Inicio La Pampa Advierten por "el cansancio del Zoom"

Advierten por «el cansancio del Zoom»

EL DEBATE POR LAS CLASES, EN UNA CHARLA SOBRE "CIUDADANIA DIGITAL" EN EL SENADO

La Comisión de Sistemas, Medios de Comunicación y Libertad de Expresión del Senado nacional organizó la charla «Ciudadanía digital: el desafío para el Siglo XXI» en una reunión remota con la presencia de las expertas Zelmira May y Roxana Morduchowicz, de la Unesco, y de Laura Mares como referente de Educ.ar.
En el encuentro se discutieron cuestiones como la urgencia de formar a los estudiantes para el mundo digital, las brechas y el «cansancio del Zoom».
Mares prometió que «este año se van a comprar 640 mil computadoras». Y lamentó que si bien «nos encantaría volver al modelo Conectar igualdad, en ese momento se invirtieron cerca de mil millones de dólares para dotar de computadoras y hacer formación docente en todas las escuelas del país y en marzo del año pasado mil millones de dólares era el presupuesto del programa Alimentar y después vino toda la debacle».

«Ciudadanía plena».
El presidente de la comisión, Alfredo Luenzo (FdT-Chubut), inició el encuentro con la aclaración de que «el tema de la educación en el mundo digital es todo un desafío» y la convicción de la virtualidad como «la única herramienta que tenemos para poder comunicarnos y para acceder a la educación» en el actual contexto de pandemia.
La especialista de programas para educación de la oficina de la Unesco para Argentina, Paraguay y Uruguay, Zelmira May, mencionó las nuevas brechas que aparecieron con el Covid-19. «Nuestra región fue la región que por más tiempo mantuvo sus escuelas cerradas, más que las demás regiones en el mundo», aseguró, y explicó que «la situación actual está forzando a muchos países a volver a la educación digital».

Más conexión.
Morduchowicz, asesora del Programa de Ciudadanía Digital para la Unesco, presentó algunos datos estadísticos. «Cuatro de cada diez argentinos están conectados las 24 horas» y «cinco de cada diez argentinos están conectados hasta que se van a dormir», aseguró. La información se basa en encuestas realizadas antes de 2020, por lo que es muy probable que los números hayan aumentado durante la pandemia.
Morduchowicz habló de las situaciones de riesgo que eso conlleva para niños y adolescentes, que a las más conocidas como las comunicaciones con desconocidos o el acceso a sitios no deseados agregó algunas más complejas como la falta de la neutralidad en los buscadores, los algoritmos que toman decisiones arbitrarias, el discurso del odio y las noticias falsas. «Todo esto explica la necesidad de una ciudadanía digital», confirmó, según publicó parlamentario.com.
«El acceso es fundamental. Es el punto de partida pero no el punto de llegada. Allí es donde el trabajo recién empieza», sostuvo la especialista, que agregó que «el saber instrumental no garantiza conocimiento y el uso limitado de internet es hoy la nueva forma de exclusión». Por eso habló de nuevas brechas digitales más allá de la relativa al acceso.
«Un ciudadano digital es quien sabe usar de manera reflexiva, crítica, ética, creativa las tecnologías e internet. Las dimensiones de la ciudadanía digital son: protección y seguridad, reflexión y análisis y creatividad y participación» y por eso «no podemos llamar a un joven nativo digital por la fecha de nacimiento, por la generación, sino por las competencias». Morduchowicz, en ese punto, invitó a los senadores a desterrar el término de nativos digitales de su vocabulario.

«Zoom».
Mares, en tanto, señaló que «así como el algoritmo que decide en Amazon que si compramos un libro seguramente nos va a gustar otro también hace que las redes sociales nos muestren a los que piensan parecido a nosotros y eso es peligrosísimo porque nos convencemos de que las cosas son como las muestran ahí. Y pasan barbaridades como la que pasa en estos días con la discusión sobre las vacunas».
La expositora identificó un «cansancio del Zoom porque para las clases tienen un componente muy fuerte de la invasión de la privacidad» ya que «tener que prender la pantalla los obliga a mostrar un lugar que no necesariamente pueden querer mostrar».
«Con el agregado además de que muchas veces están los padres y las madres al costado de los chicos mirando lo que hacen, ahí hay otro nivel de invasión». Por eso propuso que «el tiempo sincrónico sea el cara a cara».