor de 18 ó 20 estudios, llegando a destapar los cabezales para ver cómo estaban hechos los pilotes y nos encontramos que están mal hechos, lo cual es un «vicio oculto».
-¿Qué cree que hizo la empresa Inarco? ¿Fue un error?
-Inarco estaba completamente decidida a poner un segundo techo que pesaba 950 toneladas y daba por cierto que todo lo que había hecho estaba bien.
-Hubiera sido peligrosísimo si lo hubieran colocado, sabiendo ahora en el estado que están los pilotes.
-Exacto. Y hubiera sido peligrosísimo si desde el Ministerio dábamos por cierto lo que ellos nos decían y no realizábamos los estudios de verificación. Por eso nos tomamos el tiempo y contratamos a la UTN, para quedarnos tranquilos antes de poner el nuevo techo, que va a tener un peso que ronda las 780 toneladas.
-¿La colocación del nuevo techo queda suspendida?
-Por ahora, sigue. Pero si hay que colocar refuerzos, la misma empresa nos lo va a decir en función del informe definitivo que surja de los estudios. Ahora el techo está apoyado en ocho puntos, pero más adelante lo estará sobre veinte. Ahora el peso, que es de 780 toneladas aproximadamente, está repartido en ocho puntos de apoyo y luego estará repartido en veinte, con lo cual la carga que soportará cada punto de apoyo será menor. En diez o quince días vamos a tener un panorama de cómo seguir.
-¿La auditoría está en marcha?
-Sí, estamos elaborando los informes y luego se los trasladaremos a la Asesoría Letrada y a la Fiscalía de Estado.
-¿La inspección fue tercerizada o la hicieron técnicos del Estado?
-Hubo dos inspecciones, una parte tercerizada y otra con el Estado.
-¿Y esto no había salido a la luz?
-No, justamente, desde lo teórico y lo constructivo, no había tenido objeciones. Las encontramos ahora.

«Esto sucede en muchas obras»
El subsecretario Guzmán defendió la operatoria de obra pública de la provincia de La Pampa en medio de la conmoción que generó la noticia sobre una nueva falla constructiva en el Megaestadio de Santa Rosa. Cabe recordar que el polideportivo emplazado en la Laguna Don Tomás debía inaugurarse en el año 2007, para la apertura de la edición de aquel año de los Juegos de la Araucanía, pero su construcción quedó paralizada cuando Inarco no pudo colocar el techo producto de un error de cálculo.
-¿Tendremos algún día un informe final de todo lo que ocurrió con el Megaestadio para ponerlo como ejemplo de lo que no hay que hacer en materia de obra pública?, le plantearon desde Radio Noticias 99.5.
-No. No es así. Todas estas cosas, todas las actuaciones, están plasmadas en los expedientes y los informes. Esto sucede en muchas obras y en este caso estamos hablando de una obra de gran magnitud. Hemos detectado cosas que estaban mal cuando la obra se terminó y la responsabilidad siempre cae sobre quienes la construyeron.
-¿No cree que debiera haber un antes y un después del Megaestadio?
-La obra pública en la provincia de La Pampa, en general, es muy buena y los resultados están a la vista. Los problemas que se registran representan un porcentaje muy menor y siempre se busca la solución. Es más, con o sin problemas, la Provincia sigue realizando obra pública aún en momentos como este, mientras en otros lugares las obras están paradas.